sábado, 1 de febrero de 2014


JOSE EMILIO PACHECO MUERE A LOS 74 AÑOS



El autor sufrió una caída en su casa y se golpeó en la cabeza. Había sido ingresado a un centro de salud la mañana del sábado 25 de enero.



El poeta mexicano José Emilio Pacheco, premio Cervantes 2009, falleció este domingo 26 de enero a los 74 años de edad. La información fue confirmada por su hija, la escritora y traductora Laura Emilia Pacheco, quien agregó que el reconocido escritor tuvo un paro cardiorrespiratorio.
“Con enorme pesar, tengo que decirles que mi padre falleció hace unos 20 minutos (18:25 horas). Se fue muy tranquilo, se fue en paz, murió en la raya, como él hubiera querido. El viernes terminó de escribir su inventario, un inventario que escribió para un amigo querido, que era Juan Gelman. Hizo creación todas las noches. Se acostó a dormir y ya no despertó”, dijo Laura Emilia Pacheco.
El escritor había sido ingresado el sábado en la mañana al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, luego de sufrir un golpe en la cabeza como consecuencia de una caída en su domicilio.

Por su parte, el Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba) informó que El Colegio Nacional realizó un homenaje de cuerpo presente al escritor, el lunes 27 de enero, a partir de las 12 horas.
Destacado representante de la poesía, la narrativa y la divulgación cultural desde hace más de medio siglo, José Emilio Pacheco rompió las fronteras culturales al establecer vínculos mediante las diferentes variables de su trabajo literario. Escribió cuentos, novelas, editoriales, artículos, adaptaciones, guiones cinematográficos y teatrales, textos culturales y de investigación.
Su trayectoria literaria lo hizo merecedor de reconocimientos como el reciente Premio de Poesía del Mundo Latino “Víctor Sandoval” 2013, que le fue entregado durante la 15ª edición del Encuentro de Poetas del Mundo Latino, en noviembre, tal como informáramos en nuestra edición 290.
Su dedicación fue reconocida también por diversos escritores y académicos, como el poeta Eduardo Lizalde, quien definió a Pacheco como un escritor versátil, creativo, audaz y digno de celebrar sus éxitos.
Para el escritor, guionista, periodista y dramaturgo Vicente Leñero, se trató de un amigo que desde su juventud le brindó aliento para continuar en el camino literario, refirió en declaraciones al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
Esa visión fue respaldada tanto por la escritora y periodista Elena Poniatowska, como por la narradora, ensayista y editora Silvia Molina, quienes describieron al escritor con una actitud solidaria, generosa, además de culta y crítica.
Otras personalidades como el novelista, cuentista, editor y catedrático Hernán Lara Zavala y la escritora, ensayista, crítica literaria y académica Margo Glantz reconocieron el desempeño pulcro, el sentido del humor, ironía y sapiencia del escritor mexicano.
José Emilio Pacheco Berny nació en Ciudad de México el 30 de junio de 1939 y vivió sus primeros años en la calle Guanajuato de la colonia Roma. Su madre provenía de una familia de empresarios procedente del puerto de Veracruz y su padre alcanzó el grado de general de brigada en 1927.
Realizó sus estudios preparatorios en el Centro Universitario de México y acudió a los cursos de José Enrique Moreno de Tagle, donde comenzó a leer a diversos autores como Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes.
En este mismo período adquirió el gusto por el teatro y para 1960 ya había escrito las piezas en un acto La reina El pasado lo guardan las arañas.
Pacheco emprendió la carrera de derecho, pero prefirió estudiar filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). A los 20 años de edad publicó su primer cuento, “La sangre de Medusas”, dentro de la colección de “Cuadernos del Unicornio” de Arreola, que fue el punto de partida de su carrera literaria.
Hacia 1966 publicó su primer poemario, Los elementos de la noche, y su libro de cuentos El viento distante. El reposo del fuego.
Durante este período se ganó el reconocimiento de distinguidos autores como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Carlos Fuentes, Juan García Ponce, Luisa Josefina Hernández y Juan Rulfo.
Hacia 1973 ya contaba con distintos premios y distinciones como el premio “Magda Donato” en 1967, por su novela Morirás lejos; el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, en 1969, por su poemario No me preguntes cómo pasa el tiempo; el Premio “Xavier Villaurrutia” en 1973, por El principio del placer.
Además compartió el Ariel con Arturo Ripstein por mejor historia original y arreglo cinematográfico con El castillo de la pureza, en 1973, y por el guión de la película El santo oficio, en 1975.
Los años siguientes siguió recibiendo distintos premios y honores, entre los cuales destacan su nombramiento como Académico Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 2006, la Medalla al Mérito Artístico en 2007 y el Premio al Mérito Literario en 2008. Igualmente, la Medalla de Bellas Artes, que le fue conferida durante un homenaje por sus 70 años.
En 2010, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal le concedió la Medalla de Oro al Mérito Artístico y también la Universidad Nacional Autónoma de México lo distinguió con el doctoradohonoris causa por ser representante de la poesía latina del último medio siglo.
Asimismo, recibió el Premio “Miguel de Cervantes” 2009 por enaltecer el legado literario en lengua española. En 2001 El Colegio de México le había otorgado el Premio “Alfonso Reyes”, creado por esa institución.
Impartió clases en varias universidades de distintos países como Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, y se desempeñó como investigador en el Departamento de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah).
Entre sus numerosas obras figuran los libros El principio del placer (1972) y Las batallas en el desierto(1981), una de sus más leídas historias, que gira en torno a la nostalgia de un amor imposible.


Fuente: www.letralia.com
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