viernes, 19 de mayo de 2017

A 40 AÑOS DEL ASESINATO Y
DESAPARICIÓN DE
 RODOLFO WALSH

               

 ENRIQUE BENTANCOR





Buscando material para una Lupa de Brecha, dedicada a Rodolfo Walsh, llegué un día  a la calle Wilson Ferreira 1224 y me recibió Walter Reyno en su departamento. Me trató como si fuera un amigo, y es más, actuó para mí solo.
Llevaba yo Anaconda de Quiroga y al verlo me contó, actuando, dos anécdotas.
Imagen relacionada1) Cuando representó la obra de Quiroga, con el teatro a oscuras tenía que recitar la introducción. En la primera fila un espectador empezó a mover las piernas y al estar las luces chiquitas encendidas lo vio y se desconcentró.
Improvisó cualquier cosa, el Director casi se desmaya y nadie más se dio cuenta.
2) Al terminar la función en el camarín se le acerca una señora y le dice: “Lo felicito, Ud. es Quiroga, pero hay algo mal, él no hablaba y Ud. si lo hace.”
La señora era la viuda de Quiroga.
Walsh en una nota de prensa estupenda, recrea la vida del escritor salteño en las Misiones. (El país de Quiroga)
El siguiente reportaje se plasmó en carta que Reyno  envió a Brecha  y fue publicado el 11/08/2006.

-          ¿Cómo surgió la idea de representar Operación Masacre?
El Teatro El Circular a principios del 73 le pidió a Jorge Curi presentara un proyecto.
Ese es el primer contacto que muchos de nosotros tuvimos tanto con Rodolfo Walsh como con Jorge Curi. Una noche de mágico recuerdo el mismo Curi, junto con Mercedes Rein, lee su versión escénica del libro de Walsh, con esa impronta precisa, inteligente, profundamente humanista que fuera el sello de distinción del binomio.
En mi caso la aprobación fue inmediata y entusiasta.

-          ¿Pensaron que podrían tener problemas en Uruguay?
Ya se veían venir los desbordes antidemocráticos del gobierno de Bordaberry, porque en esto (como en muchas otras cosas) Uruguay empezaba a copiar -lamentablemente- lo peor de Argentina. Pero porque, además -y aparte de la denuncia como teatro testimonial-  tenía un título demoledor: Operación Masacre. ¡Qué título! Y hablaba de personajes reales y de situaciones y hechos afines a la situación social y política uruguaya.
Los ensayos empezaron después del verano incierto y premonitor del 73.

-          ¿Cuándo se estrenó?
El estreno se realizó el sábado 21 de julio de 1973, tres semanas después de la disolución del Parlamento uruguayo, al inicio de lo que eufemísticamente se llamó “proceso cívico-militar” y que algunos siempre llamamos dictadura a secas, que diera comienzo a la década infame.
El estreno tuvo una acogida de público y crítica impresionante. A modo de ejemplo, recuerdo que la Sala1 del Teatro Circular agotaba todas sus funciones. Y eso que se realizaba lo que hoy es una utopía inalcanzable: funciones de viernes a lunes, y sábados y domingos, dos por día, seis funciones a la semana en una sala de 200 localidades.

-          ¿No ocurrió nada con la dictadura?
Como forma de propaganda se nos ocurrió -ya que el título era muy significativo- colocar un pasacalle sobre el frente del teatro en Rondeau y Plaza Cagancha. Un pasacalle acorde al título. De unos 12 metros de largo por uno y medio de ancho, que se veía desde 18 de Julio. Luego de dos o tres semanas de colocado, una mañana en que yo iba, como invariablemente (por lo menos en esa época), al teatro se me apersona un oficial de la Policía. El diálogo fue más o menos así:
-          Buenos días, soy el oficial (.….) de la Jefatura de Policía. Vengo de parte del Jefe para que saquen ese cartel. ¿Ud. quién es?
-          Bueno……soy un integrante del teatro. Cuando vengan esta noche
los directivos les comunicaré lo que me acaba de decir.

-          ¡Parece que ud. no entendió! ¡Le estoy diciendo que hay que
sacarlo ya ¡ . ¡Ahora ¡

-          Pero mire, ese es el título del espectáculo que tenemos en cartel.
- ¿Ah, si? Vamos…..¿no tendrá nada que ver con lo que está pasando aca´?


-          No,  oficial……será una simple casualidad…

-          Casualidad o no……lo saca ahora mismo…. ¿o quiere ir a San José y Yi?

-          No….no….entendí…entendí perfectamente.

Por supuesto, fui al taller de escenografía, agarré pinza y escalera y con la ayuda del carpintero siete oficios don Melo bajamos el pasacalle bajo la atenta mirada del oficial de Policía.
El mismo fue envuelto y guardado prolijamente a la espera de vientos mejores. Vientos que tardaron diez años en llegar.

-          ¿Qué le dejó como teatrista?. Le pido una reflexión.
A través del tiempo y circunstancias pasadas pienso que Operación Masacre es uno de los textos que dan sentido y razón de ser al movimiento teatral, en particular me los dio a mi como teatrista.
Al finalizar el espectáculo y pese a los aplausos, los actores no saludábamos. Era una forma de expresar nuestro homenaje a los protagonistas reales de la historia, para que el espectador se preguntara el porqué del no saludo y reflexionara ante lo visto.
Los que participamos en esta hermosa aventura fuimos: Mercedes Rein, Gloria Demasi, Susana Castro, Amalia Lons, Jorge Curi, Daniel Bérgolo, Adhemar Bianchi, Carlos Frasca, Fernando Gilmet, Hugo Leao, Alexis Hintz, Francisco Nápoli y Walter Speranza.

        A 40 años del asesinato y desaparición de Rodolfo Walsh, a manos de una patota de la ESMA, lo recordamos con emoción.
        A Walter Reyno el abrazo que le quedé debiendo.







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