sábado, 16 de junio de 2012

MEC trabaja en
crear espacios de encuentro en los predios militares donde fueron enterrados los presos políticos



·         Para “que  ese nunca más que surge desde muchas gargantas se pueda transformar en unanimidades”







Aldo Roque Difilippo



Los sitios militares donde fueron encontrados los cuerpos de Ricardo Blanco, Julio Castro, Ubagesner Chávez Sosa, y  Fernando Miranda, pueden convertirse en memoriales, lugares donde la sociedad civil pueda concurrir  a visitarlos. Porque “la construcción de la memoria y la justicia van en paralelo”, comentó  Oscar Gómez. El sub secretario del Ministerio de Educación y Cultura (MEC)  en diálogo con HUM BRAL adelantó esta iniciativa, “quizá como novedad”, y en la que se pretende involucrar también al Ejército porque “son espacios comunes”.
El maestro Oscar Gómez estuvo en Mercedes en el homenaje realizado a Ricardo Blanco en oportunidad del  regreso de sus restos, que fueron inhumados en el Cementerio local.


Hay información que aún falta conocerse, y  un reclamo permanente hacia quienes conocen esa información  para que la aporten...
-Lo dijo el Comandante en Jefe del Ejército, que si hubo alguna vez alguna orden de ocultamiento de la verdad,  queda en este momento eliminada y se compele a que aporten datos. Creemos  que eso está en camino, por tanto hacer retroceder la impunidad es un trabajo contante. Queda mucho por hacer. Quedan muchas familiar por reencontrarse con sus seres queridos, queda mucha justicia por  establecer, pero también miremos con optimismo el camino recorrido. Miremos con satisfacción que los uruguayos están encontrando no solamente los restos de sus seres queridos, sino pueden establecer las condiciones y  los momentos; y por lo tanto que  ese nunca más que surge desde muchas gargantas se pueda transformar en unanimidades.

¿Ud. cree que la sociedad ha evolucionado? Se lo pregunto en base a las divisiones que siempre ocurren de mirar o no hacia atrás.
-Hace tiempo atrás estuvimos trabajando en el MEC en temas de discriminación, y en la reivindicación de la cultura afro, y  veíamos como todavía no hay en el Uruguay  una auténtica integración.  Los afro descendientes están muchas veces en los salarios menos pago, en las formas de estudios más precarias. Porque nunca hubo una condena enérgica al esclavismo. Porque quienes construyeron el Uruguay como Estado, provenían de las capas sociales que se habían apropiado de  la riqueza generada por los esclavos, y no hubo una condena enérgica, contundente. Simplemente hubo una abolición de la esclavitud, que fue un avance, pero no hubo una condena  a la situación. Porque se habían beneficiado del trabajo de los  afro descendientes, que les permitía acumular la riquezas donde se asentó su poder y grandeza.
Si no atamos con firmeza las causas que llevaron a que existiera fascimo en el Uruguay, difícilmente no se podrá construir  una sociedad armónica . Y esas divisiones se dan porque no hay la suficiente información, y esto que hoy estamos viviendo en Mercedes, con esta reconstrucción de la verdad y del estado de ánimo, que contribuya a que  no haya divisiones,  sino acercamiento; porque seguramente no hay ningún oriental honesto que pueda decir que la muerte de Blanco Valiente fue un acto de guerra. Fue un acto de barbarie.
Por eso, los otros días el MEC y el Parlamento entregaron  la acreditación de que el Estado había incurrido en excesos violando  los Derechos Humanos desde 1968 hasta  1984.
Es una señal  importante. No este gobierno ni el anterior, ni el otro, ni el otro. El Estado; pensando en las generaciones futuras.


¿Qué va a pasar con los sitios del Estado donde fueron encontrados estos restos? ¿Se va a tratar de preservarlos pensando también en preservar la memoria?
-Estoy trabajando intensamente, desde el mismo día de mi asunción como Subsecretario del MEC, en que los sitios de memoria, tal como lo señala la Comisión de Derechos Humanos del Mercosur, deben ser un tema de atención y de  preservación, porque desde ahí también se construye la memoria.
Hace  un tiempo visité la Catedral de Lima, que había estado sacudida por un sismo y hubo que re cimentarla.  Al hacerse las excavaciones, se dan cuenta que hay más de 50 cráneos, que en la época de Pizarro habían sido objeto del saqueo de la vida  a los Incas.  Inmediatamente se preservó, tal como estaba eso. Porque  5 siglos en Derechos Humanos  son dos días; y por lo tanto no podemos nosotros quitarle conocimiento de las generaciones que nos sucedan del acontecimiento y la preservación del lugar donde fueron encontrados Chávez Sosa (Ubagesner) , Miranda (Fernando), el maestro Julio Castro,  Blanco Valiente (Ricardo).


¿Eso quiere decir que esas fosas van a ser preservadas para que en algún momento la sociedad pueda ir a visitarlas?.
-Estoy estimulando encuentros de diferentes espacios institucionales, y de la sociedad civil para que se promueva una ley al respecto. Ya obtuve, y lo puedo decir hoy, quizá como novedad, la aprobación de familiares de desaparecidos y de Crysol, para una iniciativa al respecto. Queda mucho por transitar, pero creemos que es un espacio que a la sociedad no se le puede negar. Tener esos sitios de memoria intacta para las generaciones  que, como en Lima, hoy ven la masacre de los Incas hace más de 500 años, donde también se pueda ver para aprender  las cosas  que no deben suceder.
¿Por consiguiente significa expropiar o sacar de la órbita militar esos espacios?
-Es una etapa formidable de  reconciliación y de encuentro entre el Ejército y la sociedad. Creo que son espacios que no son de unos o de otros, son comunes. Por eso habrá que ver la forma jurídica en que se encuentran y  puedan ser patrimonio de todos;  accesibles a todos.
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