sábado, 31 de diciembre de 2011



2011

Fin de año, época donde tradicionalmente  hacemos un balance. Muchas veces sin saber por qué, sin una razón que lo justifique como si al terminar el último día del año, necesariamente debemos mirar hacia atrás  para ver lo que hicimos y lo que nos quedó pendiente. Época también para prometernos cumplir con aquellas cosas inconclusas, aunque sepamos de antemano que es una pequeña mentira y que el próximo año volveremos a prometernos las viejas  promesas no cumplidas.

Y nosotros tampoco podemos escapar a esa manía del balance. Llegamos al final del 2011 con algunas satisfacciones a cuesta, y también algunas cuentas pendientes.

A continuación un resumen de algunas noticias vistas por  HUM BRAL en este 2011 que se va.

ENERO

La  cultura también son los números

* El Departamento de Cultura recibirá una de las partidas de dinero más importantes de los últimos tiempos. Pero sólo el 20% es para su cometido específico ya que el 80% será para pagar sueldos y gastos de funcionamiento.



Aldo Roque Difilippo





El Presupuesto quinquenal de la Intendencia Municipal de Soriano (IMS) actualmente a consideración de la Junta Departamental expresa que “se ha puesto un especial énfasis en: Cultura y Deportes brazo ejecutor de las políticas de socialización por excelencia, intentando armonizar el desarrollo intelectual y el deportivo como forma de fortalecer el entramado social del Departamento”. La Directora de Cultura de la IMS, Prof. Lourdes Cerchi en una extensa charla con HUM BRAL explicó los alcances del presupuesto para el área cultural, pero los números no coinciden con la intención del discurso ya que más del 80% se va en gastos de funcionamiento y lo promocionado como objetivos para el área de la cultura son ladrillos, portland y pintura, o sea ingerencia y trabajo directo de la Dirección de Arquitectura.

Está bien, para funcionar se necesitan paredes sin humedades y techos seguros, pero esto sin contenido no hace a la actividad cultural. Las paredes por si solas no hacen al desarrollo intelectual.

El presupuesto dice también que se fomentará la actividad de terceros, asociaciones o entidades sin fines de lucro. Textualmente expresa: “Asimismo se presupuestan egresos para colaborar básicamente con instituciones sin fines de lucro, que promuevan la cultura, apoyando a Comisiones que se encargan de diversas actividades como Hogar Estudiantil, Escuela del Hogar, Bandas, etc., y eventos como la Fiesta de la Primavera, Carnaval, Jazza a la Calle. Etc.”. Y está bien. Pero apostar solamente a eso es dejar librada a la iniciativa de terceros lo que tiene que ser el rol del Estado. En este caso el departamental, que debe marcar el rumbo en un área tan sensible como el desarrollo cultural e intelectual de la población.

La Prof. Cerchi dice también que se fomentará la creación de sala multimedia en todo el departamento, pero en el detalle del presupuesto no existen partidas específicas para este rubro, así que desconocemos cuánto se piensa invertir, como también desconocemos cuánto se invertirá en la digitalización de diarios, revistas y otros materiales impresos de Biblioteca Giménez. Si esa partida saliera del rubro N° 6559 “Otras Transferencias” se le relegaría el apoyo a las instituciones privadas sin fines de lucro que se pretende apoyar. En tanto si la digitalización de este valioso material dependiera únicamente del rubro N° 6285 “Servicios informáticos y anexo” correspondería gastar por año el equivalente a una computadora obsoleta y de segunda mano, ya que en el 2011 en este rubro se presupuestaron $ 2.300, con una cifra anual que asciende en el 2015 a $ 3.000. Si es ese el camino la digitalización está muy lejos de producirse.

Pero en las enumeraciones realizadas por la Prof. Cerchi las localidades del interior parecen no existir, a excepción de los cursos que puedan impartirse dictados con profesores contratados, y la refacción de un par de inmuebles en Dolores. Pero, ¿el resto del quehacer cultural cómo se financiará? ¿Qué proyectos culturales de relevancia se desarrollarán en el quinquenio? ¿Cómo se financiarán? ¿Qué criterios se aplicarán para promocionar, impulsar, desarrollar, e incentivar actividades culturales? Todo esto desconocemos y nada dicen los números del Presupuesto Quinquenal del Gobierno Departamental para el período 2011-2015.

Por cinco años más la actividad cultural de Soriano quedará relegada al ámbito privado, a sus inquietudes y también a sus limitaciones económicas. Artistas o gestores culturales otra vez deberán solicitar apoyo a la IMS para concretar un evento, y con suerte conseguirán un auspicio traducido en un programa, o algunas fotocopìas, seguramente mal impresa y peor cortada, como las que estamos acostumbrados a recibir en exposiciones o presentaciones teatrales”.
FEBRERO




La Directora de Cultura afirmó que no hay periodistas, cuestionando la “capacidad para vivir en comunidad” de algunos ciudadanos





El pasado miércoles HUM BRAL “colgó” en Facebook la cita de José Artigas que precede a esta nota.

Ello motivó la intervención de la Señora Directora Departamental de Cultura. Prof. Lourdes Cerchi Gil a través del siguiente comentario:

“El pueblo es soberano si es educado y capacitado para vivir en comunidad donde el trabajo, la honestidad, y el respeto por el bien común son un valor.

Hay periódicos pero no periodistas.”

En virtud de ello nos preguntamos:

¿Qué autoridad tiene y en qué se basa la Prof. Lourdes Cerchi para asegurar que “hay periódicos pero no periodistas”?

¿Lo hace en su calidad de Directora Departamental de Cultura?

¿Posee idoneidad en el tema (no excluyente pero que desconocemos) que la habilita para juzgar los parámetros que rigen el periodismo?

Naturalmente sabemos que –como en toda actividad- existen malos, regulares, y buenos profesionales; pero quienes escriben en los diarios deberían ser evaluados –en todo caso- a través de la opinión pública, que tiene además la posibilidad de elegir qué –o a quién- leer.

La jerarca municipal señala además que: “El pueblo es soberano si es educado y capacitado para vivir en comunidad donde el trabajo, la honestidad, y el respeto por el bien común son un valor.”

Claramente está diciendo que quienes no sean educados y quienes no estén capacitados para vivir en comunidad, no pueden ejercer soberanía.

Se desprende de sus dichos que hay ciudadanos de primera y de segunda, ciudadanos que por educados y capacitados tienen ciertas prerrogativas y otros que por no haber tenido oportunidades económicas, sociales o de cualquier índole no tienen derecho a acceder a ellas.

Además la funcionaria pública se arroga el derecho de afirmar que no hay periodistas, calificando sobre una materia que no tiene ni capacidad ni autoridad para hacerlo.

Cabría recordarle a la Profesora Lourdes Cerchi que ocupa un cargo público en su doble calidad de ciudadana y de dirigente política. Que legalmente y lícitamente el Intendente Guillermo Besozzi la puso en ese cargo para administrar recursos públicos, y no para erigirse como una suerte de censora que determina éste es periodista y este no, éste es ciudadano apto para vivir en comunidad, y este otro no. Adoptar esa postura es peligroso y la historia ha demostrado que el primer paso del pensamiento totalitario es posicionarse como censor, ya que es el escalón previo a convertirse en inquisidor.

Queremos pensar también que se trata de un error de la Prof. Cerchi esos párrafos vertidos en una red social que la exhiben en una postura alejada de lo que debe ser un administrador público en un gobierno democrático.

Por el contrario si esos enunciados realmente reflejan su concepción filosófica, equivaldría a afirmar que al frente de la Dirección de Cultura el Intendente Besozzi colocó a una descendiente de Tomás de Torquemada. Algo que por supuesto nos resistimos creer.





Aldo Roque Difilippo

Ángel Juárez Masares



(Responsables de HUM BRAL;

que no es un diario ni un periódico

pero que hace periodismo)


Donde la indiferencia sea una palabra obscena (Mario Benedetti)


El silencio
(¿de los inocentes?)



Ángel Juárez Masares



“Si está “caliente” váyase al bar de la esquina, tómese un café, fúmese un cigarro, y después viene a escribir cuando se le pase”. Solía decir el editor en jefe de un diario capitalino en el que supe trabajar, y de quien si no aprendí más fue de puro burro y no porque no tuviera oportunidad.

Evidentemente este hombre aplicaba la máxima de Artigas que dice: “Un periódico es un teatro de enseñanza pública, y no un circo donde se desfoguen las pasiones”.

Pero como HUM BRAL no es un periódico; y el ejercicio tenaz de la profesión, con sus disgustos, varios paquetes de cigarros, y algunos litros de café por día (y noches) mataron al editor, hoy me voy dar el lujo (o cometer la torpeza) de escribir en “caliente”.

Desde que comenzamos a editar HUM BRAL –allá por agosto del año pasado- tuvimos como meta direccionar esta página virtual hacia los temas culturales. Sin embargo, quienes estamos embarcados en esta aventura (porque eso es lo que es) fuimos internándonos en otros asuntos que –de alguna manera- nos han ido apartando del objetivo primario. Lo hemos hablado, hemos discutido al respecto, pero no podemos evitar que nuestras raíces nacidas desde el periodismo, nos lleven a tomar posición en temas que no deberían ser causa de esta página.

¿Por qué ha sucedido esto?

Si bien no lo hemos analizado en profundidad, suponemos que mucho tiene que ver la ausencia de crítica –y de autocrítica- en la mayoría de los medios departamentales, a los asuntos que tienen que ver directamente con la cosa pública.


 ¿Que las Empresas periodísticas se sienten comprometidas con los organismos e instituciones oficiales a través del dinero que de ellas proviene por concepto de publicidad?

Es verdad, y tampoco estamos descubriendo nada.

¿Qué HUM BRAL es “Una hoja en la tormenta” (con las disculpas a Ling Yutang); que no tiene “peso” político y tampoco intención de tenerlo?

También es cierto.

¿Pero por qué razón (y lo hemos chequeado) cuando todos los sábados a medianoche la página se actualiza, en el lapso de una hora tenemos un promedio de 30 visitas?

¿Será un acto de soberbia pensar que “la están esperando”?

¿Y por qué la están esperando?

¿Será porque nuestro carácter “orejano” nos permite decir lo que pensamos, mientras quienes tienen herramientas poderosas, llámense diarios, radios, o canales de TV están -o se sienten- amordazados por los compromisos de los que hablábamos antes?

¿Por qué razón la señora Directora del Departamento de Cultura de Soriano (y por extensión de todos los sorianenses) “desfoga sus pasiones políticas” a través de la red social Facebook denostando al ex Presidente Tabaré Vázquez con un léxico para nada académico?

El importantísimo cargo que ocupa… ¿excluye a los partidarios frenteamplistas, quienes según ella –si les va mal- “se tienen que joder”?

¿Por qué razón no se escuchan voces desde la oposición señalando algunos desaciertos en los que se incurre desde el Gobierno Departamental, y si por casualidad aparecen, son casi susurros sin convicción ni carácter?

¿Por qué razón el Intendente Municipal, Don Julio Guillermo Besozzi Arocena, deja todo lo que esté haciendo y sale corriendo a “dar explicaciones” cuando lo llaman desde alguna “tribuna” conocida desde donde le caen todos los días? Porque una cosa es “dar nota”, o “acceder a una entrevista”, y muy otra es “dar explicaciones”, y no precisamente a la ciudadanía.

Muchas veces quienes hacemos HUM BRAL nos sentamos con el mate debajo de un árbol a tratar de pensar. En lo que estamos haciendo, y en la utilidad –o no- de lo que sea que estemos haciendo.

De esas cavilaciones sacamos algunas conclusiones que –si bien ya hemos comentado- hoy queremos que queden bien claras. Y que no se confunda, porque “no estamos dando explicaciones”.

Señores responsables del Gobierno Municipal, HUM BRAL no es “el enemigo”. Y si lo quieren más claro remítanse a un pasaje bíblico que dice:

tus enemigos serán los de tu propia casa, aunque esta cita es muy probable que no sea textual, porque mi lectura del mencionado libro es puramente literaria, y no desde la fe.

¿Que tal si despertamos y ponemos arriba de la mesa lo que tenemos que poner?

¿Qué tal si una vez a la semana por lo menos, escuchamos un informativo que no sea “sí Señor”?

¿Qué tal si una vez a semana por lo menos, abrimos un diario que diga algo sustancioso?

Nosotros vamos a seguir como siempre, porque como dice Mario Benedetti:



Cuando vivo en esta ciudad sin lágrimas

que se ha vuelto egoísta de puro generosa

que ha perdido su ánimo sin haberlo gastado

pienso que al fin ha llegado el momento

de decir adiós a algunas presunciones

de alejarse tal vez y hablar otros idiomas

donde la indiferencia sea una palabra obscena.

ABRIL

Cultura, la excepción a la regla



* En dos períodos de gobierno frentista se instrumentaron cambios en el gobierno, aunque las políticas culturales siguen siendo para unos pocos que viven en la capital.





Aldo Roque Difilippo



El Uruguay atraviesa su segundo período de gobierno del Frente Amplio, donde algunas cosas cambiaron: se instrumentaron leyes obligando a empresas, productores y comerciantes a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, se universalizó (o por lo menos se está en camino) la cobertura de asistencia médica a la población, se extendieron los planes educativos, produciéndose un notorio aumento de la matrícula en Enseñanza Secundaria. El más claro ejemplo este año fue el crecimiento en la matrícula de la Universidad del Trabajo del Uruguay; entre otros aspectos. Pero paradójicamente las políticas culturales parecen detenidas en el tiempo. En el discurso el mensaje es otro, pero en la práctica durante el período del Dr. Tabaré Vázquez y en lo que va de mandato de José Mujica no se han instrumentado cambios sustanciales en la concepción y el accionar de las políticas culturales.

En la práctica el país sigue dividido en Montevideo e interior. Sigue dominado por una clase (casi una casta) que decide y una porción importante de la población relegada y pasiva.

La excepción que confirma la regla fue, en el anterior periodo, la designación del escritor Tomás de Mattos al frente de la Biblioteca Nacional, que si bien nació en Montevideo, vive y se identifica con el departamento de Tacuarembó. Pero la inmensa mayoría de los cargos distribuidos en los dos períodos correspondió a creadores y gente de la cultura identificados o que viven en Montevideo.

Más allá de eso, que podría resultar anecdótico, es una constante que en la inmensa mayoría de las programaciones instrumentadas por el Ministerio de Educación y Cultura, lo mejor, lo más selecto queda relegado a la capital del país, o con un poco de fortuna en temporada estival a espectáculos musicales que se extienden por la costa atlántica y pueden llegar hasta Colonia, pero nunca en ciudades interiores del país.

Los grandes espectáculos (el Festival de la Patria Gaucha, el de Andresito) se generan en el interior del país. Importantes manifestaciones culturales también: la Bienal de Salto, los encuentros de Teatro realizados por la Asociación de Teatros del Interior. Incluso las vanguardias literarias de este y otros tiempos han surgido en el interior: los debates entre Número (Montevideo) y Asir (Mercedes) en la década de los años 60. Un importante número de escritores nacieron y produjeron en su lugar de origen: Francisco Espínola (San José), Juan José Morosoli (Lavalleja), Mario Arregui (Florida) y un largo etcétera; pero las políticas instrumentadas desde el Estado miran y siguen promoviendo lo que se genera en Montevideo y despreciando al interior. Y ni que hablar de lo que pasa en Pintura, Escultura, Danza, Música. Parecería ser que lo mejor y lo relevante se produce únicamente al sur del río Santa Lucía. Mientras el Estado ha avanzado hacia una política participativa y de inclusión social, la relegada de la historia de acuerdo a los hechos, es la cultura, con una sociedad todavía dividida, con una visión clasista donde algunos pueden acceder a determinadas cosas y otros no. Pero curiosa ironía del destino, los mayores poetas, pintores, músicos, actores y artistas provienen del interior.


JUNIO

Ante tanta violencia: Haz el amor y no la guerra





Ante tanta imagen de violencia difundida por los medios de comunicación, esta vale para contrarrestar a todas. Ocurrió en Vancouver (Canadá), la derrota de un equipo de la Liga Profesional de hockey sobre hielo (NHL) terminó en una serie de violentos disturbios y con más de 100 personas detenidas. En medio del escándalo, una muchacha y un muchacho se hicieron famosos al ser retratados por el fotógrafo Rich Lam de la agencia de noticias Getty. Lam ni siquiera había notado la escena del beso al entregar la foto a sus editores. Minutos después varios diarios la reprodujeron en primera plana.

La dulce imagen de Scott Jones, de 29 años, tirado en el suelo, besando a su novia Alexandra Thomas, al parecer indiferentes a los disturbios que los rodeaban, despertó toda clase de especulaciones en los medios y las redes sociales
El padre del joven, Brett Jones, resolvió el misterio. Jones explicó a los medios de comunicación canadienses que había reconocido la imagen de su hijo mientras ayudaba a su novia luego de que fuera golpeada con un escudo por la policía antidisturbios

JULIO

Entre la muerte de los famosos y la vida de los anónimos




Ángel Juárez Masares




La muerte de Facundo Cabral en las circunstancias por todos conocidas, nos recordó las multitudinarias manifestaciones de pesar que suelen acompañar este tipo de sucesos, independientemente de las causas del fallecimiento de los referentes populares.

Sin embargo, no pudimos evitar lanzar una mirada a los vivos. Pero no a quienes están en la consideración pública, sino a quienes ejercen actividades artísticas de diferente orden en el más completo anonimato.

Claro está que para destacarse no alcanza con poseer talento. Además hay que desearlo, y sobre todo tener la fortuna de encontrar los caminos para hacerlo.

Lanzar una mirada sobre “los anónimos” no es tarea sencilla si queremos profundizar en sus vidas, porque naturalmente la complejidad del ser humano no permite “pasar el rasero” y uniformizar actitudes y estilos de vida de cada persona, además de rozar el “libre albedrío”.

Quizá uno de los componentes que más nos afectan a todos sea la injusticia. Nada hay más doloroso y traumático que la sensación de sufrir algo que no merecemos, y como ejemplificar en ese sentido sería agredir la inteligencia de nuestros lectores, continuaremos esta reflexión por otros caminos.

Tras la muerte de los famosos viene la pena de los seguidores; se escuchan de nuevo sus discos, o se admiran y comentan sus obras según sea la disciplina en que se hayan destacado. Luego viene una suerte de “estado de meseta”, y mas tarde todo vuelve a la “normalidad”. Pero cuidado, porque nadie está diciendo que esté mal. Todo ese proceso forma parte de un ciclo natural que tiene su génesis en esa misma naturaleza.

Lo que nos parece mal, es la actitud depredadora que muchas veces suele acompañar la muerte de un “anónimo”, y a esta altura no podemos evitar referirnos -como un ejemplo de los más gráficos- a la azarosa vida de Raúl Javiel Cabrera. Hombre que en vida cambiaba acuarelas por un café con leche, y después de muerto sus obras cotizan en la mejores galerías neoyorquinas.

Abundan los ejemplos de artistas que murieron en la más absoluta indigencia, y la casi constante cotización post mortem de su legado (Van Gogh, Kafka, Becquer, Miguel Hernández, Horacio Quiroga, Florencio Sánchez, Emilio Salgari, y un largo etcétera)

¿Qué también esto forma parte de las leyes del juego?

Es posible. Lo bueno sería saber quién dictó esas reglas y por qué debemos aceptarlas, sobre todo en nuestro país, donde en cada pueblo por pequeño que sea hay artistas en potencia, muchos de los cuales se diluyen arreando ganado en medio de los campos porque no tuvieron oportunidad de manifestarse, y muchas veces ni siquiera de descubrir sus capacidades.

O lo que quizá sea más dramático, aquellos que viviendo en la ciudad intentaron infructuosamente abrirse camino y se los midió con la vara del poder adquisitivo y no por sus cualidades artísticas o culturales. En este aspecto quizá el ejemplo más claro para los mercedarios haya sido la trayectoria de José Ricardo Bonino, poeta, letrista de Carnaval, tardío artista plástico que todos vimos levantar apuestas de quiniela en la esquina del Hospital, y que pocos valoraron sus cualidades por lo que tenía para decir.

Quienes hemos tenido la oportunidad de conocer hasta los más insignificantes rancheríos del país podemos dar fe de ello, podríamos enumerar si quisiéramos, lugares donde los gobiernos departamentales debían haber hincado el diente en busca de talentos, y muy poco se ha hecho, por no decir nada y caer en el acto de injusticia que condenamos.

Por esas razones nos parece bien que lloremos a nuestros ídolos porque por lo general nunca se van del todo. Pero bueno sería que se instrumentaran políticas culturales “en serio”; puestas en práctica “en serio”, y a partir de un “trabajo de campo”.



Cuando el Dr. Tabaré Vázquez accedió a la Presidencia de la República muchos creyeron que dentro de los cambios pregonados estaría también otra concepción de las políticas culturales que implicara más al ser humano independientemente del lugar donde residiera. Pero lentamente esas expectativas se diluyeron porque quienes estuvieron al frente del Ministerio de Educación y Cultura repitieron los mismos vicios y las mismas prácticas de sus antecesores. Es decir, en este punto derecha e izquierda coincidieron en perpetuar en el poder de las políticas culturales actores y formas de concebir estas acciones, pensadas y dirigidas casi exclusivamente para quienes residen en el centro de la capital del país.

Finalmente no es aventurado señalar que los Centros MEC quizá hubieran sido una herramienta válida, si no se hubieran utilizado en la mayoría de los casos como lugares para “pagar” favores políticos.

Desde esta humildísima Página que recorre el mundo y que por alguna causa va camino a las 30.000 visitas -asunto que nos hace pensar que “por algo será” -seguiremos difundiendo la obra de los grandes maestros, pero también buscando y dando conocer a “los anónimos”, para que su trabajo y esfuerzo se tiña –por lo menos- con un átomo de justicia.

Además… ¿Quién dice que -como en el Aleph de Borges- no esté allí girando el Universo?



SETIEMBRE

El conflicto chileno

visto desde la lente fotográfica

Las manifestaciones estudiantiles en Chile comenzaron reclamando beneficios, y equidad en la educación superior. Desde entonces, han atraído a otros sectores de la sociedad chilena sumando temas como salarios y la salud.

Las manifestaciones seguidas desde la lente de los fotógrafos resultan más que elocuentes, en una conjunción casi perfecta entre el foto periodismo y el arte.






Cuando la TV nos viola




Aldo Roque Difilippo




Los aberrantes hechos cometidos por cuatro marinos uruguayos en Haití mueven a la reflexión desde diversos ángulos. El país discute por estas horas la participación de las tropas uruguayas en las Misiones de Paz en ese lugar, algo que para representantes haitianos en Uruguay es una verdadera ocupación, y no una labor humanitaria. Por otra parte la justicia haitiana investiga la denuncia presenta por la familia del joven que fue sometido a torturas por parte de cuatro marinos uruguayos. Pero más allá de estos hechos de los cuales no es nuestra materia analizar, ni tampoco el ámbito, nos mueve a la reflexión un par de aspectos que han pasado desapercibidos o dichos al pasar. Por un lado la catalogación del hecho como “maltrato” y no como debería calificárselo, o sea tortura.

Resulta curioso que un mismo acontecimiento adquiere determinada relevancia dependiendo de la ubicación geográfica que ocurra. Es decir, parece que la proximidad del dolor o la alegría hacen que los adjetivos se utilicen de una u otra medida. El 11 de setiembre se recordará con justa y dolorosa razón, el atentado a las Torres Gemelas en Estados Unidos, y todos hablaremos, como lo hemos hecho durante todos estos años, de “la tragedia” que allí ocurrió. Calificativo que con justeza se aviene a esa dolorosa realidad. Pero pocos hablan de la tragedia del pueblo afgano o iraquí, que en medio del conflicto han debido soportar la invasión y bombardeo continuo de las tropas de ocupación.

En este caso parecería ser lo mismo. Mucho se ha hablado, nosotros también, de los aberrantes hechos cometidos por militares uruguayos durante la pasada dictadura cívico militar que sometió a calvarios indescriptibles a los presos políticos. En estos casos no dudamos en catalogar como torturas a esos sometimientos, tanto sea los físicos, los sicológicos y los sexuales que debieron padecer. Pero en el caso del joven haitiano tampoco dudamos en calificar sus padecimientos como “maltratos”. Y eso no es un hecho menor. Es que el calificativo en estos casos, condiciona en cómo asimilamos el mensaje. No es lo mismo decir que alguien fue sometido a torturas, a que fue maltratado. Es decir se diluye en una nebulosa imprecisa. Sumado al hecho que le ocurrió a un joven haitiano, difícil de individualizar hasta físicamente. Distinto sería si esos padecimientos los hubiera sufrido un ser cercano, reconocible e identificable fácilmente.

Otro aspecto no menor fue la difusión del video en cuestión. El mismo comenzó a circular por Internet, pero la población en general, que no accede a ella, recibió la noticia por los informativos de televisión. El pasado domingo los informativos televisivos incluyeron esta noticia como cabeza de noticiero, en una carrera contra el tiempo de quien lo difundía primero. Y no es para menos, un hecho de estas características sobresale y merece un destaque informativo por su trascendencia nacional y sus repercusiones internacionales. Pero nos preguntamos es necesario a las 20 hrs. difundir el video en cuestión para informar del hecho. ¿Qué agrega al rigor de la información ver cómo un ser grita de dolor e impotencia mientras otro individuo lo viola? ¿Haríamos lo mismo si el violado tuviese un rostro reconocible? ¿Si supiéramos su nombre o dónde vive? ¿El espectador no es sometido también a una violación o a una tortura cuando recibe semejante imagen mientras comparte las noticias en el ámbito familiar, quizá rodeado de sus hijos?

Claro está que previamente el periodista en cuestión advierte que las imágenes “pueden herir la sensibilidad del espectador”. Vaya previsión. Después que hubo terminado el informativo, una voz en off nos advierte que ha culminado el horario de protección al menor y “la permanencia de los niños frente al televisor es de exclusiva responsabilidad de los señores padres”.

Si fuera poco, el lunes al mediodía los desprevenidos uruguayos mientras almorzaban volvieron a ser violados por la televisión, que en todos lo informativos volvió a difundir este aberrante video, muy lejos del fin del horario de protección al menor, pero mucho más lejos aún del espacio donde proteger a las víctimas.

NOVIEMBRE

Nosotros, los morbosos




Aldo Roque Difilippo

La hipocresía campea y los morbosos se regodean. Esa podría ser la síntesis de lo acontecido en los últimos meses. Eventos a los que asistimos como espectadores, más o menos conmovidos, más o menos comprometidos, pero de los cuales no hemos podido escapar. El último de ellos fue el brutal asesinato de una perra a manos de algunos jóvenes. Por ese hecho se alzaron voces indignadas desde diferentes sectores sociales reclamando justicia y en algunos casos promoviendo la re implantación de la Ley del Talión porque esos “energúmenos, enfermos” y toda clase de calificativos, merecen un trato igualitario al que sometieron al infortunado animal. Pero no escuchamos la misma vehemencia cuando nos asomamos a nuestra puerta y vemos revolver el tacho de basura a un perro callejero, anémico y pulgoso. Capaz que alguno de esos que se indignó por la brutalidad del asesinato de esa perra, hasta lo hizo a un lado de un puntapié, enojado porque el animal le ensuciaba la vereda. Tampoco hemos oído levantarse voces de indignación por el estado sanitario de algunos caballos que tiran carros con basura. Y hasta asistimos felices llevando a nuestros niños, comprándoles caramelos, pop y papas fritas, a las funciones de Circo donde animales que deberían ser salvajes fueron reducidos a posturas indecorosas, parándose en dos patas, o saltando por aros de fuego.

¿Nos pusimos a pensar mientras engullimos nuestras golosinas cómo llegaron a esa situación esas magníficas bestias convertidas en actores de un espectáculo circense?

El año pasado cuando un grupo de jóvenes mercedarios protestó frente a un Circo por las condiciones sanitarias de una elefante, los catalogamos de locos, impertinentes, enajenados que gastaban el tiempo y nuestra paciencia en arruinarnos la diversión de fin de semana.



Alguno de los que se indignó por la muerte a palazos de esta perra, ¿siente la misma indignación y reacciona de la misma manera por los niños que revuelven tachos de basura en busca de comida? ¿O por los niños sometidos sexualmente, físicamente, o sicológicamente por otros trastornados que no siempre son expuestos al escarnio público como lo fueron estos pobres enfermos de Nueva Palmira?

La violencia doméstica es una de las principales problemáticas de nuestra sociedad. Uruguay tiene una tasa dramáticamente alta de muertos y heridos por este flagelo. ¿De cuántas marchas participamos repudiándolos? ¿A cuántas víctimas socorrimos?...

Del otro lado están los morbosos, los que se regodean con el dolor ajeno como aquellos bárbaros que concurrían al Circo romano a azuzar a los leones para que se devoraran a los esclavos o los cristianos. Y si era lentamente mejor.

Pero los morbosos en este caso no son los que empuñan un palo para matar un animal, sino los que difunden constantemente esas grabaciones. ¿Qué contribuye a la opinión pública ver cómo muere un animal por una seguidilla de golpes? ¿Qué contribuye ver a un dictador como Muamar el Gadafi suplicar por su vida momentos antes del tiro de gracia? ¿Qué aporta ver a otro dictador como Sadam Huseim pender de la soga al ser ahorcado? ¿Qué contribución hacemos como periodistas, como comunicadores al difundir una y otra vez cómo dos enajenados asesinan fríamente a un guardia de seguridad para robarse unos pocos pesos?

Si la sociedad está enferma nosotros, los que comunicamos, también estamos enfermos. Los que por cinco segundos de televisión o media carilla de periódico tenemos el poder de decidir qué verá y que no verá el espectador o el lector tenemos gran parte de la responsabilidad, y aunque nos cueste reconocerlo contribuimos a exacerbar el morbo, la hipocresía y la banalidad.

Hallazgos en el San Salvador


Avanzan los trabajos de prospección del terreno y catalogación de materiales


Aldo Roque Difilippo

La aplicación de un geo radar en el sitio arqueológico de la desembocadura del San Salvador estableció indicios de eventuales construcciones. Como se recordará a principios de año en aguas del río San Salvador, cerca de Dolores, fueron encontrados restos de lo que podría tratarse un naufragio. Días después en un predio cercano se encontraron vestigios de enterramientos presumiblemente indígenas, más algunos elementos que podrían dar la pauta de la presencia europea. Algo que generó una natural expectativa, no solamente por el hallazgo en si, sino por la cantidad de material cerámico en un predio apenas un poco mayor a los 300 metros cuadrados.
Desde esa fecha se viene trabajando en la limpieza y delimitación del terreno algo que permitirá realizar los trabajos de prospección y extracción de estos restos arqueológicos. Recientemente el examen realizando con un geo radar dio indicios de eventuales construcciones y más restos humanos.
El arqueólogo Aparicio Arcaus explicó a HUM BRAL los avances de la investigación y las proyecciones de los trabajos que se emprenderán, no solamente en la zona, sino también en Dolores en virtud que muchos de estos materiales fueron trasladados al Museo Lacan-Guazú para su adecuación y estudio.
Paralelo a ello en el Museo Alejandro Berro de Mercedes parte de ese material viene siendo catalogado y cifrado en la sistematización de todo este trabajo.
 

Siguen trabajando en la desembocadura del San Salvador, ¿qué clase de trabajo han realizado y con qué se han encontrado?
-El trabajo continúa y capaz en algunas cosas que no son tan visibles en la comunidad. Trabajo más bien de escritorio, procesamiento de datos, tanto de lo que se ha levantado en agua como en tierra. Se está haciendo el siglado y clasificación de esos materiales y tratando de tener una idea aproximada de la tipología de esos materiales para caracterizar el sitio.

Todas esas cuestiones, por ejemplo el análisis de los materiales, nos van a servir para caracterizar el sitio, ver que tipo de cultura lo habitó, qué tipo de materiales produjeron y en qué fechas. La idea es, a partir de eso, generar un pequeño catálogo con los materiales más representativos, por manufactura, cronología, lugar geográfico. Porque el material que aparece allí en la costa del San Salvador se asemeja mucho a las cerámicas del litoral del Río Uruguay.
 

Las presunciones que tenían al principio con respecto a la presencia europea e indígena en coexistencia, ¿ se vienen confirmando?
-Si, y sobre todo en la alta densidad de materiales que hay en sitio, que es una cosa que no muchas veces se ve en los sitios arqueológicos del Uruguay. La concentración de materiales en un espacio relativamente pequeño, porque estamos hablando de un área, por lo menos lo que tenemos explorado, de unos 300 metros cuadrado. No es mucho para un sitio arqueológico, pero la cantidad de materiales es sumamente alta, y eso nos habla de la potencialidad que tiene el sitio. Por otro lado se ha constatado la presencia de materiales europeos, y de ese mestizaje que puede verse reflejado en la cerámica con una pasta de características indígenas pero elaborados por tornos, un elemento introducido por los europeos cuando llegan aquí. Entonces en ese sentido venimos muy bien perfilados.
En cuanto a los hallazgos bajo agua, ¿en qué se ha podido avanzar?
-Sobre todo en la caracterización de los materiales. Se dejó pasar el invierno para que los buzos pudieran trabajar en condiciones un poco más aceptables. Se están diseñando las estrategias. El primer paso que se va a dar será extraer muestras del cabo que se sacó para ver a qué fibra vegetal corresponde. Ver si es una planta que hay en Uruguay. Eso habla mucho de la elaboración de ese cabo, y del origen. Vamos a ver si se le puede hacer una datación, y después hacer un registro más exhaustivo de la estructura para ver si se puede sacar algún modelito, o aplicar una técnica similar al geo radar, pero que se aplica en agua que es con un sonar de barrido lateral…

Se descubrieron enterramientos humanos que se llevaron a Dolores. ¿Se ha podido seguir trabajando en eso? Determinar a qué cultura pertenecían…
-Todavía no. Están en el Museo Lacan-Guazú esperando para ser examinados por una antropóloga forense, alguien que se dedica particularmente al estudio de esos restos. Estamos en unas cuestiones de tiempos, es un trabajo pendiente.
Si quiere seguir leyendo sobre este tema, quizá le interese:
Hallazgos en el San Salvador: “todavía no queremos afirmar” ninguna hipótesis
Edil nacionalista catalogó de falsas las afirmaciones que vinculan los hallazgos arqueológicos en el San Salvador con la expedición de Gaboto
“Un patrimonio es verdadero cuando es apreciado por la gente”

Los operadores políticos y Gaboto
Firmaron convenio interinstitucional para profundizar invetigación en el San Salvador
En junio comenzará la recolección del material arqueológico del San Salvador
Posible restos de naufragios incentiva investigación en zona de la antigua ciudad Zaratina