sábado, 23 de agosto de 2014


“Estación de nosotros”: Nueva entrega del poeta argentino Alberto Boco



Por Luis Benítez



“Estación de nosotros” se titula el nuevo poemario de Alberto Boco, el reconocido poeta argentino que acaba de ser publicado por la editorial Buenos Aires Poetry. Nacido en la ciudad de Buenos Aires en 1949, el poeta Alberto Boco ha publicado hasta hoy, además del título que nos ocupa, los siguientes títulos: Arcas o pequeñas señales (1986); Galería de ecos (1989); Ausentes con aviso (1997); Cartas para Beb (2007); Riachuelo (2008);  Malena (2012); Visitas inoportunas (2014). Entre otros reconocimientos, su obra ha recibido el Primer premio en el Primer Concurso Nacional de Poesía "César Domingo Sioli", Premio "Ciudad de Junín", 2005; la Primera mención del jurado en el VII Concurso Nacional de Poesía – Tandil 2003, auspiciado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires y la Secretaría de Cultura de la Nación, 2003; la Mención de Honor del jurado en el IV Concurso Nacional de Poesía “La Luna Que”, 2002 y la Mención del Jurado del Premio Provincial de Literatura “Dr. Carlos Auyero”, Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, 1999.
Dotado de una voz precisa y fácilmente reconocible en la polifonía porteña, Boco se caracteriza por diversos atributos poéticos, no siendo el menor la aguda conciencia que tiene de su proceso creativo y la génesis final de lo creado. Señala el poeta en un reportaje publicado por la revista estadounidense Newsletter Cervena Barva Press, No. 67, Junio, 2011, Massachusetts: “Estoy convencido de que la poesía, una cuestión de palabras y su propia música, sobre todo nos lleva a un tipo de conocimiento sobre el mundo que no podemos obtener de ninguna otra manera, una especie de asimetría que nos muestra el mundo de una manera especial , no sólo en cuanto al punto de vista, sino también  como una distorsión que nos trae más profundamente y más cerca de todo lo que llamamos habitualmente realidad.”
En esa distorsión que enuncia el poeta argentino estriba el núcleo de la diferenciación entre el fundamento y lo fundado que exige Gilles Deleuze en su segundo requisito, para hacer de la poesía de Boco –“una cuestión de palabras y su propia música”- lugar del sentido y campo de lo trascendental, de un modo (el cómo que hace el qué) independiente del sector de Occidente donde la intersección de los diversos marcos ha generado, a un tiempo, tanto al autor como a su obra. Como aparente paradoja, Alberto Boco es uno de los poetas inmediatamente reconocibles como argentinos... ¿Por qué? Porque el modelo de síntesis que su obra establece se inscribe al mismo tiempo en la World Literature y en la tradición de la búsqueda estética propia de -¿tengo que decir, “la mejor parte”?- la todavía, aún, joven poesía de la Argentina: el logro de una síntesis entre la hoy impensable transcripción de lo real señalada por Pavese como norte de los escritores estadounidenses de su tiempo, y la conformación  de universos paralelos que le endosaba el gran escritor italiano a los colegas europeos. Esta capacidad de síntesis es otro de los grandes logros de este más que notable autor rioplatense, cuya obra ya ha trascendido los márgenes de su país y se exhibe como una de las más sólidas facturas del presente. Indispensable en la biblioteca del lector de poesía latinoamericana contemporánea.


ASI ESCRIBE ALBERTO BOCO



Arboledas

sentado y en este Ahora bajo grandes árboles me digo
cuánto puede saberse de las horas capitales
como si tuviese mayor escala que pensar ahora en este Ahora
en mis horas capitales y no hubiese contradicción alguna para
                                                                         /decir tal o cual
estas y aquellas otras
por caso tu mirada perdiéndose por allá en un lejos tan tuyo y de
                                                                                         /tus ojos
una vez a ellos niños todavía les dieron a elegir
esa dijeron                        sabían pero no del todo
colgada del gancho la degollaron la desplumaron bajo el árbol
en el puro moverse chorreaba mientras conversábamos asuntos
                                                                                      / triviales
cosas de una familia que hace mucho ha dejado de verse
cosas mientras los chicos miraban cuando todavía…
después cortaron un poco de jamón             unos tomates
otras distancias en los ojos al filo de los cuchillos
el pollo y las papas en la mesa dorados en su no estar
yo todavía no te recordaba en aquel antes
de vaya uno a saber qué después
en este Ahora
… y están aquellos árboles
estas arboledas

todavía
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