Programa SEGUNDA MIRADA, conducido por Gabriela Ibarra
martes, 30 de diciembre de 2025
Muere la española que ganó fama mundial por su fallida restauración del fresco del Ecce Homo

Fuente de la imagen,Album/Fabián Simón via Alamy
- Autor,Claire Keenan
- Tiempo de lectura: 3 min
La feligresa española que ganó fama en todo el mundo por su fallida restauración de un valioso fresco de Jesucristo falleció a los 94 años.
Cecilia Giménez, una anciana de la localidad de Borja, en el noreste de España, se hizo famosa en todo el mundo hace 13 años tras restaurar la centenaria pintura del Ecce Homo en la iglesia de su pueblo.
La restauración de Giménez se hizo viral y recibió el apodo de "Ecce Mono" debido a que, tras los retoques que le dio, la cabeza de Cristo se parecía a la de un mono peludo.
El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, confirmó el fallecimiento de la mujer de 94 años en una publicación de Facebook, en la que la reconoció como una "gran amante de la pintura desde joven".

Fuente de la imagen,Getty Images
Destino turístico
El edil rindió homenaje a la "famosa restauración del Ecce Homo" que Giménez realizó en agosto de 2012 explicando que, "debido al mal estado de conservación que presentaba, Cecilia, con la mejor de las intenciones, decidió repintar la obra".
El Ecce Homo ("He aquí el hombre" en latín), del pintor del siglo XIX Elías García Martínez, se conserva desde hace más de 100 años en el Santuario de la Misericordia de Borja, cerca de Zaragoza.
En 2012 Giménez, quien entonces tenía 81 años, declaró a la BBC que los miembros de la iglesia "siempre habían reparado todo aquí" y que tenía permiso del párroco para hacer la restauración.
Giménez dijo en aquel momento que cualquiera que entrara en la iglesia habría visto que ella estaba repintando la obra original.
El impacto de la restauración dio lugar al meme del "Ecce Mono" y convirtió rápidamente a la tranquila localidad de Borja en un destino turístico.
El pueblo, que antes recibía solo 5.000 visitantes al año, recibió más de 40.000 turistas en 2013 y recaudó más de 50.000 euros para obras benéficas.
Las autoridades afirman que actualmente entre 15.000 y 20.000 turistas visitan Borja cada año para ver el famoso retrato, que ahora se encuentra protegido por una vitrina de cristal.
Tras recuperarse de las críticas, con el apoyo de los vecinos y de personas de todo el mundo, Giménez llegó a organizar una exposición con 28 de sus propias pinturas. El alcalde de Borja elogió su generosidad y sus años de dedicación a la iglesia.
"Descansa en paz, Cecilia, siempre te recordaremos", escribió el alcalde Arilla en Facebook.

Fuente de la imagen,Getty Images
(*) extraído de: https://www.bbc.com/
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sábado, 20 de diciembre de 2025
Juan Correa: El verdulero del barrio que arranca sus entrañas para pintar y escribir
El artista y poeta mercedario, recientemente distinguido por el Ministerio de Educación y Cultura, nos abre las puertas de su "santuario", “El Altillo del Loko” para hablar sobre la intensidad, el compromiso social y la necesidad imperiosa de encontrarnos en un mundo individualista.
Sobre un almacén de barrio Cerro está “El Altillo del Loko” un recinto cargado de pinturas, frases, colores y libros, donde Juan Antonio Correa convoca a amigos de diferentes latitudes a cantar, recitar poemas o simplemente a encontrarse en una charla.
Entre el trajín cotidiano de la balanza del almacén y la charla con los vecinos, late un universo de metáforas y colores vibrantes. Allí habita, trabaja y crea Juan, un hombre que se define con orgullo como "el verdulero del barrio", aunque su reciente mención en los Premios a Letras Inéditas del MEC y su proyección internacional en países como México, España e Italia, cuenten una historia mucho más profunda.
De la poesía social al impacto de un nombre
Tras años escribiendo poesía de corte social, Correa presenta una obra que marca un quiebre en su trayectoria. "Este es un libro diferente a lo que venía haciendo; habla más sobre el amor hacia una persona", explicó al dialogar con @gesor. El motor de este nuevo poemario fue "el impacto de un nombre": Anne-Marie, un disparador que se convirtió en un nombre propio y que funciona como el hilo conductor de una obra que cierra un círculo perfecto.
El libro contó con el "puntillazo final" del reconocido poeta Gerardo Ciancio, quien ayudó a extirpar y retocar textos para dar forma definitiva a un conjunto de poemas que Juan presentó sin ambiciones de concurso organizado por el Ministerio de Educación y Cultura, sino como una vía para "lograr publicar y que la gente te reconozca", en un mercado editorial como el uruguayo donde el autor suele "bancarse" sus propias impresiones.
Internet como tabla de salvación
La historia de Juan con la literatura no fue lineal. Aunque llegó a la poesía de niño, se sintió "castrado por su entorno" en varias etapas de su vida. Tras dejar el liceo en tercer año —una de las cosas de las que más se arrepiente—, el destino lo puso a trabajar en una librería. "Me pagaron el despido con libros de Baudelaire, Bécquer y Machado", recuerda mientras asegura que aún los conserva como tesoros.
Fue la llegada de internet lo que rompió su aislamiento. Desde el anonimato de Facebook, sus textos viajaron a Ecuador y de allí al resto del mundo, antes incluso de ser conocido en Uruguay. "Internet es una herramienta, todo depende de cómo la usemos y con quién te juntes", reflexiona.
Pintura y escritura: El acto de "arrancarse las entrañas"
Para Correa, no hay división entre el pincel y la pluma. Ambos procesos nacen de la intensidad. "Si no me arranco las entrañas para escribir o pintar, no estoy siendo yo mismo", confiesa. Su pintura, de un fuerte impacto cromático y carácter abstracto, dialoga con una poesía que él define como "hermética" o surrealista, pero siempre cargada de "condimentos sociales".
A pesar de su bajo perfil, Juan ha transformado su espacio, "El Altillo Loko", en un centro de encuentros. Para él, el arte no es una búsqueda de rédito económico, sino una lucha contra la desigualdad y una forma de buscar justicia. "El motor es algo que me nace internamente; sería la persona más feliz del mundo viviendo de esto".
Contra el individualismo: La mística del encuentro
En un mundo que describe como lleno de ego e individualismo, Correa reivindica el contacto humano. "No es mirarnos, sino descubrirnos internamente, llegar a la necesidad espiritual del otro". Por eso, su almacén no es solo un comercio; es un lugar donde se escucha, se abraza y se conversa.
Dijo que prefiere la poesía femenina, por su profundidad, y que recurre constantemente a Alejandra Pizarnik. Mientras el vuelve a su esencia sencilla: el hombre que encuentra poesía en el sonido de la calle durante sus caminatas, o en la soledad de la madrugada. El que recolecta tornillos o palos para armar historias de vida, y el que cree, firmemente, que "estamos llenos de poesía", aunque muchos todavía tengan miedo de darla a conocer.
domingo, 26 de octubre de 2025
Acervo cultural
Retrato del expresidente Máximo Santos será expuesto al público en futura sala Blanes
La presentación fue realizada el viernes 24 por parte del ministro Mario Lubetkin, quien destacó que está incorporación al acervo de la cartera representa una señal importante para preservar el patrimonio, revalorizar los espacios protocolares y reforzar los aspectos de la cultura en un ministerio que pretende que sea abierto para todos los ciudadanos.
Como parte de esta política cultural, el canciller también anunció la apertura de salas dentro del Palacio Santos para exposición de artistas nacionales y extranjeros. “La diplomacia pública y cultural son prioridades de nuestra administración”, indicó.
El director de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Marcel Suárez, quien también participó en la presentación, remarcó que el retrato de Máximo Santos, presidente constitucional del
Uruguay entre 1882 y 1886, es la obra de un artista que fue notable a nivel continental, como Juan Manuel Blanes (1830-1901)Junto con Santos, fueron protagonistas activos de un proceso histórico para la construcción de identidad nacional, subrayó. La obra fue donada a Cancillería por la exfuncionaria Raquel Borboni y será expuesta al público cuando abra sus puertas la sala Blanes.
martes, 21 de octubre de 2025
Formas del silencio
domingo, 18 de junio de 2017
sábado, 16 de julio de 2016
sábado, 9 de abril de 2016
sábado, 23 de enero de 2016
sábado, 26 de diciembre de 2015
El ‘Cuadrado negro’ de Malevich escondía un chiste racista
El Salón de París
Durante siglos, el Salón de París había sido la más importante exposición en Francia, donde la fama, la fortuna, la reputación y la posteridad de un artista era establecida o aniquilada. Un bastión del conservadurismo, así fue catalago por los impresionistas aquel Salón que favoreció temas y convenciones que fueron de suma importancia para las instituciones tradicionales como la Academia de Pintura y Escultura. Los más altos honores eran otorgados a las pinturas que transmitían mensajes moralmente instructivos a través de imágenes tomadas de la mitología, la religión, la literatura clásica y la historia. Estas narraciones vinculadas a los ideales y aspiraciones de la sociedad moderna, con antecedentes en la antigua Grecia y Roma, el Renacimiento y los incidentes históricos que reflejaban el triunfo de lo racional y lo espiritual eran temas dignos de representación. Los pintores académicos de más éxito emplean superficies muy pulidas, composiciones clásicamente equilibradas y tonos apagados para transmitir la claridad intelectual de estos antiguos ideales como una manera de trascender los caprichos de la vida cotidiana. Con frecuencia, se le dio importancia a las imágenes del desnudo, no como carne y sangre, sino como una forma de realización de valores como la pureza, la abnegación y el amor espiritual.
Courbet, Millet y el surgimiento del Realismo
Mientras que muchos académicos utilizaban las alusiones clásicas para perpetuar los valores tradicionales, otros trataron de explorar el mundo natural y la experiencia humana que se vivía en el presente de aquella época. Pintores como Jean-François Millet, Jules Breton y Jules Bastien-Lepage representaron el campo y su población rural con una combinación de sentimentalismo y empatía. Por el contrario, Gustave Courbet, el mayor realista de su tiempo, representa los aspectos comunes, incluso vulgares de la vida con honestidad y franqueza. En la década de 1860, la inmediatez con la que estos artistas retrataron su entorno rústico comenzó a influir en pintores como Claude Monet y Camille Pissarro, dos miembros fundamentales de la primera generación de impresionistas.
La guerra civil (1870-1871)
En julio de 1870, las poderosas fuerzas del nacionalismo empujaron al emperador Napoleón III a entrar en la guerra con Prusia, un miembro de la Confederación Alemana. La guerra resultó desastrosa para los franceses, que sufrieron la derrota en Sedán. En septiembre de 1970, los alemanes sitiaron París. La ciudad sufrió bombardeos, hambre y enfermedad durante cuatro meses hasta su caída a principios de 1871. Poco después del final de la guerra, un grupo de izquierdistas, que se hacían llamar “La Comuna de París”, se rebelaron contra el nuevo gobierno que se había establecido en Versalles. Los Comuneros tomaron el control de la ciudad, buscando establecer una “república social y democrática”. Durante la “Semana Sangrienta”, a finales de mayo de 1871, las tropas del gobierno reprimieron brutalmente la insurrección; un estimado de 20,000 comuneros fueron ejecutados, otros 7,500 encarcelados o deportados. Los acontecimientos del “año terrible”, como Victor Hugo llamó a este periodo, se produjeron en un momento crucial en el desarrollo del impresionismo: muchos de los principales miembros del grupo alcanzaron la madurez artística. Algunos, como Édouard Manet y Edgar Degas, sirvieron en el ejército; otros, como Paul Cézanne y Claude Monet, se refugiaron en otras regiones o naciones. Al regresar a sus estudios, después de la guerra, se convirtieron en parte de la amplia transformación política y social que París experimentó en un intento por reconstruirse y modernizarse.
El impresionismo
A partir de 1874 y hasta 1886, Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro, Alfred Sisley, Edgar Degas, entre otros, organizaron ocho exposiciones colectivas independientes del Salón oficial. En la primera de estas exhibiciones un crítico de arte, Louis Leroy’ se mofó de las obras lanzando chistes sobre la pintura de Monet titulada Impresión: Sol naciente (1873), asegurando en tono burlón: “Me quedé impresionado con ese cuadro”. A pesar de ello, los artistas encontraron gracia en el nombre de “Impresionista” y decidieron continuar con sus exploraciones estéticas bajo ese título. Deleitándose en las apariencias del mundo físico, los impresionistas trataron de capturar los efectos atmosféricos transitorios en los entornos rurales, suburbanos y urbanos, y de vez en cuando en las pinturas figurativas y bodegones. Para aproximar sus “impresiones” ópticas de juegos de luz a través de las superficies de la naturaleza, los impresionistas emplearon pinceladas firmes y colores intensos.
Monet, Renoir, Rodin y Degas capturados por la cámara de cine
Antes de su muerte ocurrida en 1917, el pintor y escultor, Edgar Degas cerca de los 80 años de edad se vio obligado a abandonar su residencia que lo albergó durante muchos años en la calle Victor Massé y se trasladó a el Boulevard de Clichy, donde vivió sus última etapa de la vida caminando lenta y tranquilamente por las calles de París. En 1915, el entonces novedoso invento conocido como cámara de cine, registró a Degas en una caminata cotidiana.
Pero mientras Degas recorría París, otros pintores y escultores franceses dedicaban horas, compromiso y arduo trabajo en la creación artística. A los 74 años de edad, Claude Monet continuaba pintando al aire libre; el registro de 1915 retrata al artista pintando al aire libre en su jardín de Giverny.
Otro de los artistas capturados por la cámara de cine fue Auguste Rodin. El siguiente video recupera cuatro momentos específicos en los que el escultor francés estuvo frente a la cámara. 1) Caminando sobre las escaleras de una obra arquitectónica. 2) En un jardín. 3) En su casa, que después se convertiría en el Museo Rodin. 4) Trabajando al interior de su estudio.
El siguiente “retrato fílmico de artista” muestra a Pierre-Auguste Renoir. El artista de 74 años está sentado frente al caballete aplicando pintura en un lienzo, mientras que su hijo menor, Claude, de 14 años, lo asesora colocándole la paleta de colores y los pinceles para que su padre pueda disponer de ellos. La otra persona que en algunos momentos entra a cuadro para platicar con padre e hijo es Sacha Guitry, el hombre que en 1915 realizó el registro visual de un artista que, a pesar de sus manos debilitadas por su edad, continuó creando hasta el final de su existencia.
TEXTOS CONSULTADOS:
- Origins of Impressionism, escrito por Gary Tinterow y Henri Loyrette (1995).
- Impressionism: Paint and Politics, escrito por John House (2004).
- Critical Readings in Impressionism and Post-Impressionism: An Anthology, escrito por Mary Tompkins Lewis (2007).
OTRAS FUENTES CONSULTADAS:
“Monet, Renoir & Rodin Creating Art” en Open Culture.
Extraído de: http://enfilme.com/




