sábado, 7 de septiembre de 2013

                          GEORGES BRAQUE, DE LA BROCHA GORDA AL CUBISMO

Georges Braque nació en Argenteuil, Francia, el 13 de mayo de 1882 y murió en París el 31 de agosto de 1963. Hijo de un pintor de brocha gorda, oficio que siguió en un principio, Braque estudió a partir de 1900 en la Escuela de Bellas Artes de París y hacia 1906 se adhirió al fauvismo, bajo la influencia de su amigo Othon Friezs, con obras como El embarcadero del puerto de l'Estaque.
En 1907, una exposición de Cézanne y el encuentro con Picasso pusieron a Braque en la senda del cubismo, tendencia de la que es cofundador. Desde entonces hasta su movilización en la Primera Guerra Mundial, trabajó en estrecha colaboración con Picasso, dando vida a la fase llamada cubismo analítico (Naturaleza muerta con instrumentos musicales), y más tarde a la denominada cubismo sintético (Vaso y violín).
A diferencia de Picasso, que plasmó con frecuencia la figura humana, Braque prefirió, a lo largo de toda su trayectoria artística, la naturaleza muerta, en la que introdujo novedades significativas, como el empleo del collage o la incorporación de letras y números. En sus bodegones cubistas juega con el espectador, invitándole a reconstruir los objetos a partir de las diversas perspectivas que de ellos introduce en sus obras.
Después de la guerra de 1914-1918, el artista prescindió de los trazos angulosos y las líneas fuertemente geométricas de su etapa anterior pa
ra inclinarse hacia la línea curva en un nuevo repertorio de temas: los Guéridons (naturalezas muertas sobre una mesa redonda), las Pequeñas chimeneas (1919-1927), las Canéforas (1922) y, sobre todo, los Ateliers (1948-1955), donde recrea ambientes interiores en clave simbólica. Braque, que fue también ilustrador, escenógrafo, escultor y grabador, alcanzó un importante reconocimiento en vida y dejó una profunda huella en el desarrollo de la pintura.


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