viernes, 2 de noviembre de 2012


¿Para qué sirve un periodista?


"Un periodista siempre ha servido para lo mismo", contestó tajante Carmen del Riego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y encargada de moderar el debate '¿Para qué sirve un periodista en la era de la información continua?'.

Para Lucía Méndez, directiva de la APM y redactora jefe de Opinión de EL MUNDO el periodista ha servido siempre para "contar historias y jerarquizar noticias". La cuestión es que internet ha incrementado sustancialmente los potenciales emisores, lo que en ocasiones banaliza la información y dificulta la labor del periodista de búsqueda, selección y contraste de la información.

"La multiplicidad de fuentes incontroladas y la rapidez que la información continua imprime a la hora de elaborar noticias exigen un mayor esfuerzo de valoración, contextualización e interpretación por parte del periodista", explicó la vicepresidenta de APM Marisa Ciriza, recientemente nombrada consejera de RTVE.

El hecho es que estas voces han crecido tanto que, en opinión de Lucía Méndez, se han erigido como un nuevo poder de influencia para los periodistas. "Si se magnifica la importancia de las redes sociales un periodista ya no vale su trabajo sino su número de seguidores en Twitter", contó la periodista.

Y a pesar de todo esto, "de acuerdo con un artículo publicado en Trecebits, el 55% de los periodistas usa las redes sociales como fuente de información". El dato lo ofreció Felipe Sahagún, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del consejo editorial de EL MUNDO, que defendió la necesidad de adaptarse una vez más a este nuevo medio.

¿Un peligro o un herramienta?

Josu Mezo, profesor de Sociología y Ciencia Política la Universidad de Castilla-LaMancha defendió también las oportunidades que se ofrecen en el contexto digital. "Internet hace más visible una gran cantidad de información de valor dudoso, pero también da más poder al periodista porque le ofrece muchos más recursos", como defiende en su blog, 'Malaprensa.com', donde publica (y critica) los errores que a golpe de clic descubre diariamente en la prensa española.

La solución pasa entonces por transformar esas amenazas en oportunidades. Millán Berzosa, profesor de periodismo y comunicación en la Universidad Francisco de Vitoria y coordinador de 'Café & Periodismo', lo expresó así: "Por muy brillantes que queramos ser, nunca lo seremos más que la colectividad (…) El periodista debe dejar de competir con el ciudadano y las redes, que en realidad son sus aliados”. Como hizo la misma APM, que retransmitió el debate en 'streaming' a través de su web dando mucho que hablar. Tanto que #LabAPM fue 'trending topic' en España.

En esta línea se expresó también Pau Llop, periodista y emprendedor social. "El periodismo es imprescindible para que haya democracia", para lo que es necesario "construir la agenda pública de abajo hacia arriba es un derecho", afirmó en defensa del llamado periodismo ciudadano. Pero esa es otra historia.

La aldea global de McLuhan ha llegado. O eso defendía la semana pasada Luis María Anson en su artículo de 'El Cultural' 'Edad de Oro de los periodistas', como recordó Felipe Sahagún. Sea como fuere, "los periódicos podrán ser impresos, hablados, audiovisuales o digitales [que] los periodistas continuarán siendo la clave de la información".


Extraído de: http://www.elmundo.es
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