Así se inventaron las pirámides
mayas
Un estudio arqueológico en
la ciudad de Ceibal, en Guatemala, cuestiona que los olmecas fueran la
"cultura madre" de los pueblos de Mesoamérica y apunta que otros
pueblos del sureste de México influenciaron a los mayas. Entierros mayas en la
penísula del Tucatán del año 813
Según el mito, los mayas
fueron creados por dios a partir del maíz, pero, para los científicos,
averiguar el origen real de esta cultura que dominó partes de México, Honduras,
Guatemala y otros países es mucho más complicado, recoge esMateria.es.
Una de las mayores
preguntas sin responder es cómo este pueblo desarrolló su cultura y religión,
centradas en las vistosas pirámides rituales que aún se levantan en las
antiguas ciudades de Tikal o Palenque. Ahora, un nuevo estudio realizado en el
yacimiento maya de Ceibal, en Guatemala, ha encontrado nuevos datos que
cuestionan las teorías vigentes y que aporta su propia explicación de por qué y
cómo los mayas construyeron sus pirámides.
La aparición de la cultura
maya, con sus ritos, sacrificios humanos y divinidades es aún un misterio.
Algunos científicos mantienen que este pueblo heredó gran parte de su identidad
de los olmecas, un pueblo que se asentó en la costa este de México y que habría
sido la cultura madre de la que después surgieron el resto de civilizaciones
mesoamericanas y sus poderosas ciudades-estado.
Otros aseguran que la
civilización maya surgió de forma espontánea, sin que hubiera contacto alguno
con otros pueblos.
Durante los últimos siete
años, el investigador Takeshi Inomata de la Universidad de Arizona
ha estado buscando respuestas al origen maya en la antigua ciudad de Ceibal.
Aquí, el investigador
busca los restos de las primeras pirámides mayas, así como las estructuras
anteriores que podrían explicar cómo evolucionaron estas construcciones hasta
sus ejemplos más representativos.
El equipo de Inomata ha
realizado dataciones de carbono en las plazas y plataformas de Ceibal y los
datos, publicados hoy en Science, indican que los primeros restos se remontan
al año 1.000 antes de Cristo, una fecha más temprana de lo que se pensaba. El
dato es clave, pues significa que los mayas ya estaban construyendo estructuras
rituales 200 años antes que los olmecas de la ciudad de La Venta , el supuesto centro
neurálgico de influencia cultural.
El estudio de Inomata, al
que Science ha dado su portada, cuestiona las dos teorías vigentes sobre el
origen maya. Por un lado, muestran que Ceibal surgió justo en un momento de
vacío olmeca: 200 años antes que La
Venta y unos 300 o 400 años después del declive de San
Lorenzo, el otro gran centro olmeca, según explica Inomata.
Influencias externas
Por otro lado, el
investigador no cree que los mayas desarrollasen por sí solos su cultura, sino
que tuvieron influencia de varios pueblos que habitaban en lo que hoy es el
Estado de Chiapas y la costa del Pacífico de México. De hecho, algunos
yacimientos como el de Chiapa de Corzo muestran estructuras rituales similares
a las plataformas y pirámides halladas en Ceibal ¿Qué nombre tenían esos otros
pueblos? En realidad no importa, según Inomata.
"Debemos dejar de
mirar a los mayas como una entidad individual", señala el experto.
"Los olmecas no se llamaban olmecas a sí mismos y lo mismo sucedía con los
mayas de aquellos tiempos", añade. En realidad, dice Inomata, los
importante es que aquellos pueblos interactuaron unos con otros hasta formar
con el tiempo una cultura y una nueva forma de sociedad.
Dominados por el rey y la
religión
En Ceibal se observan los
primeros pasos de ese desarrollo cultural. Las construcciones más antiguas, de
en torno al 1.000 antes de Cristo, eran plataformas de apenas dos metros de
alto y cuatro de ancho. Una rampa hecha de piedra caliza daba acceso a la parte
superior. Unos 200 años después, según las dataciones de Inomata, esa misma
plataforma ya tenía hasta cinco metros de alto y una estructura piramidal.
La aparición de las
pirámides fue fruto de un cambio cultural y social. Los mayas se volvieron
sedentarios y, "de forma drástica, comenzaron a construir zonas
ceremoniales", explica Inomata. "Todo el pueblo participaba en la
construcción de las plataformas y los rituales", señala.
Sobre las plataformas
pudieron realizarse sacrificios humanos" y ofrendas de valiosas hachas de
jade que el equipo de Inomata ha desenterrado en Ceibal. La zona ritual estaba
compuesta por una gran explanada o plaza donde se congregaba la gente y una
plataforma que después se convertiría en pirámide. Es un "patrón
arquitectónico" que, desde entonces, se repitió en las ciudades mayas y
que llevaba asociado "una forma establecida de hacer rituales
religiosos", apunta el experto.
Lo que comenzó en Ceibal
como acto "comunal" de rituales dirigidos por un sacerdote fue dando
paso a una sociedad estamental, controlada por una élite que dominaban el rey y
los altos sacerdotes, que pasaron a ser los únicos a los que se permitía el
acceso a las pirámides, explica Inomata.
Esa organización fue una
forma de mantener "el orden social" a medida de que las comunidades
se hacían más y más grandes hasta la aparición de los mayas como una
"civilización", reflexiona el investigador.
"Al final lo más
importante del estudio es mostrar que las civilizaciones no emergen como un
solo bloque, sino de la interacción de diferentes grupo", concluye
Inomata.
Extraído de: http://ecodiario.eleconomista.es
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