viernes, 14 de octubre de 2011



La reciente reedición en Francia de “Los siete locos“, uno de los libros más emblemarios del escritor argentino Roberto Arlt, ha sido el puntapie inicial para una enorme ola de fanatismo en torno a la obra de este escritor. Dicha publicación estuvo a cargo de un sello editorial francés poco popular, Belfond, y sin embargo la cantidad de ventas que tuvo fue muy significativa.

Un librero que apuesta por las obras latinoamericanas

Alex de Nuñez, un librero argentino radicado en París hace casi 30 años, asegura que el interés mostrado por los franceses hacia este autor que no ha tenido un reconocimiento ampuloso fuera del país, excepto en España, es una mínima prueba de que las viejas tradiciones francesas por las librerías hispanoamericanas en París comienza a resurgir. Él mismo tiene una librería llamada “El Salón del Libro”, donde apuesta por este movimiento, y por la reivindicación de las obras latinoamericanas en uno de los ejes de la movida cultural de todo el mundo y uno de los países que permitieron el surgimiento de tantos autores latinos primordiales.
Este proyecto de “El Salón del Libro” pronostica ser sumamente exitoso, de hecho pese a los recientes cierres de las librerías hispánicas en París, tales como “La rue Monsieur-le-Prince” y la tradicional Librería Española, la crisis no parece ensañarse con el emprendimiento de Nuñez, quien como una de las primeras propuestas inauguró una muestra con 20 obras de Antonio Seguí, cuyo resultado fue un desborde absoluto de la librería. Dichas obras iban ilustrando cuentos de Mario de Benedetti; por otro lado, la obra que recoge la amistad entre Seguí y el poeta uruguayo, llamado “Historias de París” se agotó completamente.
El propio Alex expresa que fue el propio Seguí quien le propuso realizar dicha muestra y que le está completamente agradecido:

Este emprendimiento, es sin lugar a dudas uno de los más arriesgados en estos tiempos de crisis, donde el recorte primero toca los aspectos culturales y donde cada vez se compran menos libros; de todas formas Alex de Nuñez confía en que las cosas se resuelvan y la crisis llegue a su fin. Pese a que a nivel político no se asume la situación de crisis financiera, dice que en la calle se puede percibir, el malestar, los recortes que los ciudadanos deben hacer sobre sus gustos porque no llegan a fin de mes, en fin…varias cuestiones que preocupan. Pero por lo visto no lo suficiente, porque pese a ello Alex continúa su andanza y mira confiado el futuro.”El asunto es aguantar los próximos meses“, dice Alex de Nuñez, sin que el optimismo lo abandone un instante.

¿Por qué Roberto Arlt?

Roberto Arlt estaba obsesionado con Anatole Deibler, uno de los más sangrientos caudillos de la Guerra Civil, el Verdugo Oficial de Francia, que se escondía tras su afán de tener un precioso jardín, ir a misa los domingos y conseguir que su hija consiguiera un buen hombre con quien casarse. De este hombre, del que hoy se sabe bastante (de las formas en las que torturaba y daba muerte a sus víctimas, de sus diarios donde dejó registrada cada ejecución que realizó y de los aspectos más detallados de su vida), en aquella época poco se decía, poco se sabía; sin embargo, la elocuencia y el detallismo que ofreció Arlt en las crónicas que escribió acerca de Anatole en el diario El Mundo, donde colaboraba, son más fascinantes y reales que cualquiera escrita por alguno de nuestros historiadores contemporáneos.
De todas formas, la razón principal por la que Arlt es uno de los escogidos, es porque sin lugar a dudas es de los escritores argentinos que mejor han pintado la realidad porteña y de este país. Su lenguaje tan cerca de lo coloquial, que marcó un antes y un después en la literatura argentina, refleja claramente cómo se habla en este país y sobre todo, cómo se ve el mundo a través de los ojos de alguien nacido en Buenos Aires. Leer a Arlt estés donde estés es la mejor forma que tienes de acercarte a la realidad porteña, de vivir una vida en esas calles, de sentir los sonidos y los aromas que envuelven a esta ciudad portuaria y sobre todo, de sentirte cerca de esa cultura que ha dado tanto de que hablar a nivel internacional.
Por otro lado, así como Arlt escribió sobre Anatole, una de sus principales características como escritor es que se hallaba comprometido con la humanidad, que a través de su obra intentó denunciar injusticias de todo tipo y buscar concientizar a sus lectores de que las cosas podían ser diferentes, detrás del pesimismo de este autor rioplatense, se encontraba un hombre que creía en el fin de la guerra y las desigualdades. Seguramente, fue esta la razón por la cual se interesó por Anatole, deseando que con la muerte de este verdugo se proclamara el fin de la guillotina en Francia, aunque no fue así, todavía hubo varios años más de pena de muerte en este país.

El mal de las traducciones

Traducir a cualquier escritor puede ser sumamente nefasto, cada idioma tiene modismos que son tan difíciles de traducir y que pierden fuerza o carisma en el camino. Si quien escribe es un tanto neutral puede que dicha traducción no sea tan complicada o que no se quede su verdadero sentido en el camino, pero si hablamos de Roberto Arlt, un auténtico porteño, sabemos que cualquier traducción que se haga de él dejará mucho que desear. Pese a ello, existen buenos traductores, personas que conocen la obra íntegra del autor y que son capaces de traducirla a otros idiomas, intentando que la voz de Arlt se escuche sin demasiados cambios , tal es el caso de Antonia García Castro, traductora al francés de las Aguafuertes porteñas (Eaux-fortes de Buenos Aires) de Roberto Arlt.
Según Antonia traducir a Arlt es fundamental si queremos dar a conocer al mundo entero el verdadero Buenos Aires y la verdadera identidad del porteño, “él es para los argentinos, como Victor Hugo para los franceses”, además asegura que la forma en la que miras a Buenos Aires cambia luego de haber leído las Aguasfuertes de Arlt.
Finalmente agrega que el secreto para saber si has hecho una buena traducción es fijarte si has logrado transmitir las emociones de las que el autor impregnó las páginas, más allá de las palabras “si el autor quizo dar a sus lectores tres cachetadas, eso debía quedar”. Es preferible equivocar las palabras que confundir las emociones que hay detrás de las que el autor escogió en su idioma para expresar.


Extraído de:/www.poemas-del-alma.com
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