sábado, 6 de abril de 2013

A MODO DE EDITORIAL



Este texto circula en Internet, especialmente en la red social facebook y su autor no se conoce. A raíz de la aprobación en el Senado uruguayo de la ley de matrimonio igualitario, nos pareció de una contundencia  tal que hace innecesario cualquier comentario anexo (el título nos pertenece).



PUTO




PUTO... si, así, a secas: puto, en blanco y negro y con letras mayúsculas. Se escucha mucho esa palabra en la tele, en la calle, en la boca de señoras que parece que nacieron en 1850. Puto, puto, puto, la usan para descalificar, para ofender, para denigrar... la usan CREYENDO que es un insulto, como agresión, como mala palabra… como sinónimo de maricón, de poco hombre, de cobarde… ahora me pregunto y pregúntense: ¿PUTO quién? ¿Puto el que se enamora de una persona del mismo sexo? ¿No es el amor un sentimiento que va más allá del género: no es hombre ni mujer; o puto el que tiene sexo con cualquiera, con esta, con aquella, con la de enfrente, con la de al lado, con una puta, con una esclava, con una menor de edad? ¿PUTO QUIEN? ¿El que elige vivir su sexualidad como la siente en la intimidad de su casa o el que decide ser cómplice de delitos como la trata de personas? ¿Les da asco? Bueno, a mí me da asco ver a una mina dejándose manosear por el ‘novio’ en una plaza pública. ¿PUTO QUIEN? el que no sabe jugar al futbol y por eso no es un "chongo" o puto el que descalifica a una mujer y la usa como objeto, la vende y la compra... ¿PUTO QUIEN? Puto yo que respeto a mi madre y a mis hermanos, que acompañaré hasta el día de su muerte a mi vieja, cambiándole pañales y dándole de comer en la boca... ¿PUTO YO? ¿O puto el que tira viejos en depósitos geriátricos? ¿O puto el que se olvida de la madre? Sí la madre que lo parió y que le dio de comer. O puto el que golpea cobardemente a una mujer hasta desfigurarla y si con eso no le alcanza para descargar su ira, le tira alcohol y la prende fuego... ¿PUTO YO? ¿O PU
TO ÉL?... PUTO YO que tuve HUEVOS, que enfrenté a mi padre y le dije que no era ni iba a ser como la sociedad arcaica quiere que sea, que no iba a seguir un prototipo de vida solamente porque la Biblia me lo dice, que no iba a crecer y casarme con una mujer para mentirle TODA la vida solamente porque la sociedad nos propone un ‘prototipo normal’ de familia; PUTO YO que me di y le di la oportunidad de vivir la vida como se nos dio, aceptándonos y queriéndonos así, creciendo y madurando cada día, como somos... ¿PUTO YO? o puto el hombre que se casa para ser macho, jefe de familia y de noche, a oscuras se come a cuanto pibe se le cruza, sin tener conciencia del riesgo al que expone a su familia por su promiscua cobardía... Puto yo, que deseo con toda mi alma ser padre, que me voy a jugar el alma, corazón y vida para ir en contra de todo aquél que quiera quitarme ese sueño. ¿PUTO YO? o putos los que abandonan hijos, niegan apellidos, especulan, negocian, usan su sangre como botín de guerra en divorcios vergonzosos como peleas de verdulería... Cuando un homosexual adopta es porque una pareja heterosexual abandonó un hijo. Y ahora, ¿QUIEN ES EL PUTO? tal vez ofenda leer tantas veces est
a palabra, en lo personal a MI no me afecta, no es cáncer ni leucemia, es una palabra nada más que una palabra, pero allá cada uno y saquémonos las ideas arcaicas de la cabeza... Para algunos es un agravio, una ‘mala palabra’ hecha y derecha, bueno saben que yo no soy de esos algunos, para mí es simplemente una palabra que no me define ni como persona ni como futuro profesional; una palabra que nos afecta o no de maneras diferentes y saben por qué, porque somos diferentes, no era tan difícil la respuesta; pero saben una cosa señores: hay que ser muy HOMBRE para ser PUTO.






(*)  Las fotografías que acompañan esta nota fueron extraídas de la página web del Diario El Observador, y de la página de facebook del Movimiento de Participación Popular.
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