viernes, 6 de julio de 2012


ENTRE EL “COLISIONADOR DE HADRONES”, Y LA REALIDAD DEL HOMBRE



                                                                                                                   Ángel Juárez Masares

Esta semana los científicos del mundo pusieron su atención en el famoso “Acelerador de Partículas”, o “Colisionador de Hadrones”, o “Large Hadron Collider”, ubicado en la frontera franco-suiza. Los informes dicen: “teóricamente se espera que este instrumento permita confirmar la existencia de la partícula conocida como bosón de Higgs, a veces llamada “partícula de la masa”. La observación de esta partícula confirmaría las predicciones y "enlaces perdidos" del Modelo Estándar de la física, pudiéndose explicar cómo las otras partículas elementales adquieren propiedades como la masa.  Verificar la existencia del bosón de Higgs sería un paso significativo en la búsqueda de una teoría de la gran unificación, que pretende relacionar tres de las cuatro fuerzas fundamentales conocidas, quedando fuera de ella únicamente la gravedad. Además este bosón podría explicar por qué la gravedad es tan débil comparada con las otras tres fuerzas. Junto al bosón de Higgs también podrían producirse otras nuevas partículas cuya existencia se ha predicho teóricamente, y para las que se ha planificado su búsqueda, como los strangelets, los micro agujeros negros, el monopolo magnético o las partículas supersimétricas”.
Ahora bien, para quienes estamos fuera de estos asuntos, y en general para el ciudadano común, hablar de “strangelets”, de “micro agujeros”, “monopolos”, o “partículas supersimétricas”, en como tratar de entender el Arameo.
Sin embargo estas noticias sirven como “disparador” para pensar en otros asuntos. Temas que hacen al hombre como especie, que están en las antípodas de la ciencia, que son susceptibles a ser calificadas como producto de la ignorancia, y que es muy posible que lo sean.
No hay dudas que la comprensión y el interés del descubrimiento de esta semana se remite a la comunidad científica. La mayoría de la población mundial no dedicará mas de tres segundos a pasar la vista los titulares de la prensa que hablan del tema, y se irá en busca de asuntos mas mundanos.
Poco mas arriba nos referíamos a la noticia como “disparador” de otros temas, y en ese sentido traducimos la complejidad de los términos científicos en palabras para todos comprensibles, como “hambre”, “refugio”, u “oportunidades”.
Hambre que podría reducirse volcando el costo de esas instalaciones en alimento para los millones de seres humanos que hoy no tienen qué comer. Refugio para esos millones de seres humanos que no tienen un techo; y oportunidades para que esos millones de seres humanos puedan trabajar para comprarse su comida y su techo.
¿Qué es una reflexión retrógrada? Es posible. Pero, ¿quién no ha pensado una vez en destinar a los desamparados el dinero de las guerras?
¿Quién no ha pensado una vez en los beneficios que tendría destinar a los desamparados el dinero que invierten en ostentación y boato algunas religiones?
La arquitectura de la humanidad se asentó en el dominio de unos sobre otros, y los instrumentos para hacerlo se fueron haciendo norma en el decurso de la historia, nada cambiará, eso es seguro; la brecha entre los hombres continuará haciéndose mas grande, y mientras unos irán en busca de “la partícula de dios”, otros irán tras un plato de comida. Algún día unos hombres construirán ciudades en la luna; otros seguirán pariendo sus hijos en chozas de ramas, y buscando a dios sin necesidad de un “acelerador de partículas”.
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