viernes, 21 de junio de 2013


Algunos hechos del 73


El 6 de febrero Bordaberry designa al Gral (r) Antonio Francese como Ministro de Defensa. El 8 de febrero el Ejército y la Fuerza Aérea se alzan contra el gobierno mediante un comunicado difundido por la radio y TV, en el que anuncian que han decidido desconocer las órdenes del ministro de Defensa Gral. (r) Francese, al que sugieren sustituir. El 9 de febrero los uruguayos despertaron oyendo marchas militares difundidas por las emisoras de radio en cadena controlada por el Ejército. Uno de los primeros comunicados difundidos expresaba: “Las Fuerzas Armadas han decidido desconocer las órdenes del Ministro de Defensa Nacional. Gral. Francese, al mismo tiempo que sugerir al señor Presidente de la República la conveniencia de su relevo”. Se inician negociaciones entre el Ejecutivo y las fuerzas amotinadas. Tropas de Marina guardan la Ciudad Vieja en defensa de las instituciones bajo las órdenes del Almirante Juan José Zorrilla.  Con excepción de la Marina, cuyo jefe, el capitán Zorrilla, ocupó la Ciudad Vieja en apoyo a la Constitución, las Fuerzas Armadas resolvieron desconocer la autoridad presidencial y reclaman la destitución del Ministro de Defensa, Gral. Francese. El Gral. César Martínez -de notoria postura constitucionalista- ya renun
ció a su cargo de Comandante en Jefe del Ejército, cediendo a las presiones de los sectores golpistas. Mientras tanto la situación de Bordaberry no parece muy clara. En primera instancia aparece como el representante de la legitimidad institucional, víctima de los militares golpistas. Sin embargo la población no parece tener la misma percepción, puesto que la convocatoria a manifestar apoyo al mandatario no tuvo el mínimo eco. Apenas un centenar de personas se dio cita en la noche en la Plaza Independencia para expresar su solidaridad. En cambio el Frente Amplio logró reunir a varias decenas de miles de montevideanos en 8 de Octubre y Comercio. El líder de Frente Amplio Gral. (r) Líber Seregni expresó en su discurso: “El presidente debiera renunciar. La presidencia de Bordaberry entorpece las posibilidades de diálogo y solamente a partir de ese diálogo restablecido es viable la interacción profunda entre el pueblo, el gobierno y las Fuerzas Armadas para comenzar la reconstrucción de la Patria en decandencia”. Otras figuras de relevancia del quehacer político (notoriamente Amílcar Vasconcellos y Wilson Ferreira Aldunate) entienden s
in embargo que si bien Bordaberry no merece el más mínimo respeto, la defensa de las instituciones es la tarea prioritaria. El Ejército, cuyo mando había sido asumido por el Gral. Hugo Chiape Pose, y la Fuerza Aérea, al mando del Brig. Pérez Caldas, toman el control de la Cadena Nacional de Radio y Televisión, y expiden un manifiesto con diecinueve objetivos y que es un plan de gobierno. 
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