sábado, 1 de febrero de 2014

EL NOTABLE ESCRITOR TAMBIÉN FUE UN GRAN BIÓGRAFO

Falleció Omar Prego Gadea, con 86 años de edad






Si bien cronológicamente el egregio intelectual uruguayo puede ser incluido en la llamada Generación del 45, especialmente en su segunda promoción, su actividad se prolongó por varias décadas, hasta la vejez, con gran productividad en los años 90.
Nacido en Cerro Colorado, en el departamento de Florida, el 17 de junio de 1927, Prego dividió su fecunda actividad intelectual entre el periodismo, la ficción y el ensayo, realizando entre otros aportes investigaciones literarias de referencia.
Como periodista, escribió en el histórico semanario "Marcha", entre 1952 y 1956, en el "El Diario", entre 1962 y 1972), llegando a desempeñarse como jefe de Redacción. Los años difíciles de la dictadura lo llevaron a vivir en Francia, entre 1974 y 1987. Entre los cargos que ocupó, trabajó en la Agencia France Presse, donde fue jefe del Servicio Latinoamericano. De regreso en Uruguay, fue Director del semanario "Zeta" y miembro del Consejo Editorial de "Cuadernos de Marcha", trabajando también en filas de la editorial Trilce.
En el campo de la ficción, Prego sobresalió tanto en la novela como en el relato breve. Entre su literatura más breve destacan los libros Los dientes del viento, de 1969, Sólo para exiliados (de 1987) y El sueño del justo (de 1998).
También al terreno de la novela uruguaya el escritor hizo sus relevantes aportes, como en las obras Último domicilio conocido (de 1990), Para sentencia (de 1994), Nunca segundas muertes (1995), Delmira (1996) (también editada en España dos años después) e Igual que una sombra (1998).
Su amistad con Juan Carlos Onetti lo llevó a convertirlo en el objeto de varios de sus trabajos, además de protagonizar numerosas anécdotas en dupla. Además de compartir la pasión por la escritura y la literatura, ambos vivieron el exilio, hecho que los llevó a fortalecer esa amistad. Se cuenta que una vez Prego le comentó a Onetti que quería escribir una biografía sobre él, a lo que el autor de El Pozo contestó: "¡Y yo qué tengo que ver con eso?"
Sobre Onetti, Prego escribió, con María Angélica Petit, Juan Carlos Onetti o la salvación por la escritura (Madrid, 1981) y Juan Carlos Onetti. Perfil de un solitario, en los que lejos de ofrecer un enfoque netamente académico, ahonda en un vivo retrato del escritor. Prego fue también coordinador del libro-homenaje, Miradas sobre Onetti, de 1995.
Otro de los autores en que Prego ahondó con su particular sensibilidad fue Julio Cortázar, sobre el que publicó La fascinación de las palabras. Ganador de numerosos premios, varias de sus obras alcanzaron éxitos editoriales, no siempre comunes en los trabajos humanísticos.



Extraído de: http://www.elpais.com.uy/
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