viernes, 29 de junio de 2012


Artista plástico mercedario expone sus obras en Montevideo



Nuestro coterráneo Luis “Pori” Ferrer presenta su exposición “La noche del Surubí” en  el Museo de Arte Contemporáneo de El País (18 de Julio 965 Piso 2 – Montevideo).  La muestra será habilitada al publicó el próximo 3 de julio a las 19 hs. Luis Ferrer,  nació en Mercedes, aunque desde hace muchos años vive en Paysandú. Desde 1964 hasta 1968 concurrió al Taller Carlos Federico Sáez dirigido por Fernando Cabezudo. Sus obras han sido expuestas en diferentes puntos de  América Latina, España y Estados Unidos.
“Gran parte de sus trabajos constituyen un regreso a hechos acontecidos en su propia vida pero suele abordar además temas históricos que poseen algún aspecto en sombras, algo sobre lo que no hay certezas y que necesita descifrar. Busca machaconamente respuestas a esas interrogantes personales o históricas que lo perturban, pero no se permite mostrarse afectado.
Cada uno de sus trabajos de dibujo y pintura está creado sobre una especie de guión narrativo y sin embargo  su obra no deja entrever un desarrollo literario, porque en algún momento en su interior se produce una trasmutación que lo convierte en puro lenguaje visual abstracto, desde donde sugiere de tanto en tanto imágenes figurativas”, opina Pilar González en el catálogo de esta exposición.
LA NOCHE DELSURUBI
Había nacido alrededor de la isla redonda, frente al ingenio azucarero.
Un noche, ya crecido, remontó la correntada.
Pasó frente a la isla del puerto, escuchó música y las campanas de la iglesia en la costa rebotando en el agua.
Con el relente de la luna jugando en las aguas negras, siguió rumbo a arenitas de oro.
Sus bigotes le avisaron de un pedazo de carne tierna abierta en la correntada.
Se la tragó junto con el anzuelo.
Al amanecer el veterano pescador, que no había dormido bien porque había baile en el club y toda la noche escuchó cantar “y la lluvia caerá, luego vendrá el sereno “, lo levantó del espinel con un bichero y como el surubí estaba vivo, lo escuchó roncar un largo rato en el fondo de la chalana, mientras remaba para la costa.
Al llegar al barrio lo abrió en canal, le tiró las tripas a los gatos y luego lo colgó, dividido, en la palanca de vender.
Pori Ferrer

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