sábado, 4 de octubre de 2014

'Jack el Destripador' era un inmigrante polaco llamado Aaron Kosminski



  
El asesino en serie 'Jack el Destripador' era un inmigrante polaco llamado Aaron Kosminski, según pruebas de ADN halladas en la ropa de una de sus víctimas durante los crímenes que cometió en el distrito londinense de Whitechapel a finales del siglo XIX, informa el diario británico 'Daily Mail'.
El descubrimiento de la identidad de 'El Destripador' fue realizado después de que un empresario identificado como Russell Edwards comprara 2007 el chal perteneciente a Catherine Eddowes, la segunda víctima del asesino, y entregara la ropa al doctor Jari Louhelainen, especializado en analizar pruebas genéticas de crímenes históricos.
El doctror Louhelainen consiguió extraer el ADN del material, que contenía tanto la sangre de Eddowes como el semen de su asesino. Tras  verificar que la pieza de tela pertenecía a la fallecida a través del estudio genético de sus descendientes, Louhelainen procedió a comparar el semen del asesino con los sospechosos de la época.



Aaron Kosminski, ¿Jack el Destripador?

 Sea o no sea Aaron Kosminski 'Jack el Destripador', la verdad es que poco se sabe de la historia del supuesto asesino.
Kosminski, de 23 años en el momento de los asesinatos, era un peluquero polaco que había escapado de los pogromos rusos en 1880, y fue considerado en la época como uno de los sospechosos más probables. Los documentos le señalaban como un "probable esquizofrénico paranoico con alucinaciones auditivas y propenso a la masturbación", de acuerdo con las notas del responsable de la investigación, el inspector jefe Donald Swanson.

   La Policía nunca consiguió recabar las pruebas necesarias para condenar a Kosminski, a pesar de que un testigo le situó en el escenario de uno de los crímenes. No obstante, las autoridades le pusieron bajo vigilancia constante hasta que finalmente fue ingresado en una clínica psiquiátrica donde permanecío hasta su muerte.
Pero durante el siglo XIX la dudas asolaban a Scotland Yard. Tanto es así que ni siquiera estaba segura de que aquellos asesinatos del barrio de Whitechapel fuesen obra de una única persona.
Finalmente, el médico consiguió ponerse en contacto con una descendiente británica de la hermana de Kosminski, Matilda, con la que compartía ADN mitocondrial.
"La primera muestra de ADN demostró una coincidencia del 99,2 por ciento. La segunda arrojó un 100 por 100 de coincidencia", escribe el médico en el diario británico. "Fui capaz incluso de identificar la etnia y procedencia geográfica del ADN extraído, perteneciente al haplogrupo T1a1, común en las personas de etnia rusa y judía".
"Ahora, me siento orgulloso de decir, sin ningún genero de duda, que Aaron Kosminski es la identidad de "Jack el Destripador", concluye el médico.
El apodo de 'Jack el Destripador' le vino por una supuesta carta que escribió a un periódico atribuyéndose los crímenes. Hay quienes piensan que aquellas cartas las escribió un periodista, pero tampoco se pudo probar nada sobre esto. Sus asesinatos tuvieron muchísimo eco en la prensa por la brutalidad de los mismos.
  Las víctimas aparecían sin órganos, por lo que se pensó que el asesino poseía conocimientos anatómicos. La repercusión de los casos y la falta de pruebas crearon la mitificación del personaje y pronto surgieron varios sospechosos que manejaba Scotland Yard. Seis fueron los principales:
  Montague John Druitt, abogado e hijo de un cirujano que apareció muerto un mes después del asesinato de la última víctima. Joseph Isenschmid, el 'carnicero loco'. Dos médicos y su mujer declararon contra él pero se descartó cuando murió una víctima mientras él estaba preso.
  Severin Klosowski, rebautizado por el mismo como Robert Chapman, estuvo en el punto de mira sobre todo porque terminó en la cárcel por asesinar a sus tres mujeres con arsénico, pero su modus operandi no parecía el 'Jack el Destripador'.
  Michael Ostrog, el estafador médico ruso. Inteligente, meticuloso pero demasiado mayor ya que en 1888 tenía sesenta años.
 John Pizer, zapatero judío. Se libró gracias a su coartada en uno de los asesinatos en el que se encontraba con otra gente contemplando un incendio.
 Francis Tumblety, el principal sospechoso de la época, que después de ser acusado logró escapar y huyó a EEUU. Soctland Yard fue en su búsqueda pero nunca logró atraparle.
 Aaron Kosminski, al que Edwards señala ahora como autor. La verdad es que poco se sabe de la historia del supuesto asesino. Lo que parece seguro es Kosminski fue un barbero polaco, que huyó de Polonia a Londres en 1881. Como sospechoso de ser 'Jack el Destripador', Scotland Yard le vigiló de forma constante, aunque nunca logró reunir pruebas definitivas en su contra. Acabó internado por sus problemas psiquiátricos en 1891 y murió allí mismo 30 años después, mientras la leyenda de sus supuestos actos se agrandaba por todo Londres.



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