viernes, 2 de marzo de 2012

Julio Ricci (1920-1995) es uno de los escritores nacionales injustamente olvidados. Sus libros actualmente no son reeditados siendo conocidos  apenas por un círculo de eruditos. Durante la década de los años 80 y 90 su labor no solamente se centró en la creación literaria, sino en la de editor y difusor de  diferentes autores.
A él le debemos en gran parte la difusión y consideración de la obra de L.S. Garini (Héctor Urdangarín) escritor mercedario que  de no haber sido por la insistencia  de Ricci en editar su obra, hubiera sucumbido en  el olvido.
Amigo personal de Wilson Armas,  y  de otro recordado mercedario, Domingo Bordoli, profesor de literatura y crítico que firmaba sus trabajos bajo el seudónimo de Luis Catelli.
A Ricci lo conocimos esporádicamente en una velada en la que coincidimos en Montevideo en casa de Wilson Armas. Hombre con una prosa por demás atractiva y particular.
En esta edición compartimos con los lectores de HUM BRAL  una nota de Wilfredo Penco, publicada en el semanario Brecha a poco de su muerte, y un interesante  artículo de  Wilson Armas, que reflexiona sobre la creación y el mundo literario de Julio Ricci, y en Biblioteca HUM BRAL  incluimos una selección de sus relatos, esperando contribuir en algo a evitar ese injusto olvido  a que está sometida actualmente su obra, y fundamentalmente sus empeños por la difusión  literaria.
Publicar un comentario