viernes, 22 de junio de 2012


Restauran códice español del siglo XIV y manuscritos de Quevedo y Lope



El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, a través del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), anunció este viernes 8 de junio que se ha concluido la restauración de La Crónica Troyana, un códice español del siglo XIV, y los manuscritos “La virtud militante contra las cuatro pestes del mundo”, de Francisco de Quevedo, y “Los melindres de Belisa”, de Lope de Vega.
Las obras restauradas, que pertenecen a la Biblioteca de Menéndez Pelayo de Santander, se exhibirán en la Sala de Lectura de la Biblioteca junto a otras piezas en la exposición conmemorativa del centenario del fallecimiento de Menéndez Pelayo.
La Crónica Troyana, restaurada
La Crónica Troyana es un particular códice del siglo XIV escrito originalmente en castellano sobre papel y que nunca llegó a completarse. Posteriormente, y a finales del mismo siglo, unos copistas añadieron partes en gallego sobre pergamino. La convivencia de ambos soportes dota de mayor interés a la obra, dando lugar a un trabajo multidisciplinar, además de a un estudio codicológico sobre la evolución de la miniatura, ya que el ejemplar conservado contiene algunas en proceso de creación, otras incompletas y solo ocho finalizadas.
El proceso de restauración consistió en la limpieza, hidratación y alisado, reintegrando las zonas perdidas con injertos de pergamino de características similares al original. La cubierta que tenía era de una época posterior a la redacción del manuscrito, con apenas valor, por lo que ha sido sustituida por una nueva, más acorde a las características de la obra, confeccionada con tapas de madera y piel.
De los otros dos ejemplares de Quevedo y Lope de Vega las cubiertas y los cuadernillos interiores han sido sometidos a tratamientos de limpieza, para eliminar la suciedad producida por el uso y la humedad.
En los folios del manuscrito de Lope de Vega la oxidación de las tintas había dañado el soporte, por lo que también se han realizado injertos utilizando un papel verjurado de color y grosor parecidos al original. Las cubiertas de “La virtud militante...” se han desmontado para sustituir los cartones que presentaban un alto grado de acidez, y se ha restaurado la piel completando las zonas perdidas e hidratándola con ceras naturales.
Los ejemplares forman parte de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, que el autor santanderino legó al Ayuntamiento de Santander tras su muerte.

Fuente: Europa Press
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