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sábado, 28 de marzo de 2015

La RAE celebra los 400 años del Quijote “en un lugar de La Mancha”

El sol que derrite sesos de devoradores de libros para convertirlos en caballeros andantes no salió el primer día de los homenajes por los 400 años de la segunda parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha y vísperas de la conmemoración de la muerte de su autor, Miguel de Cervantes Saavedra, el 23 de abril de 1616. El calor inclemente fue reemplazado por el frío, al menos, en Argamasilla de Alba (Ciudad Real), hasta donde llegaron 26 académicos convertidos en quijotes ante su reivindicación de la eterna promesa de una verdadera ruta turística y literaria inexistente aún para uno de los libros y mitos más importantes e influyentes de la historia de la creación literaria. Ni siquiera se refirió a esa rutaMaría Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, ante los académicos en la bienvenida que les dio en Toledo. No acudió el cervantista principal: solo faltó Francisco Rico. El lugar elegido fue Argamasilla de Alba porque la tradición lo sitúa como el más probable lugar del amañado olvido con que Cervantes empieza su obra maestra. Para Darío Villanueva, director de la RAE, “Argamasilla de Alba y El Toboso son la referencia más clara de la primera parte del Quijote con esas coplillas de los académicos al final de la primera parte de la novela y que luego aparece en el apócrifo de Avellaneda. Este viaje de la RAE se apoya en el que hace un siglo, para los 300 años de la obra, el académico Azorín y otros escritores e historiadores mencionaron este lugar como el referido por Cervantes”.El Teatro Auditorio de Argamasilla de Alba acogió el segundo pleno extraordinario de la RAE fuera de su sede, en honor de los 400 años del Quijote y Cervantes, y ante 400 personas. La sesión empezó con un minuto de silencio por los muertos del avión accidentado en Francia. El primer pleno de la RAE fuera de su sede tuvo lugar en 2012 en Cádiz, con motivo de los 200 años de la Constitución. En el de ayer intervinieron cuatro académicos sobre temas cervantinos: Arturo Pérez-Reverte, Carmen Iglesias, José María Merino y Pedro Álvarez de Miranda. José Manuel Sánchez Ron recordó al fallecido José Luis Sampedro, cuyo sillón quedó vacante y al que solo aspira el cineasta y escritor Manuel Gutiérrez Aragón. La prueba de las coplilas es la principal prueba en la que se apoyan algunos para pensar que ese es el "lugar de La Mancha". Otras pistas la señalan también: allí, en la Cueva de Medrano, Cervantes habría estado preso, donde, cuenta la leyenda, empezó a escribir su novela. Y hay más, está en la iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVI. Y Cervantes, creen, lo tuvo que ver porque esa realidad cobra mucha coincidencia en el comienzo de la novela. Es un cuadro de la Virgen de Illescas ofrecido como exvoto por Rodrigo de Pacheco, quien aparece en la parte inferior con un anexo que en grafía de la época que cuenta cómo la virgen se le apareció a un caballero con “un gran dolor que tenía en el celebro de una gran frialdad que se le cuajó dentro".
Pérez-Reverte espera que este pleno extraordinario de la RAE sirva para que las autoridades locales, regionales y nacionales se preocupen por crear una verdadera ruta turística y literaria que rinda homenaje a Cervantes
Tras su paso por Toledo, los 26 académicos (22 de España y cuatro representantes de Panamá, Colombia, Honduras y el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española) visitaron los molinos de Alcázar de San Juan, uno de los posibles escenarios cervantinos, y luego llegaron a Argamasilla de Alba para un pleno en el que Pérez-Reverte lamentó que “en el corazón de La Mancha, al mismo tiempo tan mentado y olvidado, tan mencionado por el oportunismo y tan marginado en la realidad”, no se rindiera un verdadero homenaje a Cervantes. Pidió que este pleno sirviera para que las autoridades locales, regionales y nacionales se preocuparan por crear esa ruta tan necesaria. Sobre aquellos tiempos de la novela, Carmen Iglesias dijo: “Cervantes vivió en una sociedad de la sospecha, en la que la limpieza de sangre se ha convertido en un instrumento de discriminación”. Ahora, agregó, “es una nueva visión del mundo que costó abrirse paso, donde la verdadera nobleza y virtud radica en los hechos de la persona y no en el nacimiento, sustituido muy pronto por el valor del dinero”. Los caminos que Cervantes abrió para la literatura fueron recordados por José María Merino, mientras las huellas del idioma dejado por el Quijote las desandó Álvarez de Miranda. El pleno se cerró con la sesión de propuesta de nuevas palabras para el Diccionario. La primera de ellas fue selfie. Juan Luis Cebrián la propuso tal cual, como anglicismo, entre otras razones porque, argumentó, no se trata de un autorretrato cualquiera, sino de uno realizado con un móvil que se sube a las redes sociales. La segunda palabra fue chacra. La propuso Inés Fernández Ordóñez. Es un término quechua usado en Sudamérica y hace referencia a una parcela de tierra cultivable muy pequeñita. Su otra acepción seríachakra, con k, procedente del sánscrito, referida a las energías que se concentran en el cuerpo. Y la tercera palabra es patético, pero en una nueva acepción. La propuso Luis Mateo Díez porque explica que hace carrera su significado como algo penoso, lamentable, ridículo o de un comportamiento desajustado.  Puros ecos cervantinos. ¿Sería hoy el Quijote un personaje patético con una chacra donde se tomaría un selfie? Sea lo que sea, en Argamasilla de Alba creen que Alonso Quijano, más conocido como Don Quijote de La Mancha, fue un paisano. Allí, donde la ficción coloniza la realidad y la realidad devora la ficción para reforzar ese territorio de leyenda.

Extraído de: http://cultura.elpais.com/

sábado, 14 de marzo de 2015

Los investigadores creen que los restos hallados son de Cervantes





No hay un esqueleto entero. Ni lo habrá. Han pasado cuatro siglos. Pero, según ha podido saber EL PAÍS, el Ayuntamiento de Madrid se apresta a anunciar en breve el hallazgo de restos fragmentarios de Miguel de Cervantes encontrados por un equipo de especialistas durante la reciente exploración de nichos y tumbas en la cripta del convento madrileño de las religiosas trinitarias.
Básicamente va a revelar, primero, que tanto documentalmente como realmente, el cadáver de Cervantes no salió nunca de los muros del convento madrileño, si bien fueron trasladados de un lugar a otro, dentro de la cripta, que previamente fue iglesia conventual demolida y reedificada entre 1673 y 1690.

Y en tercer lugar, el equipo municipal de Gobierno anunciará que contempla, entre otras opciones, instalar en la propia cripta un túmulo digno e idóneo, de nuevo diseño, como posible lugar donde los restos cervantinos puedan ser visitados por el público. Ello sobrevendrá tras la adaptación de este espacio subterráneo mediante un acceso nuevo, presumiblemente por la calle de Las Huertas, de manera que se respete el mismo lugar donde fue inhumado el Príncipe de los Ingenios, se eludan molestias a las religiosas de clausura que moran en el convento y se evite alterar el diario fluir de la grey parroquial a la iglesia, cuyo acceso se sitúa en la calle de Lope de Vega, paralela a la de Las Huertas.En segundo lugar, mostrará que un amplio fragmento de la mandíbula de Cervantes y otros de varios huesos suyos, fueron hallados en el ataúd signado con las iniciales M C revueltos con numerosos restos infantiles, encontrados en el primer nicho explorado de los 36 que se encuentran en un muro de la cripta del cenobio trinitario. El número de vestigios óseos indica que fueron más de 200 los niños sepultados en la estancia funeraria subterránea.
Los plazos que baraja el equipo municipal de Gobierno para completar el proyecto tienen por término el mes de abril de 2016, fecha que marcará el 400 aniversario de la muerte del escritor universal. No obstante, todo parece indicar que la gestión de la información más reciente se inserta dentro del calendario electoral que se abre en las próximas semanas con la campaña a los comicios municipales y autonómicos, que se celebrarán el 24 de mayo.
Según fuentes que desean permanecer en el anonimato, el equipo municipal de Gobierno, que hasta el momento se ha visto secundado por los partidos de la oposición, PSOE e IU, se propone desvelar esta información en fechas inminentes, tras meses de estricto silencio al que ha sometido, mediante un pacto de confidencialidad, al equipo de una treintena de investigadores de alta cualificación, desde forenses a expertos en textiles. Dirige la actual fase investigadoraFrancisco Etxeberria y la titular de la investigación, Almudena García Rubio, etapa precedida el pasado mes de abril por la exploración del subsuelo del templo conventual por el georradarista Luis Avial. La excavación in situ, dentro de la cripta, concluyó el jueves de hace dos semanas y desde entonces, los trabajos de investigación han proseguido en laboratorios exteriores al recinto conventual. Asimismo, se han desplegado conversaciones interdisciplinares sobre la estrategia a seguir a la hora de presentar los resultados.
Uno de los obstáculos ha sido el elevado número de huesos de infantes mezclados con los de adultos
La principal dificultad teórica hallada hasta ahora ha sido la exigua base documental que el proyecto investigador inicialmente incluía. Hasta hace apenas cuatro semanas este déficit no ha sido paliado, con la incorporación del historiador especialista en Historia Moderna y de Madrid Francisco José Marín Perellón. Fuentes eclesiásticas señalaron que Marín Perellón ha contado y cotejado, a través del torno del convento, decisivos textos y bitácoras que las religiosas trinitarias conservaban en su biblioteca, si bien según las mismas fuentes, las pesquisas documentales se ampliaron a los fondos del ducado de Medinaceli, al Archivo Diocesano de Toledo y al Archivo Histórico Nacional.
Otro de los obstáculos de mayor envergadura ha sido, en la práctica, el del elevado número de huesos de infantes mezclados con los de personas adultas, osificaciones que han inundado incluso el féretro signado por las iniciales de Miguel de Cervantes donde se han encontrado sus restos fragmentados. Según señaló semanas atrás el sacerdote López Teulón, tanta mortandad infantil pudo deberse a las consecutivas epidemias de viruela, peste y fiebres tercianas que flagelaron Madrid durante los siglos XVII, XVIII y XIX.
Restos del ataúd de Miguel de Cervantes en el convento de las descalzas de Madrid con las iniciales M. y C.
Llama la atención el hecho de que no se haya indagado, por parte del equipo investigador, la búsqueda de referentes genéticos, ADN, con los cuales cotejar la identidad de los huesos de Cervantes, habida cuenta de que una hermana del escritor, Luisa de Saavedra, se encuentra enterrada en un céntrico convento carmelita situado en Alcalá de Henares. Algunos expertos externos al equipo investigador piensan que al tratarse de una orden descalza, las religiosas como Luisa de Saavedra fueron inhumadas directamente en la tierra, sin féretro alguno aunque con sencilla mortaja, hechos que podrían haber acelerado su descomposición. No obstante, los huesos, en distintos tipos de suelo, pueden perdurar con cierto grado de integridad. Por otra parte, la familia de los Saavedra, apellido primigenio de Cervantes, cuenta tanto en Lugo como en Sevilla con centenarios panteones propios de los que no se tiene constancia de que hayan sido examinados.
Resulta de extraña comprensión la razón por la cual las dos sepulturas situadas a los pies del altar de la Inmaculada, en el lado de la epístola del templo conventual madrileño de las religiosas trinitarias, que distan escasa distancia del techo de la cripta, no han sido exploradas con microcámaras en la última actuación, como se ha hecho con los nichos antes de la extracción de huesos. Cabe deducir, en el mejor de los casos, que los hallazgos hasta ahora encontrados ofrecen suficiente entidad y definición para atribuirlos a Miguel de Cervantes.

Extraído de: http://cultura.elpais.com/