viernes, 14 de octubre de 2011


Un colombiano pierde demanda contra García Márquez


El agente de seguros Miguel Santiago Reyes Palencia, cuya historia fue la base para la Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, demandó hace 17 años a éste y a su hermano Eligio por “violar su honra”. Un tribunal de Barranquilla falló en su contra.

La demanda que el colombiano Miguel Santiago Reyes Palencia introdujo hace 17 años contra los escritores colombianos Gabriel y Eligio García Márquez, completó su ciclo el 24 de agosto pasado, cuando el Tribunal Superior de Barranquilla decidió a favor del Premio Nobel.
Reyes Palencia, el vendedor de seguros que protagonizó la historia real en la que se basarían Gabriel García Márquez para su Crónica de una muerte anunciada y su hermano Eligio para La tercera muerte de Santiago Nasar, deberá pagar 2.142.000 pesos (algo menos de 850 euros) en concepto de costas.
“Que se lleven todo, no tengo dinero, pero sí salud y optimismo. Que se lleven todo menos las fotos de mi mamá, de mi hijo, de mi esposa y mi hermana”, dice señalando un rincón de su casa del barrio Bellavista.
Reyes Palencia: defensa de la honra.
Con 90 años a cuestas, Reyes Palencia sirvió de molde para el personaje Bayardo San Román, el rico forastero que en la noche de bodas repudia a su novia, Ángela Vicario, al descubrir que no es virgen, rechazo que desencadenará el asesinato de Santiago Nasar —Cayetano Gentile era su nombre real— por parte de los dos hermanos de la muchacha.
Reyes reclamaba desde 1994 la mitad de los derechos de autor de la Crónica... La denuncia se basaba en que se había violado su intimidad y su honra al contar su verdadera historia sin pedirle permiso previamente. La indemnización requerida al Gabo era también por la película rodada en Mompós bajo la dirección del italiano Francesco Rossi.
García Márquez ha contado en numerosas ocasiones que él y varios miembros de su familia fueron testigos de los hechos y que lo que hizo en su libro no fue otra cosa que la reconstrucción de una historia que todo el mundo conocía en la región. Esa fue también la argumentación de sus abogados ante los jueces.
Reyes Palencia, quien publicó hace cuatro años un libro con su versión de los hechos, había intentado que Margarita Chica, que así se llamaba en la realidad su esposa por unas horas, se sumara a la demanda, pero ella no aceptó. Chica falleció en 2007.
“No me arrepiento de haberla devuelto, pues procedí como un hombre. No me iba a dejar engañar por una niña de manera tan tonta”, dijo Reyes en la época en que presentó su demanda.
El hombre asegura sentirse dolido de que el Nobel colombiano no mencione, en ningún episodio de su vida pública, a la población de Sucre, donde como amigos de infancia ambos se bañaron en el río La Mojana, jugaban bola e’trapo y tumbaban mangos y guayabas en el sector de Congoveo. También le duele el olvido de épocas preadolescentes cuando por sorteo ganaron becas para estudiar bachillerato, Gabo en Zipaquirá y él en Vélez, Santander.
“Una vez me lo encontré en Barranquilla y lo saludé: ‘¡Hola, Gabriel!’. Me respondió: ‘¿Quién eres tú?’. Le dije que lo iba a demandar y tuve por respuesta: ‘Haz lo que quieras’ ”.
Viudo hace 15 años de Enriqueta Obregón, Reyes Palencia asegura que buscaba una indemnización para sus hijos, que aunque viven bien y velan por su bienestar, son casi una docena. “Yo estoy pa’San Pedro, pero gracias a ellos vivo sin preocupaciones. Esta noticia no me inmuta, sabía hace años que este era un caso perdido, por negligencia del abogado”.


Extraído de: www.letralia.com
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