sábado, 22 de marzo de 2014

Alejandro Schmidt: la poesía ataca de nuevo

Luis Benítez

El reconocido poeta Alejandro Schmidt (Provincia de Córdoba, Argentina, 1955) es el autor de casi 50 títulos del género, constituyendo la suya una de las obras poéticas más extensas y coherentes del panorama actual en el país. Entre ellas, podemos destacar: Clave menor (1983); Serie Americana (1988); Dormida, muerta o hechizada (1993); El diablo entre las rosas (1996); En un puño oscuro (1998); El patronato (2000); Silencio al fondo (2000); Esquina del universo (2001); Oscuras ramas (2003); La vida milagrosa (2005), Nace tu lámpara (2012), Mi metafísica (2012), Romper la vida - Antología Existencial (2013). Más recientemente, el sello cordobés Pan Comido Ediciones, en su colección Música del Lugar, editó un nuevo poemario del autor, titulado La impropiedad (2013). Una impronta característica de Schmidt, pese a lo extensa de su producción, es que cada nuevo libro posee una notoria originalidad, brindando nuevos aportes en un estilo fácilmente reconocible: el maestro cordobés posee una voz propia que ya es de referencia obligada dentro del género nacional, característica que ha llevado a los estudiosos a incluir trabajos suyos en medio centenar de antologías poéticas compiladas tanto en Argentina como en el resto de América Latina y Europa.
Se advierte al acercarnos a su obra un sano descontento del autor consigo mismo y sus logros, aunque sean tantos. La poética de Schmidt es una poética de la insatisfacción, que lo lleva a ahondar y buscar siempre una superación de lo anterior, como si nunca bastara con los territorios de lo indecible que ya ha ganado para el género.
La lección que nos da Schmidt es que, al menos en poesía, siempre se puede dar un paso más. ¿Hacia dónde? Definitivamente hacia la médula misma del lenguaje poético, allí donde reside aquello que creemos que es imposible decir, y que luego de que lo hace Schmidt, todavía ofrece un nuevo horizonte, tan lejano como el anterior. No se trata de espejismos huidizos, sin embargo: Schmidt construye siempre su discurso sobre terreno firme. En el caso específico de La Impropiedad, Schmidt traza acabadamente lo que podemos definir como una auténtica ars poetica, merced a un poder de síntesis por momentos epigramático y que permite al lector seccionar o extractar segmentos de lo contenido en su nuevo libro como si fuesen aforismos: “De la poesía sólo espere la poesía / y de la vida nada distinto de mi vida”; “Lo que sucede en la poesía, ocurre en el porvenir”; “El inconsciente es el dios que falló”, son apenas algunos ejemplos de lo antes afirmado. La impropiedad es un libro imprescindible para ahondar en las apologías y los rechazos sostenidos por este gran poeta argentino, al tiempo que para acceder a la última entrega de una de las obras más destacadas de la escena poética del país, aquí y ahora.




ASI ESCRIBE ALEJANDRO SCHMIDT


Arcano de poetas

Cuando Dios (o qué? o quién?) te da la poesía,
                                               te quita todo lo demás.

La poesía no llega; pasa.

Con extravíos construye el poeta
                                               su rosa de los vientos.

Entre poeta y poesía, mudez y máscara.

Sólo el poeta puede olvidar la poesía,
                            por eso, ella, lo odia y le teme.

Cuando termina el poema comienza la prosa
                                                        o algo parecido.

Sólo el plagiario, espejo en el espejo,
                            ama la letra hasta la consumación,
                                                        la colma de un Yo.

Para un poeta vivo nada mejor que un poeta muerto
                                                        y viceversa.

Lo que sucede en la poesía, ocurre en el porvenir.

El alumbramiento de los poetas
                            oscurece el horizonte del Mal.

Los problemas del poeta no son los del lenguaje

                                      o la justicia. Ni la solución.




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