sábado, 13 de noviembre de 2010

15 mil años de antigüedad
Extraen fósil de gliptodonte encontrado cerca de Dolores

Aldo Roque Difilippo



 Extrajeron con éxito el caparazón de gliptodonte que fue descubierto a mediados de agosto a 10 quilómetros de Dolores. Como se recordará,  Esteban Almirón, un peón rural de 23 años, realizó este descubrimiento cuando bajó a una cañada en procura de arena, en el establecimiento "El Bravío", un campo ubicado a unos 10 kilómetros de la ciudad de Dolores. Intuyendo que podría tratarse de un animal prehistórico tomó algunas fotografías y fue a consultar a un par de personas de su confianza que coincidieron con sus apreciaciones. Posteriormente técnicos del Museo Paleontológico "Alejandro C. Berro" de Mercedes concurrieron al lugar realizándose algunos trabajos preparativos del terreno, en virtud que los restos fósiles se encontraban en un pequeño curso de agua, lo que dificultaba la extracción. Decidiéndose desviar esa pequeña cañada, y preservar el lugar hasta que el terreno secara.
El pasado sábado y domingo los técnicos Pablo Touriño (Paleontólogo) y Gustavo Lecouna (curador del Museo de Historia Natural) trabajaron en el lugar con la ayuda de allegados al Museo Lacan Guazú de Dolores, y personal del propio establecimiento rural, y de una retroescavadora que permitió realizar diferentes trabajos en el terreno para facilitar la extracción de los restos óseos. Previamente el caparazón fue recubierto con una capa de yeso, evitando así que durante la extracción y el traslado pudiera romperse. El destino de esta pieza  será el Museo Lacan Guazú de Dolores, donde se proyecta exhibirlo en una sala acondicionada especialmente, con una serie de piezas óseas halladas en la zona de Dolores y la Concordia.

Patrimonio
El hallazgo de este caparazón de gliptodonte se suma a la encontrada meses atrás en la zona de Perico Flaco, cerca de Sacachispas, y pasan a engrosar el patrimonio arqueológico de Soriano. Esta pieza encontrada a 10 quilómetro de Dolores, tendría una antigüedad de entre 10 mil y 15 mil años, y corresponde a un Gliptodonte Panochthus. Si bien fue hallado solamente el caparazón y un trozo de cadera, en nuestro país existen solamente dos que han podido extraerse en forma completa como esta. Se trataría de un animal joven, pero que habría pesado alrededor de una tonelada, a la que le faltan la cabeza y la cola debido al arrastre de corrientes de agua de otros periodos históricos y de aluviones de barro, lo que hace explicable que junto a este fósil se encontraran también restos de gliptodontes de otras especies, incluso pequeños huesos de los animales antecesores de caballos y tortugas gigantes.
En esta zona del país es habitual, según comentó el paleontólogo Pablo Touriño, encontrar restos fósiles de animales prehistóricos, fundamentalmente de grandes mamíferos que vivieron hace más de 10 mil años. Cabe recordar que esta zona del departamento de Soriano, geológicamente es conocida como "la formación Dolores", y está compuesta con el mismo material que el terreno en la zona de Perico Flaco, cerca de Sacachispas donde fue encontrado meses atrás el caparazón del otro gliptodonte. Un terreno arcilloso que ha permitido la fosilización de los restos óseos.
Touriño comentó que el trabajo de  restauración de estos restos insumirá  algunos meses “no vamos a terminar antes de fin de año”, recordando que es intención de los directivos de la “Sociedad Civil Lacan Guazú”  colocar esta pieza como eje central del Museo donde se exhibirán los hallazgos arqueológicos  de la zona.  Destacando el papel que ha jugado en  encontrar restos fósiles “la gente común, que está más conciente” de las riquezas arqueológicas de esta región y que cuando encuentra vestigios de lo que podría suponerse un fósil, antes de desenterrarlo o destruirlo ponen en conocimiento a aquellas personas entendidas en la materia, algo que ha permitido recuperar un importante número de piezas.
María Luisa Mendoza, presidenta de la “Sociedad Civil Lacan Guazú” comentó que la intención es adecuar el Museo que actualmente poseen en la ciudad de Dolores, consistente en materiales litios (puntas de flecha, monteros, pulidores, etc.), cerámica indígena, encontradas en su mayoría en la zona de las barrancas del río Uruguay en la Concordia. Más una sección de paleontología donde además de este gliptodonte, poseen un importante número de piezas, entre las que se cuenta un trozo de cabeza de ballena. Destacando que el Museo Lacan Guazú posee entre el material indígena, el único arco, similar al que aparece en las diferentes pinturas y reproducciones conocido como el arco de Tacuabé. Este arco indígena fue encontrado en una excavación realizada en Dolores y es el único en el Uruguay que se conserva en forma completa. Mendoza agregó que es intención exhibir adecuadamente este patrimonio arqueológico, donde además de la cartelería ilustrativa se pretende destacar el papel jugado por los diferentes vecinos que han ido realizando su aporte al acervo de la ciudad “para que la gente se apropie del Museo, y haga suya la tarea de recuperar estos materiales”.

     
GLIPTODONTE
Su nombre común es gliptodonte. Pertenece a la familia Glyptodontidae, género Panochthus, y su masa se estima en alrededor de una tonelada. Los gliptodontes son una de las formas más atractivas entre los mamíferos del pleistoceno tardío - holoceno temprano de América del Sur. A pesar de su parecido superficial con los armadillos, con los que están emparentados, ambas estirpes se separaron hace más de 50 millones de años. La diferencia más notoria es que los gliptodontes carecían de bandas móviles en la coraza. Las placas individuales de su coraza son gruesas, con un diseño de pequeñas figuras uniformes finamente punteadas. El tubo caudal adquiere gran tamaño, es chato y posee unas cicatrices, en las que quizás se hayan fijado almohadillas o espinas córneas. Con o sin ellas, la cola debe de haber sido un arma formidable.


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