viernes, 13 de septiembre de 2013

LA GUERRA DEL PARAGUAY  UN HOLOCAUSTO INFAME
                                                     1ª. NOTA



Juan Carlos di Nicola


Sería imposible tratar de entender los motivos  que llevaron al desarrollo de la Guerra contra el Paraguay, sin asomarnos para ver la situación particular, de aquellos países intervinientes en dicha guerra.
Es por este motivo, que en el afán de lograr una exposición clara y sintética, nos hemos trazado un hilo conductor del tema, que nos llevará a ver en primer lugar, la situación político-económica-social, primero de Argentina, luego de Uruguay, la de Brasil, y finalmente la de Paraguay.
En una segunda etapa de estos trabajos, nos parece importante detenernos en la actuación de las figuras  más relevantes, y los hechos  más destacados de ese período,  en cada uno de los países.
A medida que vayamos avanzando en el desarrollo del tema, llegaremos finalmente al período concreto de la guerra que se desarrolla entre 1865 – 1870, para detenernos en las consecuencias que trajo aparejada, y la situación en la que quedaron, cada uno de los países intervinientes.


SITUACIÓN DE LA ARGENTINA
   Ubicados históricamente en esta región alrededor de los años mil ochocientos cincuenta, vemos a las Provincias Unidas disgregadas, mientras que Buenos Aires, ha preferido mantenerse separada de ellas, gozando del privilegio de su puerto y aduana.
Enfrente, la Confederación intenta penosamente superar su debilidad financiera, ya que se le niegan los derechos a compartir los beneficios emanados del comercio
Detengámonos un instante para tratar de entender esta situación, porque marca un punto crucial en el desarrollo de los acontecimientos ocurridos con posterioridad.
En el año 1852 se produce la batalla de Caseros, que señala el fin del período marcado por el accionar del caudillo federal Juan Manuel de Rosas, quien gobernó el País desde 1835 al 52, surgiendo en la escena política la figura de Urquiza . (1)
Atacado por muchos,  defendido por otros, Rosas es un personaje controvertido de la Historia Argentina, pero relevante en cuanto a resoluciones que marcaron con fuerza, su accionar político.-
Hay que destacar de manera sustancial,  el fortalecimiento del nacionalismo por ejemplo, con la aplicación de su política aduanera, medida que golpeaba fuertemente las importaciones extranjeras, en defensa de la producción nacional.
Su desaparición de la vida política marca un profundo cambio en la vida de la Argentina, pues desaparece con él, el caudillo que hasta ese momento enfrentaba a los líderes unitarios, y a toda su política afín al centralismo porteño y al intervencionismo extranjero.-
Luego de su derrota se derogan los impedimentos para el ingreso de mercaderías de otros países, se libera el comercio con Londres promoviendo la importación de capitales extranjeros en la economía.
El Imperio de Brasil con su intervención militar apoyando a las fuerzas que derrotan a Rosas en Caseros, consigue “la apertura de los ríos a todas las naciones a fin de que los barcos puedan libremente remontarlos y cargar sin traba la mercaderías”.
El porvenir económico de Buenos Aires dependía más del fortalecimiento de sus relaciones comerciales con Europa que de la expansión de las provincias del Interior, es por ese motivo que nunca compartió las ganancias obtenidas por las rentas obtenidas por su puerto y aduana.-Más aún, para incrementar las ganancias, trató que las manufacturas extranjeras entraran en mayor cantidad posible, sin importarle que esa competencia arruinaría la artesanía y la industria de   tierra adentro.
Vinculados al Puerto estaban los grupos sociales individualizados dedicados al tráfico exportador e importador; son principalmente los comerciantes; también vinculados a esto está los poderosos hacendados, en cuanto dedicados a la crianza de ganado y su explotación, comercializaban sus productos principales, como el cuero y el tasajo, en el exterior del país.
Este grupo social, va a contar siempre con sus  aliados; serán  aquellas figuras políticas que en su representación, van a estar actuando permanentemente con la sola finalidad de mantener sus interese bien protegidos, enfrentado cualquier obstáculo que pudiera ponérseles enfrente, y contando con ello con el ejército a su mando.
Piedra angular de su poder es la dictadura mono-portuaria, Buenos Aires es el único puerto de ultramar de la nación y su aduana es la principal fuente de recursos financieros del gobierno.
Este conjunto de elementos constituye el sustento de la corriente política unitaria.
El punto de vista unitario es que el manejo del puerto y las rentas de la aduana son patrimonio exclusivo de Buenos Aires, o mejor, de sus clases dominantes.
Esto significa que la producción exportable de las otras provincias ha de pasar, inexorablemente  por  el puerto único y ha de rendir su tributo impositivo en la aduana correspondiente. Lo mismo acontece con el flujo de importaciones destinadas al Interior.
La dictadura mono-portuaria actúa pues como una bomba de succión financiera sobre las restantes provincias. Traspasa recursos del interior  a Buenos Aires, empobrece al interior para enriquecer a la Ciudad.
Fue así como el Puerto para disimular la imposición política y la expoliación económica, se auto-invistió  de una “misión”: debía llevar la civilización al interior bárbaro, debía liberar a su gente del despotismo de los caudillos, enarbolando la bandera de la libertad.
Cuenta   para ello, con abundantes recursos financieros y ello explica que hagan la guerra civil con ejércitos de línea, uniformados y pertrechados a la europea: mientras el interior pelea con montoneras, lanzas y viejas armas de fuego. No es la guerra entre los “civilizados” y los “bárbaros”, sino la guerra entre los “ricos” y los “pobres”.    

                                                                                                   
Nota

(1) En notas posteriores nos referiremos con detenimiento, sobre Mitre- Rosas- Urquiza, y otros personajes relevantes.


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