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sábado, 5 de marzo de 2016


A propósito del Día de la Mujer

Abuelas apasionadas

Aldo Roque Difilippo

El pasado 8  de  marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer. Una fecha donde se recuerda la constante prédica por la igualdad entre los géneros. Unos días antes, la Intendencia de Soriano  oficializó las modificaciones al nomenclátor de Mercedes, donde aparecen varios nombres de mujeres que en distintas actividades se han destacado a lo largo de la historia departamental: las maestras Julia y Josefina Flores Novo, Sara Roura, Leila Tuya, Isabel Rubio, Sara Camino, la Prof. María Aída Vespa, la actriz Trinidad Guevara, la partera Ángela Erba, la enfermera Dolores Brussain, Dra. María Inés Alustiza, y la Maestra GlafiraFrancia.
Queremos detenernos precisamente en la figura de Glafira Francia, no en desmedro de las otras, sino para ejemplificar en ella la lucha y prédica de las mujeres a lo largo de la historia por conquistar sus derechos dentro de la sociedad.  Comenta el Prof. Washington Lockhart en“Historia de la Escuela en Soriano” (1957): “Fue Glafira Francia una feminista decidida, y sus intervenciones públicas debieron vencer prejuicios como los que se evidencian en el párrafo que extraemos de «La Reforma» en 1882: ‘Que el hombre suba a la tribuna para defender tales o cuales ideas, se le admite y tolera, porque al fin y al cabo es el hombre; pero que lo haga una mujer es cosa fuera del común sentido’; y agrega luego el articulista: ‘Sería mejor contemplarla con la escoba en la mano, sacando las telarañas de su aposento; o en la cocina, estregando con el estropajo los platos y cucharas.’...”

 
Rita Díaz Ferreira de Lasconotegui

Estallido de procacidad

La sociedad actual les debe a estas valientes mujeres de finales del Siglo XIX y principios del XX  gran parte de las conquistas sociales y culturales que gozamos. Por eso es buen pretexto extractar algunos párrafos de un artículo publicado en la Revista “Solar Chaná”, en agosto de 1949 donde se hace una semblanza de otra de estas feministas del Siglo XIX mercedario: Rita Díaz Ferreira de Lasconotegui.
“Niña de la escuela pública en 1874, dejaba ya oír sencillas alocuciones en festivales escolares”comenta la revista “Solar Chaná”, presumiblemente su director el Dr. Edelmiro Chelle, ya que esta nota carece de firma. “En noviembre de 1881, los socios del docto Club Progreso pusieron la piedra fundamental al edificio propio, de calle 18 de Julio. Con tal motivo, y en su local primitivo, el Club combinó para dicho mes brillante programa de varias actividad literaria y artística. Asidua animadora de ese ciclo, igual que continuara siéndolo años después, fue la joven Srta. Rita –quien ocupó la tribuna en el estrado que presidía la austera figura del Dr. Mariano Pereira Núñez (…) Esa tarde, desde  tribuna tan prestigiosa por cuanto al Club Progreso le estaba acreditada en el consenso intelectual del país rectora misión de Ateneo. –Rita Díaz Ferreira aventuró su avancismo y espíritu liberal en pronunciamiento categórico, como nunca antes lo hiciera. Con firme acento abordó el tema, de suyo escabroso, para un medio eminentemente católico como el local. “Influencia del catolicismo en la educación”desenvolviendo su pensamiento con comunicativa convicción.  Sus conceptos, máxime en boca de mujer, produjeron estupor en gran parte de la concurrencia, poco habituada a que cosas tales se expusieran crudamente, aunque  las revistiera ropaje de bella forma. En muchos pasajes de la conferenciante, menudearon murmullos en el auditorio femenino y -valga la expresión de un cronista- mantuvo  asedio con “verdaderas bombas de conceptos que escandalizaban al bello sexo, adalid del fanatismo ultramontano”. Resultó una desbozada pieza anticlerical y en días siguientes, los periódicos “El Oriental” “El Porvenir”, la fustigaron reciamente, y Juan Ma. Blanch, periodista bastante ágil, reclamó de la Directiva del Club que creara una comisión de censura, destinada a prevenir lo que él estimaba fue estallido de procacidad y despropósitos verbales (¡?).- “El Oriental”, insertó carta suscrita por  Rita, en que les notificaba a sus impugnadores que no la inquietaban esos ataques, concretados unos en la guaranguería y esgrimiéndose sofismas de  otros; y les recordaba que, si realmente se sentían firmes en convicciones, como ella lo estaba en su posición principista, pudieron rebatirla en el acto de la conferencia que no les estaba impedido –y concluía invitándolo a  la discusión pública desde la propia tribuna del Club, por cuanto éste –dada su tendencia liberal- no se negaba para iluminantes controversias”. Más adelante agrega esta nota de la revista “Solar Chanᔓsu intervención en los memorable  actos culturales del club Progreso, fue frecuente y prestigiosa, llegando en uno de ellos a sorprenden –inclusive a los hombres- cuando postuló, afirmándola en medular argumentación, la exigencia de derechos civiles y políticos para la mujer como criatura humana consciente y pensante, tan capacitada moral como mentalmente para los trances de la vida”.
Mujeres inteligentes y con coraje, que enfrentaron a una sociedad machista, gobernada por unos pocos, y que han sido prácticamente olvidadas.
Señoras de gruesas figuras y vestidos encorsetados, que hoy vemos como personajes extraños y recatados, y de quienes deberíamos tomar ejemplo de su pasión  y coraje.

 Si Dios fuera mujer


Mario Benedetti

¿Y si Dios fuera mujer? 
pregunta Juan sin inmutarse, 
vaya, vaya si Dios fuera mujer 
es posible que agnósticos y ateos 
no dijéramos no con la cabeza 
y dijéramos sí con las entrañas. 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez 
para besar sus pies no de bronce, 
su pubis no de piedra, 
sus pechos no de mármol, 
sus labios no de yeso. 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos 
para arrancarla de su lontananza 
y no habría que jurar 
hasta que la muerte nos separe 
ya que sería inmortal por antonomasia 
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico 
nos contagiaría su inmortalidad. 

Si Dios fuera mujer no se instalaría 
lejana en el reino de los cielos, 
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, 
con sus brazos no cerrados, 
su rosa no de plástico 

y su amor no de ángeles. 

Ay Dios mío, Dios mío 
si hasta siempre y desde siempre 
fueras una mujer 
qué lindo escándalo sería, 
qué venturosa, espléndida, imposible, 
prodigiosa blasfemia.


Es la mujer del hombre lo más bueno
Lope de Vega
Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por bueno, al Mundo, su valor señalo;
por malo, al hombre, su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría;
no ha hecho el Cielo cosa más ingrata;
es un ángel y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer, en fin, como sangría,
que a veces da salud y a veces mata.

La historia de 'la hiena nazi': 

¿Cómo una famosa piloto 

llegó a torturar a sus compatriotas?



La historia de Violette Morris, 'la hiena de la Gestapo', la francesa más temida al servicio de los soldados nazis, es excepcional. De casarse y trabajar de enfermera durante la Primera Guerra Mundial pasó a ser una deportista única y piloto de carreras de coches que optó por hacerse una mastectomía y no esconder su bisexualidad antes de ser captada por la Alemania nazi y dedicarse a torturar a sangre fría a sus compatriotas.


Violette Morris nació el 18 de abril 1893 en París y pasó su adolescencia estudiando en el convento de la Asunción en la ciudad de Huy. Unos días después de que empezara la Primera Guerra Mundial se casó. Durante la guerra aprendió a conducir y fue responsable de la ambulancia durante las batallas más largas de la guerra: la batalla del Somme y la batalla de Verdún.
Antes de que terminara la guerra se empezó a dedicar al deporte. Lanzaba peso y disco, tiraba con arco, realizaba clavados en el agua, levantaba pesas, jugaba al tenis y montaba a caballo. Además jugaba al waterpolo pese a que no existía ningún equipo femenino en este deporte. Jugaba en dos diferentes equipos de fútbol y en el equipo nacional. Hacía lucha grecorromana y existen fotografías en las que se la ve boxeando contra hombres.
Bibliothèque nationale de France / De dominio público
Pero su verdadera pasión eran las carreras de bicicletas, de motocicletas y de coches. Empezó a participar en carreras automovilísticas en 1922 y llegó a ganar la carrera de 24 horas Bol d'Or en 1927. Incluso se hizo una mastectomía para caber mejor en los pequeños coches de carreras. Su lema fue "Todo lo que un hombre pueda hacer, Violette también puede hacerlo".
En esa época ya se había separado de su esposo y mantenía abiertamente relaciones con hombres y mujeres, por lo que fue privada de participar en los Juegos Olímpicos de 1928, decisión que apeló sin éxito. Entonces decidió abrir su propia tienda de accesorios para automóviles, pero quebró durante la Gran Depresión, según el portal automovilísticoJalopnik. Los años siguientes vivió una vida más discreta, antes de que el Servicio de Seguridad de la Alemania nazi la convirtiera en su espía.
Bibliothèque nationale de France / De dominio público
Violette fue invitada a participar en los infames Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín. Al regresar a Francia logró pasar a Alemania información clave sobre la Línea Maginot, que protegía a Francia de su vecino oriental, así como sobre el principal tanque francés, el Somua S35.
Después de la invasión alemana de Francia, la deportista se infiltró en las redes de la resistencia apoyadas por el Reino Unido y se ganó una gran fama por torturar a sus víctimas. Se volvió una mujer tan temida que la apodaron 'la hiena de la Gestapo' y fue condenada a muerte tanto en Francia como en el Reino Unido.
Murió en el 26 de abril de 1944 a manos del grupo de resistencia francesa Maquis Surcouf. Habiendo logrado escapar de una primera emboscada, terminó abatida detrás del volante de su Citroën.
Bibliothèque nationale de France / De dominio público                                                                                                                                                                     Extraído de: https://actualidad.rt.com/