viernes, 10 de mayo de 2013



¿El verdadero rostro
 de Artigas?


El historiador Nelson Caula eligió un experto estadounidense para evitar "cualquier tipo de contaminación" por el conocimiento previo de Artigas



Aunque proliferan los retratos y bustos de José Artigas, el periodista e historiador Nelson Caula asegura que ninguno se asemeja tanto al rostro del héroe nacional como la imagen incluida en su último libro, una novedosa visión del histórico personaje.
En una entrevista con Efe, Caula aseguró hoy haber dado con la fisonomía real de Artigas (1764-1850), gracias a un trabajo con técnicas forenses, plasmado en el retrato que cubre la portada de su más reciente libro, "Artigas Ñemoñaré. El verdadero rostro de Artigas", publicado este año.
La obra es la última parte de una trilogía resultante de varios años de investigación con datos e informaciones hasta ahora desconocidos del general, considerado el Padre de la Independencia y denominado el Protector de los Pueblos Libres, por su contribución al federalismo argentino.
En este tercer tomo "tenía la idea de intentar revelar el enigma del rostro de Artigas, del que solo se tenían aproximaciones", destacó el autor.
Aunque lo han representado en multitud de ocasiones varios célebres artistas como el pintor Juan Manuel Blanes (1830-1901), oficialmente el único retrato de Artigas hecho en vida fue realizado por el viajero francés Alfredo Demersay de 1846 y pertenece a su vejez, a su exilio en Paraguay.
La imagen, una litografía que muestra al héroe muy envejecido, con el pelo canoso y de perfil, fue expuesto a finales del año pasado en el Museo Histórico Nacional.
En su afán de acercarse al auténtico rostro del libertador, Caula se puso en contacto con Stephen Mancusi, un especialista en técnicas forenses con casi tres décadas de experiencia y que trabajó para el FBI y la policía de Nueva York.
El historiador eligió un experto estadounidense para evitar "cualquier tipo de contaminación" por el conocimiento previo de Artigas.
Mancusi recibió únicamente una copia del retrato de Demersay y relatos hablados descriptivos de su figura.
A partir de esa información y "combinando ciencia y técnicas forenses", el experto "llegó a definir un rostro que, afirma, tiene un muy pequeño margen de error con el de Artigas", agregó.

La obra de Caula, además del atractivo de su portada, "pretende aportar una mirada original" del "fenómeno artiguista" y dotar al mismo de una "visión regional".
Artigas tuvo "mucha influencia" en las que actualmente son las provincias argentinas de Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe y, por supuesto, también en Paraguay, donde "vivió exiliado sus últimos treinta años", recordó.
La obra relata además las "relaciones amorosas" del héroe, que "convivió con nueve mujeres en relaciones importantes y prolongadas".
Y sorprende con revelaciones como que, fruto de esas relaciones, el libertador engendró "quince hijos", el último de ellos Juan Simeón, con su última mujer, la paraguaya Clara Gómez Alonso, durante su exilio en la Villa Curuguaty, un lugar situado a unos 100 kilómetros de Asunción y en mitad de la selva.
El libro remarca también el papel del Protector de los Pueblos Libres en el proceso federal argentino y considera que con Artigas "se hizo una gran injusticia histórica" "tergiversando hechos" durante muchos años.
Le atribuyeron una "leyenda negra", especialmente los docentes y políticos argentinos Domingo Faustino Sarmiento y Bartolomé Mitre, subrayó el autor.
Sin embargo, a nivel de las escuelas argentinas "ahora hay una documentación y enfoque diferentes", donde se reconoce su intervención como "defensor" de varias provincias enfrentadas con las autoridades de Buenos Aires, puntualiza.
Otro rasgo resaltado del héroe uruguayo es que "vivió" rodeado de mestizos, indios, negros, zambos, gente pobre y "muchas de sus ideas fueron muy avanzadas para la época" convirtiéndose en un "legado moderno".
Las Instrucciones de año XIII (1813), consideradas un documento fundacional del país, que Artigas impulsó y de las cuales Uruguay está celebrando los 200 años, son un "ejemplo casi único" de "libertad civil, religiosa, de género y pluralismo", remató el historiador.



Extraído de : http://www.elobservador.com.uy/
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