sábado, 14 de abril de 2012

Uruguay descubre su parque jurásico

Hallazgo arqueológico. Paleontólogos uruguayos y franceses desenterraron embrión de 280 millones de años en Cerro Largo. Son los reptiles fósiles más antiguos encontrados en el continente

CERRO LARGO | NÉSTOR O. ARAÚJO

Un equipo de paleontólogos uruguayos y franceses descubrió en este departamento embriones de reptiles fósiles de una antigüedad nunca antes estudiada. Según estos expertos los restos datarían de unos 280 millones de años.
Eran reptiles acuáticos, a los que se denomina mesosauros. El lugar donde se encontró el embrión está ubicado sobre las costas del arroyo Yaguarí, en el límite de Cerro Largo con Tacuarembó, a pocos metros de la Ruta Nacional N° 26, donde el Instituto Nacional de Colonización tiene la colonia llamada "Emiliano Zapata".
El equipo de científicos es encabezado por Graciela Piñeiro, profesora adjunta del Departamento de Evolución de Cuencas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República; con la colaboración de Michel Laurin, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS, por sus siglas en francés), así como de la paleontóloga uruguaya Melitta Meneghel y de Jorge Ferigolo, de la Fundación Zoobotánica de Río Grande del Sur, con sede en Porto Alegre.

El hallazgo
  Se produjo en una cantera que se estaba removiendo. Allí geólogos le advirtieron a la doctora Piñeiro que en la conocida formación rocosa Mangrullo, en Cerro Largo, habían aparecido huesos de grandes dimensiones y se comenzó a trabajar de inmediato en este afloramiento.
Fue en ese momento donde este grupo de investigadores y docentes de la facultad de ciencias, apoyados y financiados por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) comenzaron a trabajar en el lugar. El equipo de científicos del CNRS colaboró con la investigación sobre las faunas que vivieron al final de la era paleozoica, hace mas de 10 mil años, dirigida por Piñeiro, logrando fortuitamente estar frente del hallazgo "que hoy es noticia en todo el mundo" señaló la paleontóloga uruguaya, como lo son los embriones de reptiles fósiles más antiguos.
Tienen unos 280 millones de años y se les denomina mesosauros. Los embriones de estos reptiles acuáticos, son 60 millones de años más viejos que los que se conocían hasta ahora.
"Vamos a pedir que ese lugar quede reservado, el afloramiento queremos preservarlo, hay mucho para hacer en ese sitio", señaló Piñeiro.
La científica contó a El País que "se encontró un huevo aislado, un embrión arrollado, de 4 centímetros, muy pequeño, es el mesosauro más pequeño que se conoce y si estuviera extendido mediría unos 12 centímetros. La gente tiende a pensar que huevo es sinónimo de huevo de gallina, no es así. Este huevo no tiene cáscara, sino que lo que envuelve y protege al embrión es una membrana", explicó.
"Los encontré yo misma", agregó. Los fósiles fueron descubiertos y estudiados por uruguayos "y esa es la realidad", sostuvo la paleontóloga.
"La noticia que se divulgó por la agencia de noticias dice que fueron científicos franceses, es un error", puntualizó.
El descubrimiento revela nuevas informaciones sobre el modo de reproducción de los mesosauros, aunque no llega a esclarecer si eran vivíparos (el embrión se desarrolla dentro de la hembra) u ovovivíparos (se desarrolla dentro de un huevo). Por ello los investigadores creen que pueden tratarse de ejemplares vivíparos.
Este descubrimiento sugiere que los mesosauros del Uruguay prehistórico ponían huevos en un estado avanzado de desarrollo que debían hacer eclosión poco después, por lo que sustentaría la tesis del ovoviviparidad.
"Se consideran, dentro de lo que serían los amniotas, los reptiles que adoptaron esta estrategia de reproducción y son los más antiguos conocidos, por eso que los embriones que encontramos son tan importantes", sostuvo Piñeiro.
Explicó además que "los paleontólogos sabemos que ese cambio de ser no amniota a ser amniota, o sea, de tener un huevo sin membranas embrionarias y pequeño, a tener un huevo mayor con membranas embrionaria, ocurrió hace alrededor de 300 millones de años, sin embargo no teníamos pruebas desde la aparición de este registro fósil encontrado, que ahora nos avala la hipótesis", sostuvo Piñeiro.
"Pensábamos que esa transición había sido bastante rápida y que algunos anfibios habían adquirido algunas características sociológicas y fisiológicas, como el cambio de la reproducción, y podían independizarse del agua, pero no teníamos evidencia porque en todo el paleozoico, o sea, desde hace 300 millones de años, no se había encontrado ningún fósil que comprobaran esa hipótesis. Nosotros encontramos estos embriones de reptiles primitivos, que por lo menos estarían demostrando que hace 280 millones de años que los reptiles tenían una estrategia de reproducción de tipo amniota, o sea que habían desarrollado un huevo amniota. Además de eso sabemos que estos reptiles podrían haber tenido un sistema de reproducción vivípara o que se asemejan mucho a vivípara", explicó la científica.
La paleontóloga aseguró que esto implica que estas especies parían las crías en miniatura, pero quizás ponían huevos. "Encontramos poblaciones que parían esas crías vivas iguales a los padres, o ponían huevos cuyos embriones estaban ya en etapa muy avanzada en el desarrollo y por lo tanto esos huevos que estaban puestos en tierra, porque los huevos amniotas no pueden sobrevivir en el agua. Entonces los mesosauros salían a la tierra y enterraban los huevos en lugares cercanos al agua y luego esos huevos eclosionaban dos días después de ser expulsados, y eso es bastante importante, estamos generando datos para saber cómo se originaron esas membranas embrionarias que distinguen al huevo amniota, (animal vertebrado cuyos embriones están envueltos en un amnios), o que hasta el momento era una interrogante", sostuvo.
Dijo además que algunos colegas habían sostenido que estos animales retenían el huevo en el oviducto, que podría haber sido la opción de reproducción, y al retener se creaba un vínculo entre la madre y el feto, de este modo se generan membranas, y entonces esto permite aportar datos que explique cómo puede ser el nuevo amniota.
En Brasil se había hallado un especímen fósil en gestación, lo que ya había revelado que los mesosauros que poblaban esta región retenían los embriones en el útero durante buena parte del desarrollo. En Uruguay se han desenterrado ya 26 ejemplares adultos.

La prehistoria escondida de Uruguay
  Los yacimientos más recientes refieren tanto a los primeros pobladores humanos, como a la antigua era de los grandes saurios.
En noviembre de 2009 en Cerro Largo se hallaron restos de un lestodon gigante, a pocos kilómetros de Villa Noblía. Ese mismo año se hallaron restos de un caparazón de gliptodonte.
Hace dos años atrás un niño halló en Soriano, en la localidad de Sacachispas, los restos de un gliptodonte.
En la localidad de Mataojo, Salto, hallaron restos de presencia humana de entre 9.000 y 14.000 años.
A orillas del arroyo Vizcaíno, en Sauce, se hallaron trazas humanas en animales con más de 30.000 años.

Más huellas de primeros humanos en Sauce
  El yacimiento de fósiles prehistóricos a orillas del arroyo Vizcaíno, en Sauce, Canelones, continúa proveyendo material de investigación a los científicos. En este caso los restos hallados tienen una importancia diferente a los de Cerro Largo, ya que datarían la presencia de humanos en América del Sur desde hace 30.000 años, casi el doble de lo que se ha estimado en la historiografía.
"Volvimos a excavar en enero y sacamos un montón de piezas más, ya llevamos un total de 1.100 piezas, lo que convierte a esta en la quinta colección de restos fósiles del país", dijo a El País el paleontólogo Richard Fariña, que encabeza el equipo científico que trabaja desde hace más de dos años en el lugar. "El lugar es de una riqueza increíble, si se tiene en cuenta que solo delimitamos un espacio de seis metros cuadrados", puntualizó.
En el terreno junto al arroyo Vizcaíno y a unos 38 kilómetros de Montevideo, se han hallado huesos de lestodontes, perezosos, gliptodontes, toxodontes e incluso un megaterio. Sin embargo la importancia del yacimiento no se centra en los restos de animales prehistóricos, sino en las trazas de posibles herramientas humanas en estos huesos.
Ello dataría la intervención de humanos prehistóricos que, aprovechando las características de "trampa natural" del terreno, cazaban grandes animales para obtener carne y pieles hace unos 30 milenios.
Los científicos realizan ahora su trabajo de gabinete en la cercana Casa de la Cultura de la ciudad de Sauce, pero se espera que en breve se levante allí un museo, para lo que la Intendencia de Canelones firmó un convenio con AFE para utilizar un añoso galpón.
Un inversor alemán se interesó en el proyecto y financiaría la obra con el fin de crear un polo de turismo cultural en Sauce. (Producción: Renzo Rossello)

Extraído de: www.elpais.com.uy
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