sábado, 13 de junio de 2015

Promoción de lectura en carceles

MEC e INR impulsarán plan piloto de promoción de la lectura en centros de rehabilitación


La Dirección de Educación del MEC y el Instituto Nacional de Rehabilitación impulsarán un plan piloto de promoción de la lectura en distintas cárceles del país. Los reclusos eligieron leer autores como Galeano, Benedetti y Velando entre otros. El director de Cultura, Juan Pedro Mir, aseveró que un espacio de lectura en lugares de encierro es central para para que la producción cultural esté presente en sus diversas facetas.
Mediante este programa, y a través del Plan Nacional de Lectura, el Programa Aprender Siempre (PAS) y la Coordinación de Educación y Cultura del INR se estableció un programa de promoción de lectura con la compra por parte del MEC de los libros elegidos.
Que sea un proceso de apropiación de los propios reclusos los bienes culturales que la sociedad está poniendo a su disposición. La sociedad los compra, los distribuye. La llegada del material será  paulatina, se monitorea, se ve, hasta por una cuestión de recursos, se focalizan los centros donde el programa ya pueda ser sostenido. No es “largar libros en las cárceles” afirmó Juan Pedro Mir, la idea es que se acompañe la biblioteca con un espacio de promoción de lectura con actores formados para eso.
El director del Instituto Nacional de Rehabilitación, el inspector principal retirado Luis Mendoza, explicó que hubo un estudio preliminar que abarcó a los establecimientos de reclusión Femenino, Punta de Rieles, Salto, Paysandú, Canelones y Rocha, para conocer qué libros querían leer los reclusos.  Mendoza explicó que en una segunda etapa se preparará a los operadores penitenciarios y los policías que están dentro de los establecimientos como motivadores de la lectura.
El promotor de lectura se desarrolla desde el Ministerio de Educación y Cultura, a través de su formación con personal de la secretaría que trabaja en distintos lugares del país. También hay funcionarios del Instituto de Rehabilitación. El objetivo es que los propios reclusos se hagan cargo y sigan con la promoción. “Esto es el principio”, dijo el Director de Educación,  “la semilla y hay que ver como germina”.
Mir destacó que hay todo un trabajo previo, la selección literaria, el tipo de textos narrativos, informativos, descriptivos, textos de autores nacionales o internacionales y también va a depender de cómo las personas privadas de libertad asumen el tema.
El Ministerio de Educación y Cultura ha aportado cerca de un millón de pesos para la compra de los libros y las pequeñas bibliotecas que se instalarán en los centros de reclusión informó Juan Pedro Mir.

Extraído de: http://www.presidencia.gub.uy/
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