sábado, 21 de abril de 2012


Cristina Blanco
“Este encontrarlo es celebrar la vida”


Aldo Roque Difilippo


"El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) comunicó a la Secretaría de Seguimiento, dependiente de la Presidencia de la República, la identificación plena de la pertenencia de los restos óseos hallados en el Batallón 14. Los mismos son de Ricardo Alfonso Blanco Valiente desaparecido con fecha 15 de enero de 1978”, informó la página de Presidencia de la República el pasado lunes.
La información recorrió por todos los medios de comunicación, ya que “asumiendo una chance “a priori de 1/64”, indicada por el EAAF, la probabilidad de que la muestra pertenezca al padre biológico de Nancy Cristina Blanco Lorido es 99,997%”.
HUM BRAL dialogó en la mañana del martes pasado con Cristina, Ana Cecilia Blanco (hijas) y  Nancy Lorido de Blanco, su viuda, quienes confirmaron que a esa hora pese a que  la noticia fue difundida por todos los medios oficialmente nadie les había comunicado nada. “Recibimos una comunicación, de una fuente, aproximadamente a las 17,30hs de  ayer” (lunes), pero “ninguna comunicación de ningún organismo oficial”, expresó Cristina. Agregando “es contradictorio” ya que “sentimos una enorme alegría de finalmente  encontrar a nuestro padre después de una espera y una búsqueda  de 34 años, y lógicamente que también estamos comenzando a vivir un duelo. Es una situación profundamente removedora”.  Comentando que al conocerse la noticia del hallazgo de restos humanos en el Batallón 14, en marzo pasado y “cuando se supo que era un hombre, lógicamente tuvimos muchísimas esperanzas, pero a la vez tratamos de bajar un poco las revoluciones”.

¿El hecho de que haya trascendido que la identificación es a partir de tu ADN tiene algo especial para vos?
Cristina -Sabes que me acabo de enterar a las 7 de la mañana  en el informativo, y bueno, me  emocionó muchísimo. Me emocionó tremendamente ver las imágenes que se tomaron en el momento que se encontraron los restos, y quisiera ir  volando a Montevideo, seguir todos esos pasos, que van a ser muy fuertes, dolorosos, pero que son la verdad.

En torno a la  desaparición de tu papá se manejaron muchas mentiras. A ustedes les dijeron un montón de cosas que después se comprobaron que no eran ciertas. ¿Qué  sensación te queda de todo eso?
-En realidad nosotros  somos una familia que tratamos  de ver el medio vaso lleno. Entonces cuando se dieron aquellos informes, para nosotras tres, y para hermanos, primos y sobrinos de  papá fue un alivio espiritual de que alguien, por primera vez, dijera murió en tortura en tal fecha. Lógicamente  que después hay datos que  sabemos que no concuerdan  con lo que estamos viviendo ahora, pero yo siempre pensé está en alguna parte, porque al ser uno de los pocos desaparecidos en Uruguay siempre sentí que había una gran probabilidad  de encontrarlo.

¿Cuáles son tus últimos recuerdos de él?
-Para mis 15 años, que se celebraron  de forma muy sencilla,  y como es en verano   cada compañero de clase, amigo, amiga  trajo algo que compartimos. Se consiguió un tocadiscos y fue como un cumpleaños de cualquier quinceañera. Se bailó el vals compartimos la torta que  la hicimos entre una amiga y yo; y fue  la última vez que vimos con vida a nuestro padre.
Todo esto por supuesto  trae congoja por un lado, pero  trae también una alegría, revivir, e irnos 34 años atrás. Es recordarlo vivo. O sea que sentimos que es  vida, que es celebrar la vida. Este encontrarlo es celebrar la vida.

Sé que todavía es muy reciente pero, ¿cuál es la intención de la familia? ¿Qué sus restos reciban sepultura en el Cementerio Mercedes?
-Si, es nuestra decisión, porque era tan querido, hizo tanto por Mercedes que también sus amigos y sus compañeros merecen acompañarlo, y él merece una sepultura digna. Cuándo será el momento, todavía no lo sabemos, pero la decisión es traerlo.
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