sábado, 5 de abril de 2014

En una cocina hallan obras de arte robadas


Italia ha recuperado dos cuadros atribuidos a los postimpresionistas franceses Paul Gauguin y Pierre Bonnard, robados en Londres en 1970. Un trabajador de la Fiat de Turín que ignoraba su valor los tuvo durante 40 años colgados en la cocina de su casa.



Las dos telas que ayer se dieron a conocer son "Fruits sur une table ou nature au petit chien" de Gauguin, valorado entre 20,6 y 48,2 millones de dólares, y "La femme aux deux fauteuils", de Bonnard, cuyo valor se calcula en unos 827.000 dólares.

Según la reconstrucción realizada por los investigadores, los dos cuadros fueron robados de la casa de una pareja de coleccionistas de arte, de apellidos Marks y Kennedy, que los habían adquirido en una subasta en 1961.

Algunos recortes de periódicos fechados el 8 de junio de 1970 informaban del robo de estos dos cuadros en una casa de la zona del Regent`s Park de Londres y nunca más se supo de ellos.

Según se supo ayer, los ladrones fueron de Londres a París desde donde tomaron un tren hasta Turín, en Italia, pero el miedo o algún control hizo que dejaran abandonadas las telas en el tren.

Sin darle mayor importancia, las dos obras quedaron clasificadas como objetos perdidos por la compañía italiana de Ferrocarriles del Estado y fueron a parar a un almacén con otra serie de objetos que posteriormente fueron a subasta.

Nadie se dio cuenta en aquella subasta de 1975 de que se trataba de un auténtico Gauguin de 1869, que aparece en algunos catálogos de subastas y que había sido dado por perdido, ni de un Bonnard de 1909, como se comprueba en el volumen sobre la obra de este pintor francés que se encuentra en Biblioteca de la Academia de Francia.


El único que notó la belleza postimpresionista de estos cestos de fruta y de la joven sentada en una butaca fue un trabajador de la casa automovilística Fiat, que se llevó el lote de los dos cuadros por tan solo 45.000 liras, lo que actualmente serían 33 dólares.

El trabajador los colgó en la cocina de su casa de Turín y posteriormente se los llevó a Sicilia, su ciudad natal, donde regresó luego de jubilarse.

La noticia del hallazgo de los dos cuadros llegó a los Carabineros que vigilan el patrimonio artístico italiano en el verano de 2013 cuando algunos expertos de arte les contactaron para señalarles la existencia de estas dos obras de importante valor.

El hijo del trabajador de Fiat, del que no se ha dado a conocer el nombre, un estudiante de arquitectura sospechó por el parecido que estos cuadros tenían con algunos de los postimpresionistas franceses que había estudiado y contactó a expertos de arte para saber si tenían valor.

Ayer se abrió una investigación sobre el caso y por el momento se sabe que el matrimonio propietario de los cuadros murió hace tiempo. "Las autoridades judiciales establecerán ahora a quién pertenecen legítimamente estos cuadros", explicó en rueda de prensa el Ministro de Cultura italiano, Dario Franceschini, al presentar los cuadros.




Extraído de: http://www.elpais.com.uy/
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