viernes, 24 de agosto de 2012

EFEMERIDES


24 de Agosto
“DIA NACIONAL DEL TEATRO”

 
 
Enrique Sena de León
 
El 24 de agosto de 1815, el Cabildo artiguista de la patria vieja, concede a los actores de la Casa de Comedias el usufructo de los bienes de la misma.
Se forma la primera cooperativa de teatro del Uruguay.
Como un trozo de historia, mostramos a Uds. copia de la resolución del cabildo, su aclaración y un fragmento del libro de Teodoro Klein: "El actor en el río de la Plata" en el que se hace mención al fundamental hecho.


"Ha acordado este Cabildo Gobern.or desprenderse de los ingresos, gastos, y mecanismo de la Casa de Comedías, cediendo a los Actores el manejo, y beneficio de dha Casa; por lo que V.S. tendrá á bien franquearles los vestuarios, y demas utiles pertenecientes á ese objeto: quedando siempre V.S. como verdadero Juez de fiestas al cuidado de revisar las Comedias, q.e se han de dar al Publico, y lo demas anexo á las funciones de su empleo.
Dios gue a V.S. m.s a.s Sala Cap.r y de Gob.no
Montev.o Ag.to 24 de 1815..
Pablo Perez / Luis de la Roza Blº / Antolín Reyna
Jose Vidal / Juan María Perez
Pedro M.ª de Traveyro
Secc.º
S.r Reg.or Juez de Fiestas D.n Ramon de la Piedra"


 
 
 
UN TROZO DE HISTORIA
 
“Producida la rendición de la plaza (de Montevideo) en junio de l814, una de las primeras medidas del delegado bonaerense, el logista Nicolás Rodríguez Peña, es reabrir el teatro. Dispone para ello la reparación del edificio (la Casa de Comedias) y encarga al nuevo Cabildo la organización de las temporadas. La muerte de Cipriano de Melo (el empresario portugués) y la ausencia de su viuda han dejado sin cabeza al Coliseo.
El Ayuntamiento nombra Juez de Fiestas al regidor Juan Benito Blanco, quién se ocupa de reunir a los cómicos sobrevivientes y adelantarles 1400 pesos de los fondos municipales para dar principio cuanto antes a las funciones. Así es que a los dos meses apenas del flamante régimen, se da inicio a la primera temporada el domingo 21 de Agosto con la ejecución previa del Himno Nacional Argentino y la representación de “El hombre agradecido” de Comella.
Los abonados no responden; apenas se recauda algo más de la mitad de los gastos. No sólo el público español se ha alejado, como es obvio, sino también sectores de la clase dirigente local enfrentados al Directorio de Buenos Aires. El gobernador Ignacio Alvarez Thomas procura salvar las dificultades económicas del Coliseo, contra la opinión del Secretario de Estado Nicolás Herrera, que ordena desde Buenos Aires suspender las funciones. Alvarez Thomas ignora la directiva e insiste en costear el teatro con los fondos municipales, pues lo considera “fuente llena de morales riquezas y las mejores costumbres, que perfecciona los talentos, purifica las virtudes, despeja las preocupaciones y últimamente con el apacible estímulo de la diversión se fecunda la cultura de los Pueblos, formando en él, el modelo más brillante de su educación”.
Retiradas las tropas bonaerenses en febrero de 1815, quedan en manos del Cabildo las responsabilidades de gobierno. Continúa la política de apoyo al Coliseo, aunque sólo hasta mediados de agosto. Han cambiado los regidores y su enfoque: el teatro es visto ya no como escuela o tribuna, sino como una vía de escape, una diversión para distraer el peso de las preocupaciones del pueblo.
Terminan por desprenderse de la Casa de Comedias, cediéndola a los actores para su manejo y beneficio.”
 
(Del libro de Teodoro Klein, El actor en el Río de la Plata)
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