viernes, 24 de agosto de 2012


 Dinosaurios herbívoros en Tacuarembó

 

 

* Significativo hallazgo paleontológico.

 

 
Una zona de cuchilla del Ombú en Tacuarembó será declarada Monumento Histórico Nacional, en virtud que allí se encuentran un grupo de huellas de dinosaurios de por lo menos 150 millones de año de antigüedad. Este singular descubrimiento se produjo en el 2009 y posteriores investigaciones permitieron ubicar nuevas huellas que registran pisadas de los enormes animales que habitaron esa zona en los períodos Jurásico y Cretácico de la Era Mesozoica.
En 2009, el equipo integrado por el doctor Daniel Perea, la licenciada Valeria Masa y los técnicos Pablo Toriño y Gustavo Lecuona encontró 19 huellas fósiles preservadas en el kilómetro 262,500 de la ruta N° 26, cerca de Cuchilla del Ombú.
El descubrimiento constató la presencia de dinosaurios en este territorio 150 millones de años atrás. El grupo, que continuó explorando la zona, encontró en fechas recientes nuevas huellas de dinosaurios herbívoros, esta vez más grandes, en un terreno cercano a donde se descubrieron las 19 huellas antiguas.
El descubrimiento fue presentado la semana pasada en el propio lugar, en virtur que la zona será declarada Monumento Histórico Nacional.
La investigación comenzó en 1999. Entonces no había evidencia del paso de dinosaurios por aquel desierto que hace 150.000.000 de años era Tacuarembó.
Anteriormente se habían encontrado fósiles en el sur de Brasil, en Santa Ana do Livramento, una zona que unida al norte de Uruguay y a África conformaba un pa-leodesierto con unos pocos ríos.
Esos descubrimientos animaron a los investigadores uruguayos a lanzarse a la expedición y a algunas fundaciones como la Jurassic Foundation y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) a financiarla.
Luego de diez años de investigación los científicos verificaron sus sospechas: Tacuarembó es el parque jurásico nacional.
Esa zona del país  “era un gran desierto que abarcaba ambos continentes y en algunos lugares había sectores con agua donde se desarrollaba la vida con más fuerza", explicó el profesor de Paleontología de vertebrados Daniel Perea. "Tacuarembó es una interduna que tenía agua y barro y los animales se desplazaban buscando su alimento, y los carnívoros se dedicaban a cazar a los herbívoros".
 
 Los descubrimientos
   Dientes de tiburón de agua dulce y de cocodrilo, caparazones de grandes tortugas y almejas y escamas de varios peces, algunos con pulmones: esos fueron apenas los avances de lo que se podría encontrar.
Entonces aparecieron los dientes de dinosaurios carnívoros, que constituían los restos de los animales más antiguos en el territorio uruguayo y la comprobación definitiva de que estos animales existieron en Uruguay. Eran en su mayoría raptores.
Los dientes encontrados, que van de dos a cuatro centímetros de largo, hacen suponer animales de hasta tres metros de altura, y algún fragmento de diente de mayor dimensión hace sospechar la presencia de un gran carnívoro. Las huellas de estos dinosaurios se encontraron en el sur de Tacuarembó, en la zona de Sauce de Batoví.
No fue sino hasta 2009 que se encontraron las 19 huellas que constataban también la presencia del Seurópodo, dinosaurio herbívoro.
 Todas las huellas pertenecen al mismo individuo, que fue descripto por Perea como "un dinosaurio chico, del tamaño de un elefante".
 
 Declararlo patrimonio
   "El tema de las huellas es que no se tratan como el resto de los materiales, que se pueden colectar y llevar al laboratorio para ser estudiadas", explicó la licenciada Valeria Mesa, integrante del equipo que realizó los descubrimientos. "Nosotros vamos una vez por mes y seguimos buscando cosas porque Uruguay tiene un registro de materiales fósiles muy rico", agregó.
Según Mesa, la declaración es un paso necesario para prevenir la destrucción de las huellas, que actualmente se encuentran protegidas por un cerco financiado por la ANII.
En el futuro la Intendencia debería plantearse la posibilidad de hacer un museo al aire libre", consideró la experta.

 
 

(*) En base a nota aparecida en El País Digital.

 

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Huellas de Saurópodos de 150 millones de años

 

 

Aldo Roque Difilippo
 
Pablo Toriño explicó la trascendencia de este hallazgo y el trabajo posterior que se piensa realizar en el lugar. En diálogo con HUM BRAL el paleontólogo indicó que la declaratoria de Monumento Histórico Nacional de esa zona  “conlleva una serie de pautas a tener en cuenta para el futuro manejo del yacimiento, y un compromiso por parte de las autoridades de turno para su correcto usufructo y preservación”.
 
Toriño  (a la derecha de la imagen), junto al resto
del equipo que viene trabajando en la zona.
¿Qué relevancia tiene el hallazgo en cuchilla del Ombú, de las 19 huellas de  dinosaurios?
-En octubre de 2009 se efectuó el hallazgo de las primeras huellas de dinosaurios en Uruguay. En aquella oportunidad se trató de una "pista" o tren de pisadas dejadas por un dinosaurio del grupo de los saurópodos (herbívoros cuadrúpedos de cuello y cola largos), de un tamaño aproximado al de un elefante, es decir de un tamaño relativamente pequeño en comparación a los mayores representantes de este grupo.
La relevancia de este hallazgo radica en que al tratarse del primero de estas características en nuestro país, abre toda una nueva línea de investigación sin precedentes en Uruguay. Hallazgos similares ya se venían produciendo desde hace años al sur de Brasil, en sedimentos correspondientes a la Era Mesozoica (la Era en la que vivieron los dinosaurios) correlacionables con los que se encuentran en Rivera y Tacuarembó, por lo que la posibilidad de encontrar huellas dentro de nuestro territorio siempre estuvo presente.
Por otra parte, es de notar que este tipo de fósiles (las huellas) proporcionan información novedosa, diferente a la que podemos obtener por ejemplo a partir de restos del esqueleto. Las huellas permiten inferir por ejemplo datos de velocidad de locomoción e información sobre la consistencia que tenía el terreno cuando el animal transitó por él, lo que a su vez puede contribuir con una idea de los paisajes por los cuales se desplazaban estos animales.
Por último, si bien desde hace más de 10 años se vienen encontrando restos de dinosaurios carnívoros en Tacuarembó (particularmente dientes), las huellas resultan ser la primera evidencia de dinosaurios herbívoros para este tipo de rocas (conocidas por los geólogos como "Formación Tacuarembó").
  
¿Qué características tuvo ese hallazgo?
-Las huellas encontradas en 2009 consisten en una pista de 19 pisadas de forma más o menos circular, de aproximadamente 40 cm. Al menos 3 de ellas se hallan parcialmente deterioradas por el tránsito de vehículos y ganado que se realizada por la zona, previo al hallazgo, y corresponden a las patas traseras de un saurópodo de un tamaño similar al de un elefante. Es de notar que las huellas de las patas delanteras no se preservaron, quizás porque suelen ser más pequeñas que las traseras, o porque fueron pisoteadas por las propias patas traseras del animal.
No obstante, en las siguientes salidas de campo efectuadas a lo largo de 2010, y muy  particularmente en 2011, se fue constatando gradualmente la presencia de más huellas en el mismo afloramiento. En este caso se trata de otra pista o tren de pisadas en la que se conservan 17 huellas circulares de aproximadamente 1 metro de diámetro, también correspondientes a un saurópodo, pero de un tamaño notoriamente mayor, que probablemente oscilaba entre 3 y 4 veces el de un elefante. Esta última pista fue dada a conocer la semana pasada.
 
¿Se ha podido determinar a qué especie pertenecían y a ubicarlos en el tiempo, es decir una fecha aproximada?
-Más allá del grupo de dinosaurios al que se las puede asociar, el de los "saurópodos", en la mayoría de los casos es difícil hacer una correlación entre las huellas y el tipo del animal que las produjo, por lo menos a nivel de especie. Este caso no es la excepción. Debemos tener en cuenta a su vez, que en muchos casos animales pertenecientes a especies diferentes pueden dejar huellas similares. Y viceversa, es decir un mismo individuo puede dejar diferentes tipos de huellas a lo largo de su vida, dependiendo de su estado de desarrollo o crecimiento.
Por otra parte, los otros fósiles que ya se han encontrado en las areniscas de Tacuarembó permiten inferir para estos sedimentos una antigüedad que se remonta a aproximadamente 150 millones de años, por comparación con otros fósiles similares, en algunos incluso pertenecientes a las mismas especies, conocidos en África del Sur. Esta antigüedad corresponde al límite entre los Períodos Jurásico y Cretácico de la Era Mesozoica.

¿Qué significa que ese lugar sea declarado Monumento Histórico Nacional?
-La inminente declaratoria de Monumento Histórico Nacional a ser realizada por la Comisión de Patrimonio, por un lado constituye un reconocimiento a la trascendencia que tiene este hallazgo, y por otro le otorga una figura jurídica de protección para el presente. Además la declaratoria conlleva una serie de pautas a tener en cuenta para el futuro manejo del yacimiento, y un compromiso por parte de las autoridades de turno para su correcto usufructo y preservación.
 
¿De que forma se lo preservará?
-Actualmente el equipo de trabajo se encuentra dialogando con las autoridades departamentales ante la posibilidad de poder establecer en el lugar lo que sería el primer Museo Paleontológico de sitio en nuestro país. Las características del hallazgo requieren que las medidas de protección a tomar sean inminentes, principalmente debido a la exposición atmosférica a la que las huellas se hayan expuestas. Las lluvias y los cambios de temperatura provocan un gradual debilitamiento de la roca que las contiene, y ello ya se puede percibir en algunas de las primeras huellas descubiertas en 2009.
En lo referente a medidas de protección y preservación primarias, desde el primer hallazgo a la fecha, el equipo de trabajo acude regularmente al yacimiento para realizar tareas de limpieza (principalmente debido a los escombros que se acumulan luego de las lluvias), combate de malezas y también consolidación de las huellas, empleando un producto especial que contribuye a endurecer la arenisca, prolongando su resistencia.
Por otra parte, la construcción de un museo de sitio resulta una posibilidad más que interesante, dado que sin lugar a dudas le otorgaría a la zona un gran atractivo a nivel local y regional.
 
 
¿Se hará algún trabajo  o investigación especial en la zona o en la región para  intentar encontrar  otros vestigios arqueológicos?
-Constantemente se efectúan trabajo de campo orientados a la búsqueda de fósiles en el departamento, en colaboración con personal del Museo de Geociencias de Tacuarembó, el cual atesora gran cantidad de los fósiles mesozoicos de la zona hallados hasta ahora. Estos trabajos se realizan en el marco de proyectos de investigación, financiados por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la UdelaR (CSIC), la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y el Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (PEDECIBA). Por lo que la búsqueda de más fósiles, no solo de nuevas huellas, continuará.
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