sábado, 14 de abril de 2012

Apuntes de Pintura

                                                      EL CUBISMO


                                                                                                                              
Ángel Juárez Masares

Algunas veces se ha dicho que “Cubismo” es un término ambiguo y de limitada aplicación. Sin embargo el movimiento cubista, del que podría decirse comenzó en 1907 y terminó con el estallido de la guerra en 1914, tuvo una coherencia estilística notable. Mucho después que los artistas afiliados a él lo abandonaran (o lo transformaran), el estilo persistió como una influencia en la arquitectura y las artes decorativas. Las consecuencias de un acto individual de percepción, fueron y siguen siendo incalculables. Este acto está registrado en “Les demoiselles d´avignon” de Pablo Picasso, comenzado en 1907 luego de muchos estudios preliminares; la fecha de terminación es dudosa, aunque Picasso ha admitido que las dos figuras de la derecha de la composición –que difícilmente “casan” con el resto de ella- fueron pintadas en una fecha posterior, sin que pueda precisarse la misma. La fecha de terminación es importante porque de ella depende que podamos decir que este cuadro fue influido por la escultura africana, o no. El mismo Picasso ha dicho que vio por primera vez una escultura africana en la sección etnográfica del Palais du Trocadéro en el otoño de ese mismo año de 1907; es decir, después de haber pintado Les demoiselles. Sin embargo la expectativa se revela mientras el artista estaba trabajando efectivamente en el cuadro, el cual, de hecho, es estilísticamente incoherente y nunca fue considerado como “terminado” por el mismo Picasso. Los rostros de las tres figuras de la izquierda están indudablemente influidos por la cultura ibérica. Picasso había estudiado esta escultura en el Louvre, y hasta había tenido en su poder dos piezas de ella cuando empezó a pintar Les demoiselles. Pero las dos figuras de la derecha del cuadro, una sentada y otra de pié en actitud de correr una cortina, están directamente influidas por la escultura negra africana, sobre la que Matisse había llamado la atención Picasso en 1906, pero que éste comenzó a comprender y apreciar al año siguiente, precisamente mientras tenía en el caballete a Les demoiselles.
Picasso había descubierto un arte que era esencialmente conceptual (é mismo lo llamó “razonable”) y el cubismo surge como fusión del elemento conceptual o racional en el arte africano, con el principio de “realización del motif” que pregonaba y defendía Cézanne.
Es indudable sin embargo, que la principal influencia que revela en Les demoiselles es la de Cézanne. Como la mayoría de los prodigios artísticos, Picasso fue un ecléctico errante en las primeras fases de su desarrollo. Aparecen en su obra influencias de muchas fuentes: arte románico de la Cataluña de su mocedad; gótico en general, pintura española del siglo XVI (especialmente la obra de “El Greco”), y finalmente la de sus predecesores inmediatos, como Toulouse-Lautrec, y los “fauves”, a quienes conoció cuando se instaló por primera vez en París. No obstante podemos concluir señalando que estas influencias fueron asiladas y casi superficiales; la de Cézanne fue, en cambio, profunda y permanente.

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