sábado, 31 de marzo de 2012



Aldo Roque Difilippo

Decidimos reunirnos para, café  de por medio, tratar de definir cómo se escribe un cuento, porque todos nos han conmovido y sobre todo nos han demostrado que el oficio del cuentista es mucho más riguroso de lo que aparenta. 
Como moderador  llevaba apuntado en una libreta una serie de preguntas, pero a decir verdad solamente pude hacer una, ya que  si bien todos los panelistas coincidían en los temas medulares, comenzaron a hablar casi al unísono y el pretendido intercambio de opiniones se volvió por momentos confuso.
Mientras Hemingway dejó enfriar su café esperando una copa que nunca le llegó, y Quiroga se alisaba la barba con la palma de la mano sin atreverse a preguntar nada a  sus idolatrados Poe y Maupassant, Cortázar lleno un cenicero en medio de un ambiente espeso de humo que hizo que don Mario apenas si esbozara una respuesta para irse con los pulmones sofocados. A un costado de la mesa, Rulfo y Onetti se miraron por largo rato sin decir palabra, salvo intercambiaron un “¿qué tal Juan?”, despreocupados del debate, porque según dijo Rulo “no sé por que me salen las cosas tan crudas y descarnadas, yo creo que no están bien hervidas en mi cabeza”.
Lo que sigue es la transcripción textual de ese truncado debate.

¿Cómo se escribe un cuento?
-“Primero: en un cuento tiene que suceder algo; que ha que contar, que nunca hay que explicar, que si se quiere decir que un tipo es un borracho consetudinario no tiene que decir que es un borracho  consetudinario, sino mostrarlo en el momento en  que se llena de alcohol y se cae de la mesa.   En  segundo lugar, le diría que deje de hablar  a sus personajes, que los deje actuar y se ponga  como al acecho  y vea qué hace ese tipo una vez que vuelve en si de la borrachera; si vomita, si se levanta agarrándose de la mesa, si va  y le pega a su mujer, si se suicida. Pero que haga algo. Y también le diría que tenga cuidado con las palabras que usa, y que las más vulgares que encuentre. Hay que usar  las  palabras adecuadas, no las correctas” (Angélica  Gorosdicher, argentina, 1930)

-“Yo creo que un gran cuento es un cuento que logra a la vez redondez formal y apertura hacia el futuro” (Carlos Fuentes, mexicano, 1928).
 
-“Muchas veces me han preguntado por qué escribo solamente cuentos (...) Mis respuestas, nunca o casi nunca verdaderamente en serio han sido variadísimas. En alguna ocasión se dicho que escribo cuentos porque el cuento es la pedrada en el ojo. (...) Se diría que hay en el fondo de los hombres una originaria tendencia a narrar cuentos y una inédita disposición para escucharlos; y ahora, después de Poe y en tiempos en que el cine y la TV se enseñorean de públicos multitudinarios, el viejo cuento, viejo y nuevo a la vez, se yergue como un árbol victorioso”. (Mario Arregui, uruguayo, 1917-1985)

Tratemos  de centrarnos en tema…
-“Saber comenzar un cuento es tan importante como saber terminarlo”. (Juan Bosch, dominicano, 1909-2001)

-“Yo creo que el final de los cuentos es un detalle importantísimo, lo que realmente redondea, y siempre he sido bastante riguroso en mis propios finales”. (Mario Benedetti, uruguayo, 1920-2009)
-“La mayoría de los autores se sientan a escribir sin ningún plan fijado, confiando en la inspiración del momento; en consecuencia no es de asombrarse que la mayoría de los libros no tenga ningún valor. La pluma nunca debería tocar el papel, hasta que se establezca al  menos un propósito  general bien digerido. En la ficción, el dénouement o desenlace, en toda otra composición el efecto que se pretende, debería considerarse y disponerse de modo definido, antes de escribir la primera palabra; y entonces no debería escribirse ninguna palabra que no tienda, o no forme parte de la frase que tienda al desarrollo del déouement, o a fortalecer el efecto. Donde la trama forma parte de un interés en vista, no pueden tenerse demasiados preconsideraciones. La trama es algo que se  comprende  de un modo muy imperfecto, y nunca ha sido definida como corrección. Muchas personas la consideraban como una mera complejidad anecdótica. En su acepción más rigurosa, es aquello de lo que no puede quitarse  ningún átomo componente, y en lo cuan ningún átomo componente puede desplazarse, sin  arruinar la totalidad; y aunque pueden construirse una trama suficientemente buena,  sin prestar atención al rigor absoluto de esta definición, ésta sigue siendo aún así la definición que el artista auténtico debiera tener siempre en cuenta, y siempre esforzarse por conseguir en sus obras”. (Edgar Allan Poe, norteamericano, 1809-1849)

-“Es decir, el símbolo, la metáfora del perfecto cuento es la esfera, esa forma en la que no sobra nada, que se envuelve a sí misma de manera total, en la que no hay la menor diferencia de volumen, porque en ese caso sería ya otra cosa, no ya una esfera. Siempre sentí  el cuento como un recipiente, porque antes de escribir el cuento no hay ningún recipiente. Pero yo sabía que al terminar, el punto final del cuento tenía que cerrar esa emoción de esfera. (…) Alguna vez Horacio Quiroga intentó un “Decálogo del perfecto cuentista”, cuyo mero título vale ya como una guiñada de ojo al lector. Si nueve de los preceptos son considerablemente  prescindibles, el último me parece de una lucidez impecable: “Cuenta como si el relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene el cuento”. La noción de pequeño ambiente da sentido más hondo al consejo, al definir la forma cerrada del cuento, lo que ya en otra ocasión  he llamado la esfericidad; peor a esa noción se suma otra igualmente significativa, la de que el narrador pudo hacer sido uno de los personajes, es decir que la situación narrativa en si debe de darse dentro de la esfera, trabajando del interior hacia el exterior, sin que los límites del relato se vean trazados”. (Julio Cortázar, argentino, 1914-1984)

-“Si un escritor deja de observar a su alrededor, está muerto. Pero no tiene que observar conscientemente  ni pensar en la  forma en que eso le va a  ser útil. Tal vez eso se puede hacer al principio. Pero después, todo lo que  ve pasa a la gran reserva de cosas que  sabe que ha visto. Yo siempre trato de escribir siguiendo el principio del iceberg. Hay siete  octavos de iceberg bajo el agua por cada parte que se muestra sobre la superficie. Cualquier cosa que uno sabe y puede  eliminar, refuerza  el iceberg. Lo que vale es lo que no se muestra. Pero si un escritor omite algo porque no lo sabe, aparece un agujero en su historia”. (Ernest Hemingway, norteamericano 1899-1961)

-“Creo que para “producir” no hay que razonar mucho. Pero hay que “ver” mucho y meditar en o que se ha visto. “Ver”, ahí está todo. Y ver correctamente. Entiendo por ver correctamente, ver con los propios ojos y no con los ojos de los maestros” (Guy de Maupassant, francés, 18950-1893)
-“O las que se sienten como vividas. Alguien decía que a menudo intentamos escribir sobre nuestro futuro y terminamos siempre escribiendo sobre nuestro pasado. Y es verdad. Aunque no se trate de  referencias. Nunca la cosa es tan personal”. (Julio C. Da Rosa, uruguayo, 1920-2001)

Por favor, volvamos a la pregunta inicial: ¿cómo debe escribirse un cuento?
-“Yo creo que narrar es involucrar. Si vos sabés involucrar a la mayor cantidad  de gente, tu narración va a  ser perdurable. Ese sería mi primer consejo, y luego: escribirlo todo rápidamente, para que no se escape nada de lo esencial (…) Después de escribirlo viene la corrección. El procesamiento, diríamos, es ulterior. Es un  proceso de perfección, de mejoramiento, de utilización de palabras con auxilio de los diccionarios, y esto si lleva mucho tiempo”.  (Juan José Manauta, argentino, 1919)

-“Sea cual sea lo que queremos decir, existe una sola palabra para expresarlo, un verbo para animarlo y un adjetivo para calificarlo. Por lo tanto, es preciso buscar, hasta descubrirlos, esa palabra, ese verbo y ese adjetivo, y no contentarse nunca con algo aproximado, no recurrir jamás a la superchería, aunque sean afortunadas, a equilibrios lingüísticos para evitar la dificultad”. (Guy de Maupassant)

-“Lo que yo hago es transformar un poco, según mi gusto personal, mis sueños, obsesiones y perversiones, las cosas de la realidad que son siempre más fabulosas que las fábulas”. (Augusto Roa Bastos, paraguayo, 1917-2005)

-“Muchas veces me reprochan que no presento personajes positivos, pero la verdad es que no sé de dónde sacarlos. Nuestra vida  es provinciana, las ciudades están sin pavimentar, las aldeas son miserables, la gente anda en harapos. Yo quiero decirle a toso: Miren bien, y así verán que la vida para ustedes es sórdida y triste. Lo que importa  es que lo vean. Una vez que lo hayan visto, crearán una vida mejor que la actual. Yo no la veré, pero sé que será totalmente distinta”. (Antón Chejov, ruso, (1850-1904)

-“Yo estoy seguro de lo que digo, porque lo he inventado desde el principio hasta el fin”. (Bernardo Kordon, argentino, 1915-2002)
Creo que debemos volver a la pregunta: ¿Cómo debe escribirse un cuento?
-“No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no  tuviera interés más que  para el pequeño ambiente de tus personajes. De los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento”. (Horacio Quiroga, uruguayo, 1878-1937)
-“Cuando escribo confío plenamente en que el lector añadirá los elementos subjetivos que están faltando en el cuento”. (Antón Chejov)
-“La  cualidad que un artista  debe poseer es la objetividad al juzgar su obra, más la honradez y el valor de no engañarse al respecto”. (William Faulkner, norteamericano, 1897-1962)

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 Nota:  Este trabajo fue realizado en base a reportajes, comentarios, y notas realizadas por los propios autores, y que fueran publicados en diferentes medios de prensa y libros. Los textos entre comillas respetan totalmente las expresiones de cada autor.
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