viernes, 18 de mayo de 2012

EDITORIAL
Los museos como desafío
a la creatividad




Ángel Juárez Masares

Bajo el lema: "Museos en un mundo cambiante. Nuevos retos, nuevas inspiraciones", se celebró el pasado viernes 18 el “Día Internacional de los Museos”.
En este sentido, pudimos conocer a través de la página del Ministerio de Educación y Cultura de nuestro país, algunas actividades (no mas de cuatro) organizadas en ese contexto.
Pinacoteca del Museo "Eusebio Giménez":
mucho acervo y pocas visitas.
Como suele ocurrir frecuentemente, “el día de…”, funciona como disparador para reflexionar sobre el tema hacia el cual va dirigido. En este caso, creemos que los Museos uruguayos deberían tener una dinámica que los haga atractivos los 365 días del año, comenzando por tener sus puertas abiertas en un horario extendido, de manera que el público pueda visitarlos aprovechando cualquier pausa en sus actividades laborales. Los organismos estatales sin duda cuentan con personal técnico idóneo para pensar e instrumentar las acciones que correspondan, pero que deberían estar centradas básicamente, en revertir la idea que un Museo es “un depósito de cosas viejas”.
Se nos ocurre y lo manifestamos atrevidamente, que quizá podrían realizarse cambios en la presentación de los objetos expuestos. Naturalmente de aquellos que admitan ser movidos en virtud de su estado y volumen. Otra de las alternativas podría ser el intercambio de piezas entre museos, ya que la heterogeneidad de una sala le imprimiría un interés que hoy suele diluirse en lo monotemático. Muchas veces entramos a un Museo paleontológico (a modo de ejemplo) y al poco rato tenemos la impresión de haber visto los mismos huesos.
Asunto no menor es la presencia permanente de un guía que acompañe al visitante ilustrándolo sobre los objetos expuestos, recordando que esto ocurre en el Museo de Gardel ubicado en Valle Edén en el Departamento de Tacuarembó; lo vimos también en Paysandú, y algunos años atrás en el Museo Casa de Marfetán en Santo Domingo Soriano.
La música y la luz en una Sala cuyos objetos lo admitan serían elementos a tener en cuenta para “desolemnizar” los ambientes, y las visitas periódicas de escolares y liceales –con compromisos didácticos curriculares- harían que los Museos tengan un objetivo práctico que vaya más allá de la exhibición o conservación de objetos.
Tampoco se debería dejar de trabajar sobre la obra funeraria promoviendo visitas guiadas a los cementerios, donde artistas notables –particularmente italianos- dejaron obras de inmenso valor escultórico y arquitectónico.
Esperemos entonces que, “Museos en un mundo cambiante. Nuevos retos, nuevas inspiraciones", se transforme muy pronto en una realidad, y deje de ser un slogan que se pierda en la penumbra de una sala con olor a moho.
Una de las tantas piezas que atesora el Museo
Paleontológico "Alejandro C. Berro", de Mercedes.

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