sábado, 28 de diciembre de 2013


La fama de la Mona Lisa


Hace 100 años recuperaron la obra de Da Vinci, la cual se hizo conocida por el período de su desaparición y la cobertura que le dieron los medios internacionales.




Fue hace 100 años, el 21 de agosto de 1911, cuando Vincenzo Peruggia -inmigrante italiano- ingresó al Museo del Louvre con la mayor naturalidad que puede tener alguien que no va a robarse un cuadro de la inmensa colección. Sin embargo, se lo llevó; La Gioconda o Mona Lisa de Leonard Da Vinci, salió del museo un lunes, día que suelen estar cerrados los museos. Definitivamente, en esa época el sistema de seguridad era precario y había muy pocos guardias.

Recién al día siguiente, cuando el museo abrió, notaron que faltaba la aclamada pieza- que retrataba a esa mujer del siglo XVI- de Da Vinci y la policía comenzó con las investigaciones. Fueron dos años de completa incertidumbre con respecto a la obra de arte renacentista, hasta que en diciembre de 1913 apareció. Capturaron a Peruggia -quien había instalado la puerta de vidrio que protegía la obra, al haber trabajado en el Louvre en 1910- luego de que le entregara La Gioconda a Afredo Geri, un anticuario de Florencia.

De esta manera, el robo causó muchísimo barullo entre la gente y La Gioconda, Joconde o Mona Lisa, cobró un significado más cercano a la polémica. Los espectadores visitaban el Louvre, sólo para observar el pequeño espacio vacío, donde solía estar colgada la pintura.

Muchos afirman que la fama de esta obra fue adquirida a partir de dicho robo, no que la robaron por ser ‘la pintura más famosa del mundo’. El Museo Louvre tenía obras destacadas como La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix, La balsa de la Medusa, de Gericault, y la Venus de Milo, pero tras el robo La Mona Lisa fue la pieza que captó mayor número de visitantes.

Fueron los medios internacionales, los que -por primera vez- le daban tanta importancia y cobertura a un delito contra la propiedad, ya que fue largo el tiempo de desaparición, según Noah Charney, autor de ‘Los Robos de la Mona Lisa’. La Mona Lisa se convirtió en un ícono popular y apareció en noticieros, postales, cajas de chocolates, vallas publicitarias, etc., según el autor de ‘Robando la Mona Lisa: lo que el arte no nos permite ver’, Darian Leader.

Durante el largo seguimiento del robo por parte de la policía y las pistas que los guiaron solamente al desvío, Pablo Picasso y el poeta Guillaume Apollinaire fueron a prisión por una semana. Ambos inocentes.


Fuente: María Fernanda Palacios. Lamula.Pe. Con información de LaTercera.
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