viernes, 2 de septiembre de 2011

El cuentito medieval

De como algunos proverbios morales no pudieron ser interpretados cabalmente por los gobernantes medievales




Ángel Juárez Masares


Como vosotros sabéis, estimados contertulios, las historias recogidas en estos breves relatos son producto del estudio de antiguos documentos, y en otros casos han llegado por la trasmisión oral de esos acontecimientos.
En esta oportunidad, este humilde escriba hurgador de mohosos pergaminos ha tenido la fortuna de dar con algunos versos de un poeta llamado Rabbi Dom Sem Tob escritos en español antiguo, y del cual no se han encontrado más datos (solamente se puede asegurar su condición morisca). De todas maneras, lo importante es la interpretación que a los mismos dieron los Señores feudales.
Solicitaré entonces a vuesas mercedes algo de tiempo para comprobar lo dicho.
            Quando el alto cae,
            El baxo se alça luego;
            Vida al humo trahe
            Quando se mata el fuego.

Interpretación palaciega:
            Cuando alto llega uno
            Que no se alce el lego
            Si no lo ahuyenta el humo
            Matémosle con fuego.

Naturalmente los Señores no se molestaron en comprobar la fidelidad de tal interpretación de los Proverbios morales del poeta, pues carecían de capacidad para indagar en ello (y además era más cómodo quedarse con esa).
Veamos un verso más:
            Fases ricos los onbres
            Con su prometimiento;
            Después fallan-se pobres
            Odres llenos de viento.

Interpretación palaciega:
            Hagánse ricos, hombres
            Sin cumplir y prometiendo:
            Denle después a los pobres
            Odres vacíos de viento.

Estas traducciones no dejaban dudas en cuanto al objetivo de los Señores feudales que por aquellas épocas regían los destinos de los pueblos. Tan clara es esta interpretación, que omitiré aclaraciones que ofenderían la inteligencia de vuesas mercedes.
La cantidad de ejemplos de este tenor es tan grande que nos quedaremos con los anteriormente explicitados. Sin embargo debemos anotar algunas situaciones curiosas que se dieron en determinadas circunstancias, y que si bien no tienen que ver con la literatura de la época, complementan la visión omnipotente de los Nobles que accedían a lugares de Poder.
Ya hemos relatado las controversias generadas en torno a la barca que al sonido de trompetas y címbalos, fue botada al gran Lago Negro para solaz y recreo de los visitantes a la pequeña y lejana comarca (¿).
Tampoco será novedoso recordar la pista de carreras de carros construida a las afueras de la aldea, y cuyo costo en maravedíes nadie pudo nunca exactamente conocer. No entraremos además en especulaciones sobre las obras en beneficio de los aldeanos que se pudieron realizar con ese oro, ni en los emolumentos asignados a gentes que no se supo qué hacían para merecerlos. Recordaremos aquí brevemente el caso del maestro de la región de las Colinas Largas convocado para gestionar el trabajo de los artistas comarcanos, quienes –pese a ello- continuaron en el mismo abandono de siempre.
Buena cosa es, respetables cofrades, reconocer que aquellas sociedades –y en especial la pequeña comarca de nuestros desvelos- no estaba exenta de culpa en sus padecimientos. La actitud permisiva que formaba parte de su idiosincrasia lo dejaba en claro. Allí nadie protestaba por nada –acaso dos o tres ignorados- mientras el resto se conformaba con las migajas que pudieran caer de la mesa de los poderosos. Siglos después, alguien acuñaría una frase que les hubiera calzado perfectamente:
“Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.


Moraleja:
               Ni citas de sabios pensadores, ni versos de poetas sembradores de simientes; podrán jamás despertar la conciencia de los pueblos  si la pereza los transforma en obsecuentes.

Entrevista a Carlos Liscano, Director de la Biblioteca Nacional

La responsabilidad del Estado



¿Por qué crees que es imposible crear una política de Estado a partir de la cultura?  
Porque los gobernantes no tienen ni idea de eso.
Cuando leímos esta entrevista de la cual –por su extensión-  debemos extractar sólo algunas partes,  decidimos comenzar con la pregunta y la respuesta que antecede a este comentario introductorio. Ocurre que la sinceridad del entrevistado fue un manotazo que descorrió la cortina donde se escondía la verdad sobre estos asuntos sobre los que tantas veces hemos indagado, pero cuya sospecha confirma el propio Director de la Biblioteca Nacional en esas nueve palabras.




Carlos Liscano

Inmediatamente se le pregunta si los gobernantes no tienen el tema como prioridad en la agenda, y Liscano dice: “no es que no lo pongan como prioridad, es que no tienen ni idea de qué se trata, ni en el anterior, ni en este gobierno. No hay un asesor de Cultura  con peso político importante porque nunca le han dado oportunidad ni han creado uno. A mi no me gusta por eso la política que han llevado adelante los gobiernos, es una cosa característica probablemente de la sociedad uruguaya; no se destacan lo suficiente sus científicos, sus creadores, sus artistas, somos todos iguales, más o menos, y no hay conciencia porque los gobernantes no tienen idea de eso, es así.”
 Más adelante Liscano agrega: “no hay una política, no hay un debate, no hay una jerarquización de la actividad cultural, no la hay. Y se hacen muchas cosas. Lo que ha hecho la Dirección de Cultura con los Centros MEC es impresionante. Y es un esfuerzo de cabeza, pero es un esfuerzo organizativo crear más de cien Centros MEC en todo el país. Los Centros MEC van a funcionar le pongas lo que le pongas, si los ampliás siguen absorbiendo las actividades de alrededor, de lo que sea, desde campeonato de taba hasta estudios de informática. Pueden llegar a crecer muchísimo. Y el ministerio ha aprendido mucho con eso. Pero el debate sigue sin existir.”Al ser consultado sobre si las editoriales e imprentas cumplen con la entrega de ejemplares como marca la Ley, el Director señala que “ese no es un problema que tengamos nosotros, lo tienen en  todo el mundo. Cumplen, pero algunas mal y tarde. El problema es que la Ley de Depósito Legal Nacional, que le asigna tareas a la Biblioteca Nacional, no le asigna potestades de fiscalización; no podemos llegar a la imprenta y obligar al imprentero a que entregue todo lo que tiene.”
En otro tramo de su extensa respuesta, Carlos Liscano dice: “Hay que hablar del universo del libro, ya no se puede hablar más de crear comisiones especiales, está lleno de comisiones que después no funcionan. Tiene que haber un Instituto del libro y la Lectura, porque ya hay gente que no lee más el libro, lee la pantalla, los jóvenes leen libros enteros en la computadora. La idea es reinteresar, crear mediante Ley un Instituto del Libro y la Lectura, que tenga un cabeza ejecutiva, que pueda coordinar todas las iniciativas del país y las actividades que ya existen, estimular la investigación, la comercialización de lo que produce el Estado. El Estado produce libros y no sabe venderlos. Nosotros producimos libros, la Dirección de Cultura, el Archivo General de la Nación, el Museo Histórico, la Intendencia…hay muchos libros, y es muy difícil saber qué hacer con ellos.”
Acerca de lo que significa estar al frente de la Biblioteca Nacional, Liscano asegura que “es la Institución más antigua que tiene el país, y eso hace que tener esta función sea un honor. Es un cargo único, no hay dos bibliotecas nacionales; la Biblioteca Nacional tiene críticos pero no enemigos; no hay quien quiera desguazarla, privatizarla, cerrarla, y fundamentalmente tiene un acervo que es una maravilla, es la memoria escrita de una sociedad asentada en las colecciones de libros, periódicos, revistas, planos, fotos, objetos artísticos, objetos de valor histórico, colecciones de monedas y billetes del siglo XIX…hasta me da un poco de miedo divulgar todo lo que tenemos. Fue dejada en condición de abandono durante 50 o 60 años por los gobiernos blancos, colorados, y los milicos. Y fue dejada de lado desde el punto de vista político, y por lo tanto presupuestal; eso implicó que no se cubrieran las vacantes –siguen sin cubrirse- no se hizo mantenimiento del edificio ni de las colecciones. Funcionó  como un milagro, y en ese sentido quiero destacar que funcionó por los funcionarios, independientemente de las diferencias de opinión que tengo con la actual dirección sindical, ellos la hicieron funcionar. Inclusive durante la dictadura protegieron las colecciones de la purga de los milicos escondiendo las fichas respectivas, los milicos no sabían dónde estaban los libros.  De las diez de la noche a las seis de la mañana escondían la ficha, y cuando entró la intervención al no encontrarlas no sabían donde estaba el libro buscado.”

 
Material extractado de la entrevista realizada por Gerardo Mantero y Luis Vidal Giorgi, para la Revista “Socio Espectacular “ / agosto 2011.

Curiosidades

Un “partido” de impresionismo
con los ojos vendados

Las exposiciones de cuadros impresionistas han provocado una nueva diversión, -dice el “Daily Mail”- que describe así el nuevo juego: “Se quitan todos los muebles de una habitación, se cubren las paredes con grandes hojas de papel y el piso con una alfombra vieja o de poco valor, se cuelgan en las paredes lienzos de pintar cuadros y sobre una mesa, situada en el centro de la pieza, se colocan pinceles,  colores y paletas.  Los que toman parte en el “partido”  de impresionismo se vendan los ojos y luego toman al azar algunos tubos de pintura y echan cantidades de color sobre una paleta. Con ella y unos pinceles en la mano, se acerca cada uno a una de las telas… y pinta. Pinta sin saber pintar y sin saber los colores que usa. Todos los concurrentes empiezan a un tiempo y todos tienen que dar por terminado su trabajo a una orden del juez.  Después se examinan los cuadros y se premia el más original. El “Daily Mail”  dice que salen de esos “concursos”   cuadros graciosísimos.


* Nota publicada en la revista porteña Caras y Caretas el 1  de febrero de 1913.
La poesía de Kathryn Rantala


"No recordamos días, recordamos momentos.
La riqueza de la vida radica en la memoria
que hemos olvidado. " Cesare Pavese


Luis Benítez


En su famoso ensayo titulado “La Literatura Norteamericana” (La letteratura americana e altri saggi, saggi e articoli 1930-1950, Ed. Einaudi, Turín, Italia,  1951), ese gran poeta, narrador y ensayista que fue el italiano Cesare Pavese, establecía una muy acertada e interesante diferencia entre el modo de escribir de los autores europeos y los estadounidenses. Afirmaba Pavese que, mientras los primeros se aplican a crear mundos imaginarios y paralelos, los norteamericanos se distinguen por intentar indagar en lo real y representarlo en sus capas más profundas.
Kathryn Rantala
Kathryn Rantala, autora norteamericana contemporánea que reside actualmente en Spokane, estado de Washington, EE.UU., cumple acabadamente con esta premisa pavesiana. A través de sus prosas breves y poemas, nos asombra su desafío: conservar  en palabras fugaces instantes, visiones y fragmentos de la realidad profunda, en un ir y venir desde las sensaciones subjetivas hasta la más rigurosa objetividad, haciendo que ésta se transforme en otro instrumento para revelarnos quiénes somos y quiénes son los otros, cuáles las circunstancias que compartimos y cuál es el devenir común que nos transporta a través de la existencia. Emplea para ello una gran variedad de estilos escriturales, suficientes para abarcar con talento viajes y aventuras, sentimientos y lecturas, en una miscelánea que nos conmueve tanto por las vivencias experimentadas por su autora como por la erudición y la capacidad de nombrar lo aparentemente inefable que demuestran sus versos. Entre sus obras publicadas, podemos mencionar:  The Dark Man (1975); Missing Pieces, a coroner's companion (1999); The Plant Waterer and other things in common (2006); Traveling With the Primates (2008); As If They Were A Basket (2008); The Spokane Trilogy (2009). Los siguientes poemas pertenecen a su libro “Traveling With the Primates” (Viajando con los primates).



Introducción y traducción del inglés por Luis Benítez
Fotografía: gentileza de la autora.


* En Biblioteca HUM BRAL encontrarán  poemas de Kathryn Rantala. INGRESE AQUÍ: http://humbral.blogspot.com
Un libro explica los símbolos de la tumba de Borges


La lápida de la tumba de Jorge Luis Borges en un cementerio de Ginebra esconde varios misterios, desde leyendas en antiguas lenguas hasta grabados sajones y vikingos, de íntima y profunda relación con la vida y obra del célebre escritor argentino.
Estos enigmáticos elementos han sido rastreados y escudriñados en su significado por el investigador argentino Martín Hadis, quien reflejó su trabajo en el libro Siete guerreros nortumbrios, que acaba de editarse en Argentina.
El título hace referencia a la figura principal que aparece en la lápida en el cementerio de Plainpalais, esculpida por el argentino Eduardo Longato según un diseño hecho por la viuda del escritor, María Kodama.
“Es un monumento con muchos niveles de significado. La selección de los elementos de la lápida, profundamente ligados a la historia personal de Borges y con un amplio valor referencial hacia sus fuentes y sus obras, cumple con creces el objetivo de recordarlo”, dijo Hadis.
Los “siete guerreros” de la tumba de Borges fueron tomados de una lápida del siglo IX hallada en Inglaterra y la imagen conmemora un ataque vikingo a un monasterio en la isla de Lindisfarne (Nortumbria) en 793.
En su anverso, la lápida de Borges también contiene el nombre grabado del escritor y una frase en inglés antiguo, extraída de un poema sajón sobre la Batalla de Maldon, traducida como “y que no temieran”.
“El combate de Maldon, a Borges le recordaba la íntima discordia entre sus dos linajes, el inglés, culto y erudito, por un lado, y el criollo y marcial, por otro. Y encontrar algo bélico y sajón al mismo tiempo fue como cerrar esa discordia”, explica Hadis.
También en el anverso de la lápida hay una cruz celta, que remite a la cruz de Gosforth, erigida en Inglaterra en el siglo X por descendientes de vikingos y que en su columna, de cuatro metros, contiene grabadas escenas de tradiciones paganas y cristianas.
“Esto remite al cristianismo anglosajón de Borges, que no fue un hombre de fe pero continuó buscando una certeza religiosa hasta el fin de sus días. Era agnóstico pero no ateo y así se convirtió en un peregrino de muchas religiones”, dijo Hadis.
En el reverso de la lápida están grabadas dos frases y un barco vikingo. Una de las frases está escrita en escandinavo antiguo y, traducida, dice: “Él toma la espada Gram y la coloca entre ellos desenvainada”, tomada de la Volsunga Saga, texto islandés de finales del siglo XIII que relata la historia del héroe germánico Sigurd y que Borges menciona en su obra.
El navío vikingo representa el “viaje a la eternidad” y fue tomado de una de las llamadas “piedras ilustradas” de la isla de Gotland, Suecia.
La otra frase es la dedicatoria “De Ulrica a Javier Otárola”, nombres de los personajes del cuento “Ulrica” y que secretamente utilizaban Borges y Kodama para llamarse entre sí.

Fuente: EFE

El fútbol, entre Borges y Camus


Pablo Romero

¿Es tan importante el fútbol como para considerar que debería ser motivo de regulación y espacio de debate sobre lo beneficioso de asegurar su acceso universal? ¿Debería regularse el asunto por parte del Estado, con el fin de que el deporte rey llegue a todos los hogares, logrando así la universalidad del acceso?
En cuanto al segundo punto, la respuesta me parece que debe ser aquella que nos acerque a la igualdad en el acceso antes que a la desigualdad en función de la diferencia económica y el beneficio empresarial de particulares. Pero, en cuanto a responder a la primera de las interrogantes, quisiera, antes de hacerlo, referirme a un ámbito que pertenece menos al de los fanatizados con el fútbol que al de los propensos a reflexionar sobre este deporte como
fenómeno social, como fenómeno cultural.
No son pocos los intelectuales que han abordado el tema del fútbol y quisiera ejemplificarlo –y en relación con las posibles respuestas a esa primer pregunta- tomando dos casos paradigmáticos.
Por un lado, si pensáramos en los términos en que lo hizo Jorge Luis Borges respecto del fútbol, la respuesta sería muy clara: la mera idea de universalizar tal espectáculo le resultaría un canto a la idiotez, en tanto no solo consideraba que el fútbol era un juego antiestético, impulsor de nacionalismos indeseables y una actividad que lograba despertar las peores pasiones, sino que entendía que era popular porque la estupidez lo es.
Por otra parte, tenemos que Albert Camus -el escritor y filósofo argelino-francés, que supo en su juventud brillar como golero en su Argelia natal- no sólo llegó a afirmar que entre el teatro y el fútbol hubiera elegido “el fútbol, sin dudas”, pero que su salud no se lo permitió, sino que al reflexionar sobre su obra tajantemente afirmó que “lo que más sé acerca de la moral y de las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol''. En este sentido, la idea de universalizar el acceso al fútbol no sólo sería posible de defenderse en términos de alguna forma de justicia vinculada a lo económico y a los derechos de acceso, sino que sería recomendable en cuanto es una forma por la cual se estaría universalizando valores deseables.
Presentados de esta manera al menos dos posibles posicionamientos –radicalmente opuestos- desde ese espacio de la intelectualidad, quisiera concluir esbozando mi respuesta al respecto.
El fútbol es ciertamente un juego que trasmite valores deseables, entre otros aquellos que tienen que ver con la importancia central de lo colectivo pero teniendo en cuento la virtud de lo individual. Es un juego que nos enseña respecto de heroísmos y grandezas -y también de fracasos y derrotas, asunto tampoco menor-, y sus enseñanzas respecto del esfuerzo y la superación personal en el marco de un objetivo final que es colectivo me llevan –en sintonía con Camus- a contestar afirmativamente también la primera interrogante: el fútbol es asunto importante. Y, claro, debería impulsarse que llegue a todos los hogares, también como forma de universalizar valores deseables.


Extraído de: Semanario Voces

Viejas estancias
 (de Washington Eugui)



Roberto Sari Torres

Así se titula el emprendimiento literario  que Washington Eugui ha escrito recientemente. Es una recuperación esencialmente ordenada, de un rubro faltante en la historia del área sansalvadoreña-espinillera, que Dolores tenía para con el suceder del siglo XXI.
Washington Eugui comienza si investigación a partir de la historia escrita y datada –en parte- desde los años primeros del descubrimiento de estos parajes por parte de los navegantes españoles, como Solís, Magallanes, Rodríguez Serrano, Gaboto, y Antón de Grajeda; a quienes los seguirán por acá Ortiz de Zárate, Garay, y Hernandarias. Desde entonces  la historia nunca detuvo su andar, pese a los vanos que se perciben entre uno y otro capítulo de losa siglos signados como 1.500, 1600, y hasta transcurridas ya las dos primeras décadas del 1.700.
Escuela Agraria La Concordia
Al sur del río San Salvador y suroeste del  arroyo Espinillo y hasta sus nacientes, el arroyo Agraciada linde Sur y del Oeste el propio río Uruguay, se delineaba el territorio de la estancia otorgada por el gobernador de Buenos Aires Bruno Mauricio de Zabala, al Capitán Juan Cabral de Mello, de 13 y media leguas cuadradas (de las de antes del sistema métrico –París 1792-) equivalentes hoy a unas 42 mil hectáreas. Pasando los siglos, tal territorio fue la matriz de las estancias “Concordia” y “Buena Vista” (La “Concordia” ilustra la tapa del  libro referido).
La marcha de las carretas del tiempo hace un alto necesariamente, a medida que pasan los años y cambia la gente en el viejo “Espinillo” y demás vasta vecindad territorial, y es ahí cuando el autor pone el mérito de ordenar la complejidad sucesoria del fraccionamiento que comienza en la propia estancia de Cabral de Mello y se extiende por los alrededores. El poder de los intereses de los privilegiados que en Buenos Aires rodean las cercanías de la gobernación, y del virreinato después, obtienen favores que se llaman estancias de miles de hectáreas; estancias territorios que luego en el siglo XIX se fraccionan en grandes y medianas (si se comparan con la de Cabral otorgada en 1719). En el siglo XX se van fraccionando aún más…más al alcance de la vista de sus dueños los lindes; estancias más chicas, chacras más grandes.
En muy bueno el rescate histórico que hace Washington Eugui en su libro; un recordatorio regional de la sucesión de estancias, propietarios, su inventario, el área, y otras interesantes referencias…como las que han dado lugar a una variada inspiración de relatos donde bellaquea la leyenda de “luces malas” y “lobizones”. A partir de ahora, “Viejas Estancias” queda como un dossier al que recurrir por cualquier memoria perdida, pero recuperada aquí, y que la ciudad se debía para llevar, como uno más de sus pasaportes históricos en su viaje hacia el porvenir. En las “aduanas” del mañana habrá un elemento literario más con el que justificar el presente.                                         

HABLANDO DE BUEYES PERDIDOS

Una historia de
hombres-milicos

                                                          

Ángel Juárez Masares

Como la  mañana se presentaba sin mayores alternativas, decidí buscar un lugar en los accesos a Montevideo para elaborar un informe acerca del tránsito, y recordar los aspectos principales para evitar accidentes en la ruta.
Al término del turno debía regresar al Canal con no menos de cinco notas policiales, para lo cual contaba con un chofer de experiencia y con amplio conocimiento de la ciudad y la periferia, lo que le permitía atravesarla de punta a punta en cuestión de minutos. Llegar primero era bueno para la Empresa, pero sobre todo una cuestión de amor propio. El último equipo periodístico en llegar a un incendio o una rapiña se hacía acreedor a la más salvaje “cargada” del resto de los colegas, y había que bancárselo.
Cámara en posición en el cantero central, vehículos pasando cerca, luz natural adecuada, conteo de tres y lo mismo de siempre: no adelantar en curvas y repechos, no olvidar el cinturón de seguridad, mantener la distancia de frenado entre vehículos, y recordar el uso del espejo porque tan importante como saber lo que pasa delante nuestro, es saber lo que ocurre atrás.
Pero esa mañana el informe no terminó. La radio en frecuencia policial repite mensaje de bomberos, anunciando “Clave 44” (incendio) en vivienda precaria detrás del Cerro de Montevideo.
Recoger el material y tirar todo en el auto no llevó más de dos minutos, y la destreza de “El Tano” nos puso en el lugar del incendio en menos de seis.
Allí estaba ya un móvil de radiopatrulla, y dos policías tratando de romper la puerta de una pieza de bloques de cemento sin revocar por donde salía humo y fuego por el techo. Algunos vecinos corrían con baldes de agua en un intento más desesperado que efectivo porque en minutos se quemaba todo.
Los dos policías dejaron la puerta y optaron por entrarle a la pared en la parte más lejana de las esquinas a patada limpia, método quizá no muy ortodoxo, pero sumamente efectivo esa vez. Los bloques cedieron y los milicos se mandaron.
A lo lejos se escuchaba la sirena de un camión de bomberos, y algunos móviles de seccional llegaban arrastrando cubiertas en el camino de tosca.
La calle se transformó en un caos mientras las órdenes impartidas por los superiores organizaban las motos que abrirían el paso al móvil de radiopatrulla, donde ya estaban los dos policías; uno al volante poniendo primera y puteando a quien dejó un auto en el camino, y su compañero atrás, con un bulto ennegrecido en cada brazo: los dos niños que acaban de sacar del infierno.
Lo demás rutina. Correr por calles laterales para detenerse poco antes del Edificio Libertad y tomar unas imágenes del operativo, y seguir rumbo al Hospital de Clínicas, destino de los niños quemados. Allí sabíamos que no tendríamos la exclusiva porque los colegas estarían apostados desde que captaron la llamada, pero sí teníamos la primicia del rescate.
Lo demás también rutina. Médicos y auxiliares a la carrera, y unas tomas rápidas y movidas por el pasillo hasta que alguien nos cerró una puerta en las narices.
Los colegas se fueron retirando, pero nosotros no. Esperamos. Varios cigarrillos esperamos.
Hasta que desde allá del fondo del pasillo aparecieron los dos policías. El uniforme azul irreconocible, caminaban juntos mirando el piso y así llegaron hasta el patrullero. Tomaron un cigarrillo cada uno, y por el rostro del que había cargado los niños algo mojado comenzó a dibujarle un par de surcos en el tizne de la cara.
El milico-hombre dio una pitada profunda y dijo: ¡puta madre!...llegamos tarde.
Gabriela Mistral  sin  restricciones


A fines de 2007, más de cien cajas procedentes de Estados Unidos llegaron a territorio chileno. En su interior había manuscritos, correspondencia, y textos inéditos de Gabriela Mistral.
Desde entonces, esos tesoros han sido analizados y procesados por el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile, un organismo que ha decidido publicar todo ese interesante material en Internet a fin de que los aficionados a la literatura que admiren a la autora puedan consultarlo sin restricciones.
Sala Mistral es el nombre del sitio que permite renovar el interés general por la vida y obra de esta gran exponente del mundo de las letras.
Sobre los más de diez mil documentos que están ahora a disposición de los lectores, Pedro Pablo Zeguers, el director del archivo, resaltó que el conjunto está compuesto por 900 artículos y prosas varias, más de mil poemas y alrededor de diez mil cartas.
La correspondencia incluye intercambios de mensajes entre Mistral y su albacea Doris Dana, así como también misivas que documentan sus vínculos con personalidades como Victoria Ocampo, Juan Ramón Jiménez y Matilde Ladrón de Guevara.
Si hoy es posible acceder a estas piezas que ayudan a conocer con mayor profundidad a la creadora de títulos como “Sonetos de la muerte”, “Lecturas para mujeres”, “Todas íbamos a ser reinas” y “Poema de Chile” es porque Doris Atkinson, la sobrina de Dana, le confirió el legado a Chile. Por esa razón, quienes custodian ahora el material han aceptado cumplir con un pedido de ella: hacerles llegar a las universidades de Chile, Católica y La Serena copias microfilmadas de toda la documentación cedida hace ya algunos años.

Todo este material está disponible en: http://salamistral.salasvirtuales.cl/




Vergüenza


Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.
Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas;
ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.
Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.
Yo callaré para que no conozcan
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mi frente tosca
en la tremolación que hay en mi mano…
Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
lo que besaste llevará hermosura!


Gabriela Mistral

Casa-museo de Edgar Allan Poe cerraría por falta de recursos

 

 


Por segundo año consecutivo, la casa-museo de Edgar Allan Poe, situada fuera del circuito turístico de Baltimore, Maryland (este de Estados Unidos), y en una zona pobre, no ha recibido fondos de la ciudad, que tiene sus propios problemas financieros.
El déficit de Baltimore, una bola de nieve que llegó a los 120 millones de dólares para el año fiscal 2011, ha llevado a la ciudad a apretarse el cinturón y financiar solo los servicios esenciales.
"Desafortunadamente, la casa de Poe no se ajusta al criterio de servicio básico", dijo el director de planificación de Baltimore, Tom Stosur.
Para la casita de ladrillos en la que Poe vivió desde 1832 a 1835 con su tía, su abuela y sus primos Henry y Virginia -quien más tarde se convirtió en su esposa, cuando ella tenía 13 y él 27-, los recortes municipales suponen una pérdida de 85.000 dólares al año, casi todos los fondos operativos del museo.
El museo ha permanecido abierto al público gracias a los eventos de recaudación de fondos y donaciones de los fanáticos de Poe, con lo cual será posible mantenerlo en funcionamiento hasta finales de junio del próximo año, dijo el curador Jeff Jerome.

El ambiente del genio

Entre las modestas exposiciones del museo están la vajilla y la cristalería de la casa de los Allan, la rica pareja del estado de Virginia, que recibió a Poe después de que su madre y su padre murieron; documentos, un escritorio portátil y varias pinturas y grabados.
Una foto borrosa en la pared muestra a un hombre misterioso que desde 1949 hasta 2009, en cada aniversario del cumpleaños de Poe dejaba tres rosas y una botella de coñac en la tumba del escritor, situada a un kilómetro y medio de la casa en la calle North Amity.
"No tenemos una gran colección", dijo Jerome.
"Uno se hace una idea de la pobreza que Poe estaba sufriendo, y la gente aprecia eso. Se pueden ver las paredes que Poe miró, caminar en el piso que Poe pisó, ir a la habitación en que Poe durmió: esa es la experiencia que queremos que la gente tenga".
Poe escribió varios cuentos cortos mientras vivía en la casa de ladrillos de Baltimore, incluyendo uno que le hizo ganar 50 dólares en un concurso, una suma considerable en aquel momento.
Una de las desventajas del pequeño museo es que se encuentra fuera de la ruta turística de Baltimore, en un barrio muy desfavorecido y en una ciudad muy afectada por la crisis financiera.

Apoyo

Una petición para mantener abierto el museo reunió 5.900 firmas de todo el mundo -más de 5.000 personas visitan anualmente la casa donde el autor de "La caída de la Casa Usher, "El corazón delator", "El pozo y el péndulo" y el poema narrativo "El cuervo", pasó parte de su corta vida.
"Sería un error terrible e irreversible cerrar la casa", escribió en esa petición Ricardo, de Brasil.
"Esta casa es simplemente un tesoro cultural de Estados Unidos, que debe mantenerse", señaló Michael, del estado de Georgia.
Una edición limitada de un grabado de un cuervo, realizado por un artista local, se vende para recaudar dinero para la casa; un restaurante local lanzó la campaña de recaudación de fondos "Pennies for Poe" (centavos para Poe), y la ciudad de Baltimore contrató una consultora para desarrollar un plan de negocios que haga al museo financieramente viable.
Los admiradores de Poe son optimistas ante el próximo lanzamiento de la película "El cuervo", inspirada en el poema de Poe y protagonizada por el actor John Cusack como Poe. Creen que el film ayudará a salvar al pequeño museo de Baltimore.
"Va a ser una gran publicidad para Poe", dijo Jerome.
"Esto animará a la gente a venir a Baltimore a visitar el museo, y Cusack es un gran fan de Poe. Estamos tratando de que venga a visitar la casa de Poe en Baltimore para darnos su apoyo", dijo.

Fuente: AFP

El 31 de agosto pasado se cumplieron 144 años de la muerte de Charles Baudelaire. Más allá de las biografías y todo lo que se ha dicho sobre su obra y especialmente su vida, en Biblioteca HUM BRAL lo recordamos con un curioso cuento  de su autoría que fuera publicado en la Revista Caras y Caretas en 1914.

El escritor Ángel Santiesteban denuncia acoso del gobierno cubano


El escritor cubano Ángel Santiesteban se encuentra en peligro de ir a prisión, según vienen denunciando varias fuentes en los últimos meses.
Santiesteban, autor del blog Los hijos que nadie quiso (http://loshijosquenadiequiso.blogspot.com), ha publicado en Facebook un mensaje donde pide auxilio frente a las fuertes presiones que viene sufriendo por parte de “la fiscalía, los jueces y la policía” del régimen cubano, y donde añade que está “viviendo bajo un clima de terrible represión”.
Ángel Santiesteban
Por su parte, el periodista español Joan Antoni Guerrero también informa en su blog Punt de Vista  que el pasado miércoles 10 de agosto recibió diversos mensajes alertando de la situación por la que está pasando el escritor y bloguero independiente, “quien enfrentaría en Cuba una pena de 10 a 15 años de prisión por actos que no habría cometido”.
Guerrero añade que, según las fuentes denunciantes del caso, su único “delito” sería haber sacado a la luz recientemente en el sitio Café Fuerte una serie de artículos donde describe cómo el Departamento de la Seguridad del Estado intentó captarlo.
Santiesteban alertó en su blog, el mismo miércoles, que las autoridades cubanas habrían captado a una ex mujer para utilizarla en su contra.
El escritor añade: “Sin que medie una sola prueba, he sido acusado de ‘violación’, ‘robo’, ‘intento de homicidio’, ‘amenaza’. ‘asedio’, ‘lesiones’, ‘atropellar a un menor en la vía pública’, entre todos los supuestos delitos”, y continúa: “la suma de años”, que le habría pedido la Fiscalía “sobrepasan los cincuenta”.
El autor también denunció que fue “entrevistado por un teniente coronel de Operaciones y un mayor político”, que le hicieron “relatar todas las acusaciones que sostiene la Fiscalía sin una sola prueba”.
Santiesteban (La Habana, 1966) es graduado de dirección de cine. Ha publicado en diversos países y recibido premios tanto en la isla como en el exterior. El escritor inició su blog en 2009 y desde entonces ha sufrido el acoso del régimen.

Extraído de: http://www.letralia.com/




viernes, 26 de agosto de 2011

Editorial

Independencia de la nostalgia


Aldo Roque Difilippo


 Los uruguayos solemos utilizar la víspera del feriado por el Día de la Independencia como pretexto para salir a bailar al ritmo de viejas melodías. Una noche donde reaparecen canciones de otras épocas, algunas de ellas justificadamente olvidadas por su relativa  calidad artística.
Es que los rioplatenses, y especialmente los uruguayos, hemos exacerbado esa  máxima  de “todo tiempo pasado fue mejor”, algo que más que nostalgia implica cierto desprecio al presente y especialmente al futuro. Que tiñe de rosa todo lo pasado como si en las anteriores décadas no hubieran existido jóvenes responsables y viejos drogadictos (o a la inversa).
Quizá porque somos una sociedad envejecida, y aparentemente seguiremos siéndolo, de acuerdo a las proyecciones estadísticas. Somos una sociedad y por consiguiente, una cultura dominada por generaciones de personajes que han superado las seis décadas, y eso indefectiblemente tiñe todas las manifestaciones, casi sin espacio para la rebeldía, el ímpetu, el desenfado característico de la juventud. Pero además, el mundo adulto, cuasi geronte en que vivimos, mira con desprecio lo que producen o generan los jóvenes, los relega a un segundo o  tercer plano, sin posibilidades de expresarse con su propia voz, y si por casualidad aparece uno, lo hace repitiendo los moldes impuestos, y no marcando una impronta nueva. Piense, por ejemplo en el mundo de la política, qué personajes nuevos han surgido en las últimas décadas. Aunque todos los partidos políticos incluyen en sus discursos  mensajes al mundo juvenil,  los terminan relegando a repartir volantes, pintar carteles, o a los anuncios publicitarios que después no se traducen en los cargos electivos.
No está mal recordar el pasado, pero de ahí a exacerbarlo, a ponerlo en un plano que no tiene, es similar a decir que todo el presente carece de valor. Todo pasado es pasado, bueno porque lo vivimos pero no más que eso.