viernes, 2 de diciembre de 2011

Mayas marcaban el tiempo
con monumentos






En su ponencia “Los mayas del altiplano central de Guatemala y las concepciones del tiempo en el Preclásico”, en la VII Mesa Redonda de Palenque (México) que culminó el viernes 2 de diciembre, la arqueóloga Bárbara Arroyo de Pieters, directora general del Patrimonio Cultural y Natural de Guatemala, señaló que las características arquitectónicas de este sitio, que floreció entre los años 800 y 400 AC., arrojan información sobre la metodología que los mayas de esta región emplearon para el conteo del tiempo.

La investigadora explicó la distribución de tres filas de monumentos lisos de gran importancia, ubicados en la gran plaza de este sitio. “En el sector norte, en una de las estructuras alineadas hay una plataforma donde encontramos una estela lisa, pero también 13 piedras alineadas en dirección este-oeste, que reflejan algún tema calendárico referido al número 13 y al calendario agrícola de 260 días”, explicó.
Más hallazgos
A estos elementos se suma el hallazgo de 15 fogones, elemento crucial en la cuenta del tiempo para los mayas, y una serie de ofrendas asociadas que permiten ver la compleja relación ritual-cosmológica de ese sitio, que sostienen la tesis, dijo la investigadora, de que los mayas registraron ciclos calendáricos y su conmemoración a través de monumentos.
Arroyo de Pieters destacó el papel de los guardianes del tiempo en este sitio, ubicado entre barrancos y en la confluencia de ríos, un paisaje que dificultaba su acceso.
“Se trata de hombres, en aquel tiempo sacerdotes y hoy en día conocidos como chamanes, que alcanzaron un nivel relevante dentro de la sociedad; ellos sabían que los ciclos naturales estaban relacionados con los movimientos de los astros, el sol, la luna y las estrellas, eran grandes astrónomos y en sus observaciones al cielo dependían de la precisión de sus predicciones para tener cierto impacto de la sociedad”, comentó la especialista.
“Debido a los cambios de luz y a las condiciones climatológicas, así como a la época de años, idearon la forma de crear calendarios, dejando para la posteridad un legado de amplios conocimientos que hasta ahora no han sido totalmente descifrados”, dijo.
En esa misma sesión, titulada “El tiempo de los mayas desde la investigación arqueológica: procesos culturales y temporalidad”, Francisco Estrada-Belli, investigador de la Maya Archaeology Initiative, de la Universidad de Boston, centró su ponencia en el centro ceremonial de Cival, en la zona maya del Petén, cuyos restos materiales refieren a la cosmovisión maya de las Tierras Bajas hacia el siglo VIII a.C.
“El arreglo de plataformas y edificios hacia la salida del Sol, y una ofrenda de jades y cerámica, ilustran un concepto único espacio-temporal ligado al ciclo agrícola y al movimiento del Sol, y marca la fundación de un espacio sagrado para fines ceremoniales en este lugar”, dijo el especialista en su ponencia “La creación maya y el concepto del tiempo en el Preclásico Medio de Petén”.

Extraído de: www.eluniversal.com


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