sábado, 1 de noviembre de 2014

Hallan ofrenda prehispánica con más de 50 mil objetos en Teotihuacán


Más de 50 mil objetos con un gran valor económico y simbólico conforman la majestuosa ofrenda que investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron al final del túnel que se encuentra bajo el Templo de la Serpiente Emplumada en la la zona arqueológica de Teotihuacán.

En una rueda de prensa esta mañana, la directora del INAH, Teresa Franco, dio a conocer el descubrimiento que forma parte del proyecto Tlalocan. Camino bajo la tierra que se desarrolla en el sitio desde hace 5 años.

La hipótesis principal es que la rica ofrenda antecede el sitio donde estarían los restos de un importante dignatario teotihuacano. No obstante, será hasta enero, cuando inicie una nueva temporada de exploración, cuando se compruebe o deseche esa idea.

Por el momento, se han recuperado materiales únicos y preciosos entre los que destacan cuatro esculturas labradas en piedra, una masculina y tres femeninas, ornamentadas con joyería prehispánica elaborada en jade y piedra verde.

También hay decenas de grandes caracoles procedentes del Golfo de México y el Caribe, miles de cuentas de diversos materiales, pelotas de hule, huesos de grandes felinos, discos de pirita y una caja de madera conteniendo decenas de conchas trabajadas y los esqueletos de escarabajos.

Ha sorprendido el hallazgo de abundantes restos de aves, así como más de 15 mil semillas de tuna, jitomate, maíz y restos de flores de calabaza. Hay piezas elaboradas en ámbar, unos 4 mil objetos de madera en excelente estado de conservación, cuchillos de obsidiana, espejos de pizarra y pirita labrados por una de sus caras, y unos pequeños restos de piel, que está por definirse si corresponden a algún animal o un humano.

El equipo de trabajo encabezado por el arqueólogo Sergio Gómez han confirmado que el túnel no solo se utilizó como repositario de ofrendas, sino que es una metáfora del acceso al inframundo, por lo que la probabilidad de hallar restos de un alto dignatario son muchas.

Lo anterior contribuye a entender que Teotihuacán fue construida como una réplica de la manera como se concibió el cosmos en la época de su fundación (alrededor de los años 150 y 200 de nuestra era): arriba la región celeste, en medio el plano terrenal y abajo el inframundo.





Extraido de: http://www.jornada.unam.mx/
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