sábado, 22 de noviembre de 2014

Hija del capitán del Graf Spee en Uruguay


Inge Nedden, hija del capitán del Graf Spee, Hans Langsdorff, llegará el 11 de diciembre a Montevideo para recordar el 75 aniversario de la mal llamada "Batalla del Río de la Plata". La acompañarán "camaradas" de Alemania, Argentina y Uruguay.

ANDRÉS LÓPEZ REILLY

El 20 de diciembre de 1939 el capitán Hans Langsdorff puso fin a su vida en el Hotel Naval de Buenos Aires, poco después de escribir cartas a su familia y superiores. Pudo envolverse en la bandera nazi, pero no lo hizo, en una clara señal contra el régimen. En su lugar, se recostó sobre el pabellón de guerra del Graf Spee, su barco que —tras quedar herido de muerte en combate— decidió hundir en Montevideo, para que los ingleses no se apoderaran de sus modernas tecnologías.
La batalla, en realidad no ocurrió en el Río de la Plata, sino mar adentro, aunque el desenlace se dio en las afueras del puerto de Montevideo, en la zona de Punta Yeguas, donde el barco fue explotado luego de desembarcar a la tripulación.
Langsdorff dejó en Alemania a su esposa y a una pequeña hija, Inge Nedden, además de otro hijo que moriría mas tarde en la guerra. Ya había perdido a un varón, de apenas 7 años.
Inge Nedden ha vivido durante toda su vida recordando la memoria de su padre y viajando periódicamente a Buenos Aires, donde se encuentra sepultado en el Cementerio Alemán. Esta vez, llegará a Montevideo acompañada entre otros por el presidente del Círculo de Camaradería de los Tripulantes del Graf Spee, organización que integran unos 70 descendientes y amigos en el vecino país.
En Argentina hay todavía dos sobrevivientes de la tripulación, que tienen 94 y 96 años. Y en Punta del Este vive el tercero, Hans Eubel (97), quien siendo un marino veinteañero trabajaba como torpedero y tenía a su cargo la catapulta del hidroavión de reconocimiento que transportaba el acorazado.
El presidente del Círculo de Camaradería de los Tripulantes del Graf Spee, Enrique Dick, (hijo de uno de los marinos), dijo a El País que Inge Nedden y su esposo llegarán el 11 de diciembre a Buenos Aires junto a otras 5 personas, una de las cuales es austríaca. Al día siguiente, se embarcarán hacia Montevideo, donde permanecerán hasta el día 15, para retornar a Buenos Aires. Allí se realizará la ceremonia central por los 75 años de la batalla, el domingo 21, en el Cementerio Alemán. Durante esa recordación, que se iniciará a las 11 de la mañana, se colocará una corona de flores, se hará un minuto de silencio tras el toque de un clarín y se entonará Yo tenía un camarada, una canción tradicional alemana que habla sobre la guerra.
Al lado del Cementerio Alemán de Buenos Aires está el Británico. "Después nos desplazaremos hacia allí, donde hay sepulturas de combatientes ingleses y una en particular de un marinero del Exeter (crucero pesado británico que participó en el combate), a quien también rendiremos honores. Después, tendremos un almuerzo en un restaurante alemán en la zona de Olivos", explicó Dick.

Camaradas.
En Alemania existe desde hace muchos años un Círculo de Camaradería de los Tripulantes del Graf Spee, al igual que en Argentina y en Uruguay. En nuestro país, está integrado solamente por dos personas: Hans Eubel y Daniel Acosta y Lara, coautor —junto a Federico Leicht— de un libro sobre el Graf Spee (Ediciones de la Plaza, 2010).
El Círculo de Camaradería se comenzó a reunir en Argentina en 1954, cuando llegó por primera vez al país la viuda del capitán Langsdorff y su hija.
"Yo tenía 4 años en ese entonces, pero hubo una gran reunión, cinco años después de terminada la guerra. La viuda vino a rendir honores y estuvo de acuerdo con que su marido permaneciera en tierra argentina, en el Cementerio Alemán", explicó Dick.
"Después, cuando pasaron los años, continuaron reuniéndose en restaurantes y otros lugares; nunca tuvieron una sede social. Hay una agrupación de veteranos del Graf Spee en Alemania, con sus hijos y familias, mucho más fuerte. Estamos en contacto y ellos editan cuatro veces al año un boletín informativo con las historias, los fallecidos, los cumpleaños", añadió el presidente del Círculo de Camaradería de los Tripulantes del Graf Spee de Argentina.
Antiguamente, los marinos sobrevivientes también se reunían en forma paralela en los lugares en los que estuvieron "internados". Fueron algo menos de 1.100 los que llegaron a Argentina, prácticamente la totalidad de la tripulación del acorazado. Otros quedaron heridos en Montevideo.
En aquel entonces, el Convenio de Ginebra contemplaba para los países neutrales la posibilidad de que los náufragos no fueran tomados prisioneros, aunque tampoco se los dejaba ir. Se los "internaba", lo cual implicaba, de todos modos, estar bajo control policial. Cuando Argentina le declara la guerra a Alemania, los marineros pasaron de ser internados a prisioneros de guerra. Y así permanecieron hasta 1946, cuando fueron llevados a Alemania. graf spee, hans langsdorff, batalla del río de la plata, inge nedden, círculo de camaradería de los tripulantes del graf spee




Dick: "Uno de los 800 prisioneros fue mi padre"

El padre de Enrique Dick llegó a Argentina en 1939 y fue "internado" en un campamento en Córdoba, que levantaron los mismos tripulantes del Graf Spee.
En 1945 pasó a ser "prisionero de guerra" y en 1946 fue llevado a Alemania —en un buque mercante inglés— junto con unos 800 sobrevivientes que quedaban en Argentina. Algunos se habían fugado o se encontraban escondidos, pero todos los prisioneros de guerra alemanes que estaban en distintas partes del mundo tenían que volver a su país para ser registrados.
"Mi padre consiguió el permiso para volver a Argentina en 1949, estuvo trabajando en el norte de Alemania, en Hamburgo. Se había casado con mi madre en el año 1945. Pasados unos pocos años volvieron 200 o 300; otros regresaron cuando se jubilaron, hubo como un movimiento migratorio desde 1948 hasta la década de 1970", indicó Dick.
Hoy, Enrique Dick preside el Círculo de Camaradería de los Tripulantes del Graf Spee, que integran unos 70 descendientes y amigos en el vecino país.
No está previsto que el único sobreviviente del Graf Spee que vive en Uruguay, Hans Eubel (97), participe de las recordaciones, por su estado de salud.


(*) Extraído de http://www.elpais.com.uy/


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